domingo, enero 10, 2016
sábado, noviembre 29, 2014
Venezuela: La semilla no nos pertenece, nosotros y nosotras pertenecemos a la semilla
Por Ignacio Denis del Rosario
Tenemos un reto inmenso: apropiarnos del sentir de que la agroecologia es la vía de la verdadera emancipación en el marco de una economía rentista petrolera que sigue mercantilizando la naturaleza con sus prácticas extractivistas. Reconocemos que la transformación de este modelo vendrá cargada de tensiones y contradicciones, y por tanto entendemos la necesidad de comenzar lo antes posible. Es urgente, inevitable y es en este contexto que invitamos al país a asumir la semilla campesina e indígena como fundamento para la construcción del Eco socialismo, a través del rescate de las prácticas ancestrales de producción, custodia y multiplicación de las mismas.
sábado, octubre 18, 2014
Venezuela defiende sus semillas
http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Venezuela_
Primera_Discusion_de_la_Nueva_Ley_de_Semillas_en_la_Asamblea_Nacional
Venezuela: Primera Discusión de la Nueva Ley de Semillas en la Asamblea Nacional
Campaña Nacional Venezuela Libre de Transgénicos
"El proceso de construcción de esta ley ha movilizado al movimiento popular ecosocialista, y en ejercicio de la contraloría social se ha venido participando activamente en la redacción de esta propuesta legislativa fundamental para la soberanía alimentaria, en una coyuntura regional en la cual las transnacionales del agronogocio y principalmente Monsanto han venido haciendo lobby en otros países para impulsar leyes de semilla neoliberales."
miércoles, mayo 07, 2014
¡No a los transgénicos en Venezuela!
!No_a_los_transgenicos_en_Venezuela
jueves, febrero 13, 2014
Redacción popular de la Ley de semillas, 2do recuento y convocatoria.
Etiquetas: es, Venezuela, Video, Video Espanol
martes, enero 14, 2014
¡Victoria en Venezuela!
ENLACE AQUI
La Ley de Semillas, también conocida como ‘Ley Monsanto’, que pretendía ser aprobada en la Asamblea venezolana, será redactada de nuevo y su declaración inicial será debatida y redactada conjuntamente con los campesinos, guardianes de las semillas nativas. Se trata de una victoria de los movimientos sociales contra los transgénicos, quienes ya habían advertido sobre la peligrosidad de la Ley, que inicialmente favorecía la penetración de las trasnacionales de los agroquímicos en el país.
jueves, enero 09, 2014
Especial sobre Venezuela
RED POR UNA AMÉRICA LATINA LIBRE DE TRANSGÉNICOS
BOLETÍN 547
VENEZUELA
Contenido:
IV CONGRESO VENEZOLANO DE DIVERSIDAD BIOLÓGICA: LANZAMIENTO DE LA CAMPAÑA NACIONAL VENEZUELA LIBRE DE TRANSGÉNICOS
DECLARATORIA DEL IV CONGRESO VENEZOLANO DE DIVERSIDAD BIOLÓGICA
EL MINISTRO DE AGRICULTURA Y TIERRAS DIJO QUE LA POSICIÓN ES SEGUIR CON LOS PRODUCTOS CONVENCIONALES
viernes, octubre 25, 2013
sábado, junio 08, 2013
Los venezolanos dicen no a los transgénicos asesinos, aporrea tvi, mayo 2013
ENLACE AQUI
Etiquetas: Aporrea, es, Venezuela, Video, Video Espanol
sábado, mayo 11, 2013
Venezuela: Campaña Nacional Anti transgenicos
http://www.albatv.org/Se-reactiva-la-Campana-nacional.html
Etiquetas: es, Venezuela, Video, Video Espanol
sábado, noviembre 24, 2012
Venezuela: transgénicos responden a intereses capitalistas
Indicó el experto en ecología Saúl Flores
Alimentos transgénicos responden a intereses capitalistas
Etiquetas: Correo del Orinoco, es, Venezuela
sábado, noviembre 17, 2012
Venezuela: Declaración del Primer Encuentro Internacional de Guardianes de Semillas
Monte Carmelo, Sanare, Estado Lara
En el caso de Venezuela tenemos un reto inmenso: apropiarnos del sentir de que la agroecología es la vía de la verdadera emancipación en el marco de una economía rentista petrolera que sigue mercantilizando la naturaleza con sus prácticas extractivistas. Reconocemos que la transformación de este modelo vendrá cargada de tensiones y contradicciones, y por tanto entendemos la necesidad de comenzar lo antes posible. Es urgente, inevitable y es en este contexto que invitamos al país a asumir la semilla campesina e indígena como fundamento para la construcción del Ecosocialismo, a través del rescate de las prácticas ancestrales de producción, custodia y multiplicación de las mismas.
Reconocemos a las semillas indígenas y campesinas como patrimonio de la humanidad y consideramos que deben estar en manos de la gente que las cuida y no de un puñado de empresas que las modifican y alteran para su propio beneficio. Al uso de agroquímicos y transgénicos le decimos "¡NO!". Promovemos el uso de buenas semillas, sus cultivos y sus conocimientos asociados.
miércoles, noviembre 07, 2012
Por una Venezuela Libre de Transgénicos. ¡Firma YA!
SUSCRIBEN:
Movimiento Campesino Socialista Jirajara
Colectivo Amplio para la Restauración e Investigación de la Agricultura Campesina y Originaria (CARIACO)
Frente Itinerante de Discusión Agroecológica (FRIDA)
Colectivo Comunero "Minga Popular"
AIPO
Sistema Comunicacional Libre y Militante "La Guarura"
Colectivo "Bravo Sur"
Grupo Ambientalista WAKU
miércoles, noviembre 11, 2009
¿VENEZUELA EXPORTARA SOYA GRACIAS AL SOCIALISMO?
