viernes, septiembre 02, 2016
Desde el primero de agosto corre la noticia de que Monsanto tuvo que abandonar la construcción de una de las plantas más grandes del mundo de semillas de maíz transgénico que sería instalada en Córdoba, Argentina, en la municipalidad Malvinas Argentinas. Desde ahí, pretendían distribuir a América Latina y más allá. Es un hecho de enorme trascendencia, pero la empresa no lo ha querido admitir públicamente, porque la razón de su salida es la persistente resistencia popular de vecinos, jóvenes y madres, que mantienen bloqueada la planta desde 2013.
Es una victoria que no sólo tiene un enorme significado para la lucha de este pueblo de 12 mil habitantes, sino para todo el mundo, para las muchas luchas populares desde abajo que tantas veces se enfrentan a intereses que parecen gigantescos e imposibles de derrotar. Es un freno a los venenos de la trasnacional semillera más grande y resistida del planeta, pero además es un mensaje de aliento a los que en todas partes luchan por la defensa de sus territorios y comunidades, urbanas y rurales, por su vida y la de sus hijas e hijos, a contrapelo de la lógica dominante que intenta convencernos, que son luchas imposibles.
- Silvia Ribeiro
jueves, julio 28, 2016
Nuevas trampas transgénicas y la emergencia de la ciencia digna
Junto al rechazo a los transgénicos, crece también una crítica más profunda al sistema alimentario agroindustrial, a las corporaciones que se apropian de nuestros cuerpos y territorios, que nos llenan de tóxicos agua, tierra y alimentos, incluso a la propia tecno-ciencia que les dio origen, no sólo porque haya sido Monsanto que creó el primer transgénico. Hay un cuestionamiento cada vez más extendido a esa tecno-ciencia reduccionista que elimina la complejidad, los factores sociales, culturales, ambientales o cualquier otro que impida convertir su investigación en productos para la ganancia.
Por todos estos factores de críticas crecientes, la industria biotecnológica hace ahora grandes esfuerzos para deslindar a los nuevos transgénicos de la resistencia social. Para empezar tratan de cambiarles el nombre, alegando que por usar otras formas de biotecnología que pueden no insertar nuevo material genético, no son “trans”-génicos.
El término que han elegido para referirse a estas nuevas biotecnologías es “edición genómica”, una forma que quieren que parezca inocua, como cambiar una letra o una palabra en un texto, que pretenden no afectaría gran cosa. Aquí engloban tecnologías, como nucleasas con dedos de zinc (ZFN), nucleasas sintéticas (TALEN), micro ARN, ARN de interferencia o metilación dependiente de ARN y CRISPR, entre otras. No voy a detallar las particularidades de estas técnicas, pero al igual que con los transgénicos, se trata de ingeniería, no de métodos naturales, es manipulación deliberada de la composición genética de seres vivos, sea cortando o desactivando funciones de los genes o agregando otros.
- Silvia Ribeiro
Por todos estos factores de críticas crecientes, la industria biotecnológica hace ahora grandes esfuerzos para deslindar a los nuevos transgénicos de la resistencia social. Para empezar tratan de cambiarles el nombre, alegando que por usar otras formas de biotecnología que pueden no insertar nuevo material genético, no son “trans”-génicos.
El término que han elegido para referirse a estas nuevas biotecnologías es “edición genómica”, una forma que quieren que parezca inocua, como cambiar una letra o una palabra en un texto, que pretenden no afectaría gran cosa. Aquí engloban tecnologías, como nucleasas con dedos de zinc (ZFN), nucleasas sintéticas (TALEN), micro ARN, ARN de interferencia o metilación dependiente de ARN y CRISPR, entre otras. No voy a detallar las particularidades de estas técnicas, pero al igual que con los transgénicos, se trata de ingeniería, no de métodos naturales, es manipulación deliberada de la composición genética de seres vivos, sea cortando o desactivando funciones de los genes o agregando otros.
- Silvia Ribeiro
miércoles, julio 27, 2016
México: Guerra disfrazada de consulta
La siembra de soya transgénica en la península de Yucatán es muy grave por gran cantidad de razones: viola derechos de las comunidades y pueblos originarios de la región, amenaza sus territorios y fuentes de sustento, como la apicultura; promueve la deforestación; implica un despliegue inusitado de agrotóxicos, con altos impactos a la salud, al medioambiente y a la biodiversidad, y pone en riesgo un ecosistema único de suelos kársticos de alta permeabilidad, a cenotes y cuerpos de agua subterráneos, lo que a su vez llevará a alta contaminación del agua potable con glifosato, agrotóxico declarado cancerígeno por la Organización Mundial de la Salud.
- Silvia Ribeiro
- Silvia Ribeiro
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jueves, junio 16, 2016
Silvia Ribeiro: Seres humanos sintéticos
La Jornada: ¿Seres humanos sintéticos? →
E
l 10 de mayo de 2016, Día de la Madre, una reunión secreta de 150 científicos, abogados y empresarios en la Universidad de Harvard comenzó a considerar la creación de un genoma humano totalmente sintético, un ser humano sin madre ni padre.
La construcción se haría a partir de los químicos esenciales que componen el ADN (citosina, guanina, timina, adenina o C,G,T,A) y computadoras que sintetizan secuencias genéticas usando como programa
la información de mapas genómicos, muchos de los cuales están en Internet. El proceso no es tan simple como podría parecer, pero los medios técnicos avanzan rápidamente. Los que llamaron a la reunión –que no iba a ser conocida por público ni prensa– afirmaban en su convocatoria que es necesario crear un ambiente de competencia, un gran desafío
, para captar fondos de inversionistas privados y públicos y acelerar el desarrollo de las tecnologías que harían posible esta construcción.
programala información de mapas genómicos, muchos de los cuales están en Internet. El proceso no es tan simple como podría parecer, pero los medios técnicos avanzan rápidamente. Los que llamaron a la reunión –que no iba a ser conocida por público ni prensa– afirmaban en su convocatoria que es necesario crear un ambiente de competencia,
un gran desafío, para captar fondos de inversionistas privados y públicos y acelerar el desarrollo de las tecnologías que harían posible esta construcción.
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martes, junio 14, 2016
Silvia Ribeiro: Reacción mutagénica en cadena
http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/Reaccion_mutagenica_en_cadena
Genes dirigidos a engañar la evolución natural que pueden extinguir especies enteras. No son transgénicos solamente, se trata de ingeniería de ecosistemas y poblaciones enteras. La técnica se inventó el año pasado pero ya está en la polémica mundial, para algunos por los altos riesgos que conlleva, para otros –las trasnacionales de agronegocios, farmacéuticas, biotecnología y defensa– por los negocios que avizoran.
Los conductores genéticos (gene drives en inglés) son una forma de burlar leyes naturales de la herencia y forzar a que los genes introducidos se traspasen a toda una población. Si son genes que inhabilitan la especie, es un método de extinguirla. Las especies que se reproducen sexualmente –plantas, animales, humanos– heredan 50/50 genes de cada progenitor, algunos dominantes, otros recesivos que en próximas generaciones tienden a desaparecer. Con conductores genéticos –que se construyen usando la técnica de biología sintética CRISPR/Cas9– los genes insertados llevan la instrucción de eliminar el gen correspondiente del otro progenitor no modificado, trasmitiéndose en 100 por ciento a la progenie. Repiten el acto en cada cruza, por lo que en pocas generaciones están en toda la población. Sus creadores lo llaman reacción mutagénica en cadena. En experimentos con mosquitos y moscas en la Universidad de California en 2015, en dos generaciones el gen modificado estaba en 97 por ciento de la población, contra 37 por ciento y tendencia a disminuir, sin usar conductores genéticos.
Esto causó que Kevin Esvelt, inventor de la técnica, llamara a una moratoria a su liberación y a un amplio debate público sobre la misma, ya que significa modificar especies completas para siempre.