Es una gran victoria para la unidad nuestra americana, la que hemos celebrado con Lula este viernes visitando el Centro de Formación Agrario Socialista “Abreu e Lima”, en la Mesa de Guanipa, estado Anzoátegui: vamos a producir 70 mil toneladas de soya, una vez completadas las tres fases del proyecto en 2011, lo que permitirá la transformación del producto en carne, aceites, leche, así como alimentos para el consumo animal. Pero no sólo eso: Venezuela va a ser, en un mediano plazo, un país exportador de soya.
Hay que decirlo: ¡Esto es sólo posible en una Venezuela que echó abajo las cadenas de la dependencia capital- imperialista! Es a esto a lo que le tienen miedo en el Norte, lo que aterra a los capitalistas: el hecho innegable de que nos estamos convirtiendo en un paradigma que bien puede extenderse a los mismísimos Estados Unidos. Razón tienen entonces Hobbs y Phillips cuando lanzan una pregunta que bien pudieran estar haciéndose ya muchos estadounidenses: “Si un país como Venezuela puede ofrecer al pueblo programas y servicios de cierta calidad, ¿por qué no puede hacerlo Estados Unidos, dada su mayor capacidad de recursos, y repetir el éxito aquí?”
martes, mayo 12, 2009
Miguel Angel Núñez
"Se presagia que los países del ALBA serán inundados con el grano y derivados de soya transgénica provenientes de Bolivia y que conlleva graves impactos sociales y ambientales, destruyendo territorios indígenas, contaminando suelos y aguas, etc. Aún estamos a tiempo de frenar este proceso retrógrado impulsado por los operadores del gobierno boliviano y venezolano respectivamente..."
La última cumbre del ALBA recientemente celebrada en Cumana, Venezuela con la representación de siete países latinoamericanos, marcó un hito en la historia de los procesos de integración en la región. Se logró hilvanar una posición política- ideológica de verdadera vanguardia revolucionaria, al fijar la inédita posición de autodeterminación de nuestros pueblos ante el sentimiento de no seguir con la tutela de los caprichos imperiales-empresariales-norteamericanos y de las transnacionales. Tal posición política causo sorpresa en la precedida Cumbre de las Américas al valorarse este sólido consenso, consustanciado por los avances políticos-económicos, que la propuesta del ALBA nos viene otorgando en los países latinos que allí hacen vida.
Contrario a tal momento de trascendencia y avance, revolucionariamente elevamos nuestra posición de valoración, reflexión, protesta y acción ante una inusitada situación tecno-política que se viene generando ante una de las originarias propuestas de integración como lo fué en el 2006, de parte del Gobierno Venezolano, el comprar a Bolivia anualmente, 200.000 toneladas de soya, con el requisito que dicho grano provenga de pequeños productores y no sea transgénico. Explicito en la firma del Tratado de Comercio entre los Pueblos (TCP) y la Alternativa Bolivariana de las Américas –ALBA, el cual promovió el intercambio comercial entre Bolivia , Cuba y Venezuela en primera instancia.
Este proceso que si bien se inició con buenos augurios y como un ejemplo de integración comercial en base a criterios de responsabilidad social y ambientalmente sustentable, se fue distorsionando debido a que en la implementación de dicho acuerdo, por parte del gobierno boliviano, surgieron acciones contrarias a los objetivos del TCP-ALBA.
En primer lugar, el gobierno boliviano creó EMAPA, una empresa estatal para promover la producción de alimentos, por parte de los pequeños productores, la misma que no cumplió con los requisitos establecidos para la producción de soya y no se enmarcó en el apoyo que requieren los pequeños productores para la producción de un cultivo destinado al mercado interno y a las exportaciones. Esta distorsión se continua expresando en el incumplimiento de EMAPA para el apoyo a los pequeños productores, violando las políticas nacionales con referencia a la producción de alimentos y que ha generado como consecuencia, la introducción masiva de la soya transgénica que se ha incrementado de un 40 a un 60% con el consiguiente aumento del herbicidas en un 40%. Tampoco no ha solucionado la falta de combustible y ni ha superado la capacidad de pagos atrasados y con descuentos injustificados, falta de apoyo en centros de acopio y transporte. Lo que está llevando a la pérdida de credibilidad en esta iniciativa por parte de los pequeños productores pertenecientes a los movimientos sociales y que se ha agudizado además, en actos de corrupción mediante la otorgación de recursos a asociaciones fantasmas, sobreprecios y otras trampas generando controversias entre los pequeños productores quienes cuestionan además la falta de conocimiento en el apoyo a la seguridad alimentaria, ya que EMAPA ha llegado a apoyar apenas el 20% de lo que requieren los pequeños productores para satisfacer el mercado interno y los compromisos suscritos en el marco del TCP-ALBA. Como consecuencia, el déficit alimentario es cubierto por las medianas y grandes empresas que se han fortalecido económica y políticamente y ha generado una creciente dependencia a la importación de alimentos.
El no apoyar a los pequeños productores de granos, ha implicado apoyar a sectores agroempresariales de oscuros, nefastos y criminales intereses políticos al tener participación activa en todo este proceso y consustanciarse con las grotescas e irreversible ganancias que se derivan en las tantas transacciones y como dijimos antes, se vierten en los fétidos canales de la corrupción y la cleptocracia integracionista. Estamos seguros que sectores revolucionarios de los pequeños productores de granos, no tardarán en solicitar a las autoridades competentes una auditoría y fiscalización social, para valorar la práctica anti-socialista, antinacional y excluyente, que funcionarios públicos de los gobiernos implícitos ingenuamente se a-maniatan a los seudo-agro-empresarios de granos. Recordemos que los pequeños productores pueden abastecer sostenidamente las 200.000 toneladas de soya no transgenica al año demandas por el gobierno venezolano. El aporte Venezolano:
Por otra parte, y ante el incumplimiento del gobierno boliviano en los acuerdos suscritos en el marco del TCP-ALBA, es que el gobierno venezolano adquirió de empresarios privados bolivianos, una de las plantas de acopio y procesamiento de grano de soya más grande en Bolivia, llamada GRAVETAL, la misma que procesa cerca de 800.000 toneladas de grano al año. Instalaciones que apuestan en convertirse en el Granero del ALBA.
Lo preocupante de este proceso es, que una oportunidad histórica de integración regional, establecida en el marco de los principios del TCP-ALBA , ha sido distorsionada y violados dichos principios por parte del gobierno boliviano y que se agudiza con la puesta en operaciones de GRAVETAL que impulsará en mayor medida el uso de semillas transgénicas, herbicidas, fertilizantes de alto impacto ambiental y social, generando fuerte dependencia a las empresas transnacionales y la habilitación de tierras ricas en biodiversidad y declaradas sitios RAMSAR (Como es el caso del Pantanal boliviano), para la promoción de agrocombustibles. Lo preocupante es que GRAVETAL será la empresa que viabilizará la producción y comercialización del grano y derivados del grano de soya a los países suscriptores del ALBA. ¿Conoce estas intenciones el gobierno venezolano? ¿Conocen de estas intenciones las organizaciones de pequeños productores bolivianas, venezolanas, ecuatorianas, nicaragüenses, salvadoreñas y cubanas que serán afectadas con alimentos provenientes de soya transgénica? La cual constitucionalmente no forma parte de las políticas de seguridad y soberanía alimentarias establecidas por el estado venezolano. En esta situación y como lo ha exigido el Presidente Chavéz quien NO CLAUDICA su PREDICA y LUCHA FRONTAL CONTRA LOS TRANSGÉNICOS Como el dice! ¿Donde está o se expresa el Socialismo? Nuestro agregado! Con este tipo de integración, se pone en riesgo la diversidad genética de distintas especies autóctonas de cultivos provenientes de la diversidad biológica existentes en el territorio boliviano, por la potencial contaminación-genética (transgenia) que ello estamos seguro ocurrirá en tantos cultivos polinizadores, en especial el maíz.Lo anterior reafirma también una violación al proceso de cambio impulsado mediante la aprobación de la nueva Constitución Política del estado boliviano, una violación a los principios del TCP-ALBA, supone la pérdida de la seguridad y soberanía alimentaria y fortalece un modelo de producción extractivo, irresponsable, dependiente é insostenible, donde las empresas transnacionales son las mas beneficiadas.
En otras palabras, se presagia que los países del ALBA serán inundados con el grano y derivados de soya transgénica provenientes de Bolivia y que conlleva graves impactos sociales y ambientales, destruyendo territorios indígenas, contaminando suelos y aguas, etc.
Aun estamos a tiempo de frenar este proceso retrógrado impulsado por los operadores del gobierno boliviano y venezolano respectivamente. Por esta razón, hacemos un llamado a las organizaciones y movimientos sociales y a los gobiernos involucrados a fin de que asuman REVOLUCIONARIAMENTE medidas y correctivos para evitar que esta grave amenaza se consolide en momentos en que soplan inéditos y nuevos vientos de cambio en nuestro continente.
Miguel Angel Núñez - IPIAT
lunes, febrero 25, 2008
El lado oscuro
El lado oscuro de la revolución biotecnológica en América Latina
Carmelo Ruiz-Marrero | 18 de diciembre de 2007
A medida que la soya transgénica se hace de vastas extensiones de terreno en Suramérica y aumentan los informes de contaminación genética de los maíces locales en Mesoamérica, la resistencia popular contra los cultivos biotecnológicos también ha crecido. Las protestas forman parte de movimientos de pueblo por todo el hemisferio que combinan el rechazo al neoliberalismo y al agronegocio con llamados en pro de la reforma agraria, la soberanía alimentaria y la agricultura sustentable.
Manifestantes en Paraguay levantan carteles que dicen "La Soya Mata" en respuesta a los grandes monoculturas en su país, uno de los productores más grandes de soya en el mundo. Foto: www.grr.org.ar.
"Syngenta Mata Campesinos," en una marcha en noviembre en Chile contra los agronegocios transnacionales. Foto: GRAIN.Etiquetas: Argentina, Bolivia, Brazil, Carmelo, Costa Rica, es, Maíz, Mexico, Paraguay, Puerto Rico, Soberanía alimentaria, Soya, Terminator, Venezuela, Via Campesina
viernes, febrero 01, 2008
Latin America: The Downside of the GM Revolution
By Carmelo Ruiz-Marrero
An overall look at genetically modified crops in Latin America that takes us on a tour of the current situation in several countries, and what the GM industry and people's movements are doing to deal with these advances.
Etiquetas: Argentina, Bolivia, Brazil, Carmelo, Corn, Costa Rica, Mexico, Paraguay, Puerto Rico, Soy, Terminator, Venezuela
sábado, diciembre 08, 2007
La Revista, El Nuevo Día, 25 de noviembre 2007
Un fantasma recorre el mundo, el fantasma de los agrocombustibles.
Suena muy bien la idea de usar para nuestros carros combustibles derivados de plantas en vez de petróleo. Pero, ¿Cuadran los números? ¿Se pueden dedicar suficientes terrenos agrícolas a agrocombustibles para satisfacer la demanda mundial sin deforestar y comprometer la alimentación? Eso está en controversia.
Según GRAIN, una organización internacional que aboga por el uso sustentable de la biodiversidad, si Estados Unidos dedicara sus cosechas enteras de maíz y soya para hacer combustible, se cubriría menos de una octava parte de su demanda de petróleo y apenas 6 porciento de su uso de diesel. En Europa la situación no es distinta. En su libro “Heat: How to Stop the Planet from Burning”, el investigador inglés George Monbiot calcula que operar todos los carros y autobuses del Reino Unido con biodiesel requeriría 25.9 millones de hectáreas de cultivo, cuando Inglaterra no tiene más que 5.7 millones de hectáreas de tierras cultivables.
¿Reducir nuestro consumo energético entonces? Tal opción no está en el tapete. “2006 International Energy Outlook”, un documento oficial del gobierno de EEUU, pronostica que el consumo mundial de energía subirá 71% entre 2003 y 2030, y que para ese año las energías renovables (incluyendo agrocombustibles) sólo suplirán el 9% de la demanda.
Los promotores de los agrocombustibles saben todo esto muy bien. Por eso están mirando a los países pobres de las latitudes bajas, llámenlos Tercer Mundo o Sur global. El gobierno de la India tiene planes de sembrar 14 millones de hectáreas de agrocombustible. Malasia produce actualmente 45% del aceite de palma del mundo en 4.17 millones de hectáreas, mientras que Indonesia piensa aumentar su producción de palma aceitera a 26 millones de hectáreas para 2025. Y los africanos que se preparen, porque los mayores jugadores de este negocio desean apropiarse de 379 millones de hectáreas en 15 países de Africa. Pero Brasil, oh Brasil, es el campeón mundial de los agrocombustibles.
RECUADRO: ¿Qué son los agrocombustibles?
Los agrocombustibles, también conocidos como biocombustibles, son combustibles para automóviles derivados de plantas. Ya que no son derivados de fuentes fósiles subterráneas, como carbón o petróleo, se entiende que su uso puede ayudar a mitigar el calentamiento global. Las emisiones de vehículos de motor son responsables de 14% del cambio climático.
Hay dos tipos de agrocombustible: etanol y biodiesel
El etanol se puede obtener de caña de azúcar, melaza, sorgo dulce, y granos, como maíz, trigo y cebada; al igual que mediante la hidrólisis de madera y residuos agrícolas. Este último método no ha sido perfeccionado aún. El etanol puede reemplazar la gasolina, pero para eso se requieren motores especialmente adaptados. Lo que se hace más frecuentemente es mezclarlo con gasolina.
El biodiesel se deriva de aceites vegetales de plantas como palma aceitera, canola y soya, al igual que de grasas animales. Se puede usar puro en un motor diesel sin necesidad de modificaciones.
Fuente: GRAIN
Brasil, el nuevo coloso
“Treinta años de investigación e innovación han hecho que mi país sea autosuficiente en petróleo, al reemplazar 40% de nuestro consumo de gasolina con etanol”, proclama entusiasmado Luiz Inacio “Lula” da Silva, presidente de Brasil. “Motores de 'combustible flexible', que usan una combinación de biocombustibles, han transformado el etanol en un recurso energético seguro y confiable. . . El etanol hecho de caña de azúcar no deja residuos, es reciclado y los desechos de su producción se usan para enriquecer la tierra. Igualmente importante, la caña de azúcar toma carbono de la atmósfera, lo que ayuda a reducir los gases de efecto invernadero.”
Brasil está pensando en grande. Ha logrado acuerdos en materia de etanol con países africanos como Senegal, Benin, Suráfrica y Nigeria, y asiáticos como Japón, China e India. Y el mes pasado Lula fue de gira por varios países africanos, incluyendo Congo y Angola para, entre otras razones, exhortarles a que se unan a la “revolución de los biocombustibles”.
El factor geopolítico
Lejos de ser rivales, Estados Unidos y Brasil son socios en materia de agrocombustibles. Ambos países juntos producen 70% del etanol del mundo y trabajan juntos para mantener su supremacía en este sector. El pasado mes de marzo el presidente Bush viajó a Suramérica en lo que se apodó la “gira del etanol” porque su principal propósito fue firmar un acuerdo con Lula en torno a esta sustancia.
El etanol es componente importante de los ambiciosos designios del gobierno brasileño. Entre otras metas, Brasil aspira a entrar al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y podría recibir para esto el apoyo de Bush. Con más poder dentro de la ONU, Brasil podrá ejercer una influencia decisiva en cualquier negociación relacionada al calentamiento global y por ende cualquier solución que se proponga, como los agrocombustibles.
Pero Brasil no está poniendo todos los huevos en una sola canasta. De ninguna manera ha abandonado los combustibles fósiles. La compañía petrolera semi-pública Petrobrás es la empresa más grande de Brasil y el tercer conglomerado industrial en América Latina. Brasil además está emprendiendo un programa de enriquecimiento de uranio, que a diferencia del caso de Irán y Corea del Norte, no ha provocado protesta alguna de Wáshington.
No son pocos los analistas suramericanos que sostienen que la “alianza etanol” de Bush y Lula es una maniobra geopolítica para aislar económicamente a los regímenes de Evo Morales en Bolivia y Hugo Chávez en Venezuela, los cuales se financian mayormente con combustibles fósiles.
“La alianza político-empresarial entre Estados Unidos y Brasil en torno al etanol es una bomba contra la integración regional asentada en el petróleo y el gas, que desde hace algunos años vienen pergeñando Venezuela, Argentina, Bolivia y ahora Ecuador”, dice el periodista uruguayo Raúl Zibechi, comentando sobre la visita de Bush a Brasil.
Según Zibechi, la alianza entre Brasil y Estados Unidos le da nueva vida a los objetivos que tuvo que aplazar Bush en noviembre de 2005, cuando fracasó el Area de Libre Comercio de las Américas en la Cumbre de Mar del Plata. “Un acuerdo de largo plazo con Brasil permitiría a Estados Unidos tres objetivos centrales: diversificar la matriz petrolera, reduciendo su dependencia de las importaciones de Venezuela y de Medio Oriente; debilitar a Venezuela y a sus aliados, y frenar la integración regional motorizada por los hidrocarburos que había cobrado vuelo en 2006”.
"El biocombustible puede fortalecer las relaciones de Estados Unidos con América Latina, sirviendo como catalizador para remover las barreras al libre comercio dentro de la región", dijo Jeb Bush, hermano del actual presidente de Estados Unidos y ex-gobernador del estado de Florida. Jeb co-preside la Comisión Interamericana de Etanol junto con el agroempresario brasileño Roberto Rodrigues, quien fue ministro de agricultura en la primera administración de Lula.
Dimes y diretes
Chávez y su homólogo cubano Fidel Castro se oponen públicamente a los agrocombustibles, precisamente por percibir en ellos una emboscada de Wáshington y sus aliados regionales. Dijo el presidente venezolano en su programa semanal: "Lo que Estados Unidos pretende es imposible. Para sostener con etanol su estilo de vida habría que sembrar con maíz cinco a seis veces la superficie del planeta Tierra". Castro, en conversación telefónica con Chávez, dijo que "la idea de usar alimentos para producir combustibles es trágica, es dramática", ya que "nadie tiene seguridad de adónde van a llegar los precios de los alimentos cuando la soya se esté convirtiendo en combustible".
Ante estas críticas, Lula responde que la caña de azúcar no amenaza la producción alimentaria. “Menos de la quinta parte de los 340 millones de hectáreas arables en Brasil se usan para los cultivos. Sólo 1%, o tres millones de hectáreas, se usan para el cultivo de caña para etanol”, argumentó el presidente brasileño en una columna publicada por el diario Washington Post en marzo, justo cuando viajaba a Camp David para reunirse con Bush con el fin de adelantar su agenda común de agrocombustibles. “En contraste, 200 millones de hectáreas son pastos, donde la producción de caña empieza a expandirse. El verdadero reto para la seguridad alimentaria estriba en superar la pobreza de quienes regularmente padecen hambre.”
¿Dan abasto?
¿Tenemos suficiente espacio en el planeta para satisfacer aunque sea una porción apreciable de la demanda energética mundial con agrocombustibles? Analistas y académicos han ponderado- y siguen ponderando- esta pregunta y nos ofrecen respuestas variables.
En su informe “A Blueprint for Green Energy in the Americas”, el Banco Interamericano de Desarrollo dice que la producción mundial de agrocombustibles debe ser quintuplicada para que pueda mantenerse a la par con el aumento en la demanda de energía. De lograrse esto, los agrocombustibles proveerán un patético 5% de la demanda mundial de energía para transportación en el 2020.
Otros informes son más optimistas. La universidad holandesa de Utrecht determinó en un estudio que los agrocombustibles podrían cubrir más de la mitad de la demanda mundial de vehículos de motor si los sistemas agrícolas “ineficientes” y de “baja intensidad” son reemplazados por los sistemas más eficientes y tecnologías más avanzadas para el año 2050. Aconseja que estos cultivos se siembren en tierras baldías y suelos marginales.
Algo similar dice el Instituto Worldwatch, grupo ambientalista con sede en Washington DC. Para estabilizar el clima es esencial que los agrocombustibles no invadan bosques tropicales u otros ecosistemas frágiles, dice la funcionaria de Worldwatch Suzanne Hunt, quien dirigió un equipo de 15 expertos de cuatro países para investigar el tema. “Los cultivos energéticos deben establecerse en las millones de hectáreas de terrenos degradados que pueden ser encontrados alrededor del mundo.”
GRAIN y otros críticos de sociedad civil están preocupados por tales expresiones porque esas “tierras baldías” y “terrenos degradados” son el hogar de cientos de millones de campesinos y comunidades rurales y que lo que llaman despectivamente agricultura “ineficiente” son en muchos casos sistemas tradicionales y milenarios que producen sustento con prácticamente cero impacto ambiental.
Según GRAIN, la agricultura llamada moderna y de alta tecnología es parte del problema porque causa deforestación, desalojo de comunidades, contaminación del agua y aire, erosión de suelos y destrucción de la biodiversidad. Y peor aún, intensifica el calentamiento global debido a la quema de bosques para hacer plantaciones de biodiesel o etanol. En Brasil “80 porciento de los gases de inverandero no vienen de carros sino de la deforestación, parcialmente causada por la expansión de cultivos de soya y caña de azúcar”,declaró la organización en un informe publicado el pasado verano. “Estudios recientes han demostrado que la producción de una tonelada de biodiesel de aceite de palma en tierras de turba (peatlands) en el Sureste de Asia crea 2-8 veces más CO2 que el que se emite quemando una tonelada de diesel de origen fósil.”
Otro problema es que las fincas de gran escala usan fertilizantes sintéticos en cantidades masivas. Estos fertilizantes son la fuente mayor de emisiones de gases de invernadero en la agricultura debido al óxido nitroso que liberan a la atmósfera. Según el Stern Review on the Economics of Climate Change, un documento de 700 páginas comisionado por el gobierno inglés para auscultar el impacto del cambio climático, las emisiones de gases de invernadero causadas por la agricultura subirán 30% para el año 2020. La mitad de ese incremento se deberá al aumento en el uso de fertilizante. En el mismo período se espera que el Tercer Mundo duplique su uso de fertilizante, y gran parte de ese aumento se deberá a los agrocombustibles.
El agua también es otro problema. El Instituto Internacional de Manejo de Agua (IWMI) advirtió en el 2006 que la fiebre de agrocombustibles puede agudizar la crisis mundial de agua. Tres cuartas partes del agua potable del mundo se utiliza en irrigación, y los agrocombustibles aumentarán esa demanda. Según IWMI, en la India se requieren 3,500 litros de agua de irrigación para hacer un litro de etanol de caña de azúcar.
Voces en contra
“Es muy claro que están absolutamente errados”, dijo a La Revista Carlos Vicente, encargado de la oficina de GRAIN en Argentina, en referencia a los ambientalistas que creen que los agrocombustibles son una opción viable y sustentable. “La realidad es que para producir combustible para los 800 millones de autos que hay en la tierra no hay otra alternativa que cubrir todo el cono sur de soya, caña de azúcar y palma aceitera. Y eso no puede ser sustentable jamás... Es un cuento, uno más de los muchos cuentos que tratan de vendernos pero que no tiene ningún vínculo con la realidad.”
En el 2006 varias organizaciones, incluyendo Oilwatch y la Red Latinoamericana contra los Monocultivos de Árboles, proclamaron que “los cultivos energéticos crecerán... a costa de nuestros ecosistemas naturales. La soya se proyecta como una de las principales fuentes para la producción de biodiesel, pero es un hecho que los monocultivos de soya son la principal causa de destrucción del bosque nativo en Argentina, del bosque húmedo tropical amazónico en Brasil y Bolivia, y de la Mata Atlántica en Brasil y Paraguay.”
“Las plantaciones de caña de azúcar y la producción de etanol en Brasil son el negocio de un oligopolio que utiliza trabajo esclavo”, dice la declaración, titulada “La tierra debe alimentar a la gente, no a los automóviles”. “Las plantaciones de palma aceitera se expanden a expensas de las selvas y territorios de poblaciones indígenas y otras comunidades tradicionales de Colombia, Ecuador y otros países, crecientemente orientados a la producción de biodiesel.”
Una de las organizaciones firmantes, el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales, afirmó el pasado mes de abril que “el cultivo de estos combustibles significa muerte. Muerte de comunidades enteras, muerte de culturas, muerte de personas, muerte de la naturaleza. Llámense plantaciones de palma aceitera o de eucaliptos, trátese de monocultivos de caña de azúcar o de soya transgénica, los impulsen gobiernos 'progresistas' o 'conservadores'. Muerte.”
Optimismo cauteloso
Pero otros grupos ambientalistas están esperanzados de que la revolución de los agrocombustibles se pueda manejar de manera sustentable, y minimizando sus efectos adversos. El Fondo Mundial por la Vida Silvestre, por ejemplo, aboga por un sistema de certificación ecológica para velar porque los agrocombustibles comerciados internacionalmente sean producidos de manera sustentable.
Worldwatch sostiene que los métodos corrientes de producción de agrocombustibles imponen una carga pesada sobre los recursos de tierra y agua en parte debido a las técnicas de cultivo utilizadas para hacer más de la mitad del etanol del mundo. “Las prácticas agrícolas necesitan ser reexaminadas si la agricultura va a proveer energía al igual que alimentos para una población mundial en rápido crecimiento que tiene hambre para ambos”, dice la organización en un informe reciente.
El informe reconoce en su conclusión que los agrocombustibles de por sí no resolverán los problemas energéticos de la transportación. “El desarrollo de estos combustibles se debe dar en el contexto de una transición hacia un sector de transportación más eficiente, menos contaminante y más diversificado. Deben ser parte de un portafolio de opciones que incluya mejoras dramáticas en la eficiencia de los vehículos, inversión en transportación pública y mejor planificación urbana.”
RECUADRO: Es necesario el debate
“Hay que tener un gran debate con toda la sociedad, y enfrentar el problema en varios niveles. El primer y más importante nivel es que tenemos que cambiar la matriz de transporte. Sustituir los autos individuales que consumen mucha gasolina y alcohol por transporte colectivo que utilice gas, energía eléctrica y otras formas menos contaminantes. Segundo, ir cambiando las fuentes de la matriz energética de toda la sociedad, estimulando todo tipo de alternativas, de menor escala, como pequeñas y medianas hidroeléctricas, que causan menor impacto en el ambiente, energía del agro, eólica, y otras. Tercero, tenemos que concebir la soberanía energética. Que cada pueblo y municipio busquen sus propias soluciones locales, y no depender de energía transportada de otras localidades.”
- Joao Pedro Stedile, portavoz del Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, en entrevista con Carlos Vicente.
Etiquetas: Agrocombustibles, Brazil, Carmelo, GRAIN, Venezuela
lunes, septiembre 03, 2007
La Reforma Constitucional Venezolana y la Agroecología
Mensaje para la Dra. Cilia Flórez Presidenta de la Asamblea Nacional
Otro originario e histórico avance se le presenta a la sociedad venezolana en poder activamente participar con madurez ideológica, decisión y organización en la Propuesta de Reforma Constitucional. De darse el debate esperado nos proporcionaría las bases jurídicas para reafirmar el despliegue de acciones que nos asentarán las bases para construir una inédita sociedad socialista, participativa, libre, superando los distintos paradigmas productivos, lo cual reordenaría nuestras estructuras económicas, teniendo como sur, la consolidación de la economía social y solidaria.
Estamos convencidos que una de la partes más dinámica de esa nueva economía ha de ser la agricultura sustentable. Dicha propuesta, nació en 1999 con la nueva Constitución Bolivariana, acuñada en el artículo 305. Se le daba a la sociedad venezolana el rango constitucional a la agricultura nacional. Primer país de Latinoamérica en contar con dicho privilegio.
¿Que significa para los venezolanos el que su sociedad le haya dado el rango constitucional a la agricultura sustentable? Implica que cada venezolano debe y tiene que conocer como se producen los alimentos; como se distribuyen y comercializan; como se transforman y como se consumen. En otras palabras saber la alta calidad biológica de los alimentos que la sociedad esta ingiriendo.
La agricultura sustentable ha sido definida como "aquella agricultura ecológicamente viable, económicamente rentable y social y humanamente justa”. Encierra esta definición, una nueva visión de lo que es y significará la agricultura sustentable para la nueva sociedad y las generaciones futuras. En el entendido de que han de expresarse unas nuevas relaciones sociales de producción, las cuales vayan destinadas a revalorar las bases de nuestra diversidad cultural y biológica, conformando distintas organizaciones sociales de producción, sustentadas en la participación y la corresponsabilidad social inherente en dicha dinámica. No podemos ni debemos repetir las relaciones laborales de explotación y enajenación que el modelo productivo dependiente de la extracción de los recursos naturales y el uso intensivo de agrotóxicos y transgénicos están ocasionando a nuestros pequeños y medianos productores.
La dinámica técnica de la agricultura sustentable se basa, en una nueva ciencia del que hacer agrícola, como lo es la agroecología. Definida como la ciencia que unifica todos los saberes (indigenistas, campesinos, científicos y otros) con las perspectivas socios, económicas, ecológicas y técnicas para el diseño, manejo y evolución del sistema productivo y de su base social y cultural existente.(Núñez 2007). Es de interés destacar que la crisis de la racionalidad científico-técnica agronómica y de los tantos paradigmas tradicionales que la han sustentado presagia que la agroecología se encamina en la construcción de un nuevo paradigma productivo para el nuevo socialismo agrario por construir.
Etiquetas: Alternativas, Venezuela
sábado, abril 07, 2007
Advertencia a Venezuela
Manteniendo su rigor en los debates, en la militancia de investigación y en el disenso, el GRR se ha ido transformando en un grupo político que propone nuevas formas del empoderamiento y de la construcción del poder popular.
El GRR ha adoptado el rol de dinamizador de redes y de espacios de gestión, como respuestas a la prolongada catástrofe social que vivimos desde fines de los años 90 y cuyos antecedentes se remontan a la Dictadura militar, las consecuencias del Terrorismo de Estado y la Deuda Externa que obliga a un modelo agroexportador para procurar divisas.
Desde que se comenzó a difundir la propuesta del ALCA, nos pronunciamos contra ella, y en eso, al menos en la Argentina fuimos precursores. Pero a diferencia del común de las organizaciones de izquierda, denunciamos que el modelo de la Soja ya era el ALCA en la agricultura con sus gravísimos impactos económicos y sociales. En ese sentido el ALCA no era una amenaza tal como se la solía visualizar, sino que esta amenaza estaba ya instalada en la Argentina en la realidad y que era preciso tomar conciencia y denunciar la pérdida de Segurirdad Alimentaria manifestada en el hambre de nuestro pueblo, como resultado de la aplicación y desarrollo del modelo de Republiqueta Sojera.
Lamentablemente no fuimos suficientemente escuchados. Muchos dirigentes no han reflexionado lo bastante sobre el rol de los modelos neocoloniales impuestos a nuestros países por la globalización, así como sobre las consecuencias del grave error de concebir como neutras a la ciencia y a las tecnologías. Aún más todavía, a partir de la llegada de Lula al Gobierno del Brasil, y luego de Kirchner al de la Argentina, y conociendo la valiente postura del Gobierno de Venezuela, expresamos reiteradamente que el ALCA en la agricultura se estaba manifestando en el avance implacable de los monocultivos y la extensión de las semillas transgénicas en el continente y que por ello se hacía preciso colocar las mayores energías en detener este proceso.
No obstante ello y a los enormes esfuerzos realizados por los movimientos sociales en estos últimos años contra el ALCA en la Argentina, movimientos que evitaron cuidadosamente pronunciarse sobre el despoblamiento del campo, la sojización de la agricultura y la creciente dependencia del país a las grandes corporaciones transnacionales de la Biotecnología, estuvimos en Mar del Plata contra Bush y contra el ALCA.
Empeñamos en ello todas nuestras fuerzas, haciendo talleres y respaldando la postura de los presidentes del MERCOSUR y de la República Bolivariana de Venezuela. En el Polideportivo de Mar del Plata, y mientras hablaba el presidente Chávez nuestras compañeras desplegaron una enorme pancarta que decía CON SOJA NO HAY ALBA. De esa manera pretendimos recordar y poner en debate un tema frente al que encontramos demasiadas resistencias, así como confusión e ignorancia. Somos concientes de los impactos causados por la Soja RR argentina en el Estado de Río Grande Do Sul y de cómo ella, la llamada "soja Maradona" (simplemente por provenir de Argentina), condicionó la política del Presidente Lula. Somos concientes de cómo la soja argentina penetra actualmente en el Paraguay y provoca estragos entre las comunidades campesinas, y también de cómo penetra en la zona boliviana de Santa Cruz de la Sierra, alentando los movimientos separatistas.
CON SOJA NO HAY ALBA significa por lo tanto proponerse un modelo diferente al de la globalización, un modelo que para nosotros es el de la Soberanía Alimentaria con Justicia Social, el de los desarrollos locales y el de trabajar en común con los países hermanos de la América Latina.
Festejamos el triunfo de las posiciones contrarias al ALCA y también, y muy especialmente, que por primera vez un puñado de presidentes de nuestros países mostrara un camino de acuerdos y de posturas comunes frente a la prepotencia del Imperio. Este hecho nos parece trascendente, no importa que no compartamos la postura de algunos países de reclamar a los EEUU que bajen los subsidios, como si fuéramos nosotros quienes quisiésemos jugar a fondo con los libres mercados y descubriéramos nosotros que ellos son los que hacen trampas a las propias propuestas. El resultado de la cumbre va más allá de esas cuestiones conyunturales para fundar nuevos caminos y fortalecer los intercambios entre nosotros.
No obstante lo anterior, no podemos dejar de señalar los riesgos de ciertos acuerdos comerciales entre la República Bolivariana y la República Argentina. Nuestro país dispone de enormes reservas petroleras, y siempre tuvo abundante gas oil propio y subsidiado para las actividades rurales.
Si hoy no lo tenemos y precisamos de la ayuda venezolana, es porque hemos convertido graciosamente a España en una potencia petrolera y porque nos hemos transformado gracias a REPSOL YPF en exportadores de petróleo crudo.
La ayuda venezolana no nos ayuda, todo lo contrario, posibilita mantener esa ecuación neocolonial en que entramos en los años noventa y que el actual Gobierno del Presidente Kirchner mantiene sin mayores modificaciones.
A ese gasoil venezolano lo pagamos con maquinaria agrícola y crecientes acuerdos de cooperación tecnológica para el agro. También ello nos preocupa y mucho. El INTA, el instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, que interviene en las negociaciones, fue formado luego del golpe que derrocó al Gobierno Constitucional de Perón en 1955 para incorporar en la Argentina la llamada Revolución Verde que modificó las pautas de la agricultura tradicional con agrotóxicos, semillas híbridas y maquinaria pesada.
Desde aquellos años, a finales de los 50, el INTA se ha ocupado de "modernizar" nuestra agricultura. Ello quiere decir: industrializarla, hacerla de mayor escala, y en los últimos tiempos, abrir puertas para que de la mano de las transnacionales la Argentina entre en la llamada Revolución Biotecnológica, semillas GM (Genéticamente Modificadas) con creciente dependencia de insumos, aumento en el uso de venenos, mayor concentración de la tierra e incorporación de tecnologías de última generación tal como el GPS o sistemas de agricultura satelital.
Las tecnologías no son neutras. Pensar que su signo o sus valores de uso dependían de quienes las manejaban condujo en forma reiterada a la humanidad y a la lucha de los pueblos a enormes fracasos. Y si algo hemos aprendido es a evitar caer en la fascinación que en forma de espejitos o cuentas de colores, costó alguna vez la libertad de los primeros americanos.
Nosotros estamos persuadidos que las tecnologías que la Argentina lleve a la República Bolivariana, a través del INTA y de los personeros de los agronegocios (AAPRESID, Los Grobo, etc.), son elementos que terminen favoreciendo y empoderando a los sectores más reaccionarios y antagónicos con la Revolución Agraria en curso de su escala actual de producción local y campesina.
Estamos seguros que Venezuela es hoy uno de los lugares claves donde se decide el porvenir de nuestra Patria Grande y por ello mismo, donde las tensiones entre lo viejo y lo nuevo, entre los paradigmas obsoletos y las nuevas miradas sobre el mundo global, encuentran las tensiones que son propias de todo gran alumbramiento. Todos los pueblos de nuestro continente miran con expectativas los caminos que en Venezuela se deciden y esas miradas y esas expectativas nos comprometen mutuamente. Nosotros pensamos que los monocultivos de Soja atentan contra los pueblos aborígenes y campesinos, que han provocado el despoblamiento del campo y han convertido las ciudades en megalópolis inmanejables. La Soja no es un alimento humano, es un forraje para las especies animales de consumo y de compañía.
Reencontrarnos y asumirnos como Pueblos, significa fundamentalmente pararnos en nuestra propia Cultura y ello implica arraigo en la tierra, reasumir como nuestras las propias semillas de variedades y reconocer nuestros patrimonios culturales, entre ellos y principalmente, el patrimonio alimentario.
Gustavo Grobocopatel, es el más grande sojero de la Argentina, hombre muy cercano al Gobierno y que en su representación, organizó recientemente en Venezuela la Expo Barinas de maquinaria agrícola argentina. Hace pocos días, en una discusión pública que tuviéramos como GRR en la ciudad de Carlos Casares, de la que es oriundo y además, su dueño virtual, proclamó ante nosotros con soberbia y desafío que "la Soja es Bolivariana". No sólo no lo creemos, sino todo lo contrario, pensamos que hoy la Soja es el instrumento para provocar el desarrollo de un modelo neocolonial de dependencia a las necesidades de la Bioindustria en los países centrales.
Pensamos que el rol indiscutible de la agricultura es el de producir alimentos sanos, nutritivos y en cantidad suficiente para el consumo interno en primera instancia y en especial entre masas de población hambreada y desnutrida. Pensamos que producir forrajes o biocombustibles para los países ricos, reproduciendo así el modelo neo-colonial, resulta obsceno.
Sin embargo, que una persona como Grobocopatel proclame sus vínculos con la Revolución Bolivariana es motivo suficiente para que nos preocupemos y para que decidamos elevar nuestra voz en defensa de Venezuela y de su pueblo, y de nuestro futuro común hacia la conformación de la Patria Grande indisolublemente ligado a la suerte de la Revolución Bolivariana que encarna el Presidente Chávez.