Otros que usan la misma tecnología no tienen esos escrúpulos. Publicaron sus experimentos como algo fantástico que según ellos podría terminar con especies dañinas, plagas, vectores de enfermedades, etcétera. Hay muchos problemas con esta visión mecanicista de la naturaleza y las enfermedades. Por ejemplo, ¿quién define qué es dañino o plaga? Para la agricultura industrial todo lo que esté vivo en un campo, menos el cultivo que se quiere cosechar, es dañino. ¿Qué consecuencias tiene la eliminación de una especie entera de un ecosistema que ha coevolucionado con ella, o incluso la ha favorecido en reacción a otros desequilibrios? ¿Qué pasa con otros organismos que se alimentan de esa especie? En el caso que pudieran eliminar insectos vectores de enfermedad, está ampliamente demostrado que si las causas y ambiente de una enfermedad persisten, encontrará otros vectores de trasmisión que podrían incluso ser peores. Podría inducir la mutación más rápida de los agentes infecciosos. Además de la arbitrariedad de que un grupo de técnicos o empresas se arroguen el derecho de eliminar o modificar irreversiblemente especies y ecosistemas. Los transgénicos de cultivos ya contaminan y son un problema, pero hay que plantarlos cada estación, y las plantas no modificadas conservan sus defensas naturales.
El 8 de junio 2016, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos publicó un extenso informe sobre conductores genéticos, en forma extraordinariamente rápida para sus estándares. Entre sus principales conclusiones afirman que la tecnología no se debe liberar al ambiente, porque no hay suficiente conocimiento sobre sus impactos, que serían muy significativos. Señalan que están diseñados para modificar intencionalmente especies silvestres y que su acción será inevitablemente transfronteriza. Por los impactos en biodiversidad, llaman a consultar y escuchar al público y comunidades, incluyendo consideraciones éticas y no técnicas, ya que serían modificaciones irreversibles de amplio alcance. Pese a sus propios argumentos, abren la posibilidad de experimentar, pero en laboratorio, con normas de confinamiento de extrema seguridad, inclusive en islas.
El reporte reconoce los riesgos que implica la técnica para biodiversidad y que no es un tema confinado a los científicos, pero deja de lado otros impactos y usos potenciales muy graves de esta tecnología. El Grupo ETC señala otros tres aspectos de alta preocupación: el uso bélico y hostil contra humanos, contra el medio ambiente y contra la seguridad alimentaria. (Ver aquí)
La tecnología podría usarse para desequilibrar ecosistemas, exterminar cultivos, enfermar o debilitar poblaciones humanas. Podría dirigirse, por ejemplo, a reconocer y modificar microbiomas humanos, que son específicos a cada individuo pero comunes en muchos elementos al área donde viven. La Convención de Armas Biológicas ya comenzó a discutir las implicaciones de los conductores genéticos. Es también una tecnología que podría modificar el ambiente de forma irreversible, por lo que debe tratarse en ENMOD, la Convención de Naciones Unidas que prohíbe la modificación ambiental con fines hostiles.
Pese a que la presentan como cura para enfermedades, la patente WO2015105928 sobre conductores genéticos, otorgada a la Universidad de Harvard, cubre el uso en 50 hierbas para hacerlas susceptibles a más de 200 agrotóxicos, lo cual es de gran interés para las trasnacionales de transgénicos, como Monsanto y Syngenta, que han tenido que cambiar sus semillas porque las plantas que consideran malezas se adaptan a sus venenos e invaden los cultivos. El estudio menciona específicamente una especie de amaranto y el riesgo de que si se elimina esa variedad, el gen conducido podría pasarse a las especies de amaranto que se usan para consumo.
Por los enormes peligros al ambiente, biodiversidad, salud, alimentación, económicos, bélicos, urge establecer una moratoria internacional contra toda liberación de conductores genéticos. El Convenio de Diversidad Biológica, que se reúne en Cancún en diciembre (CDB Cop13), ya tiene en su agenda la biología sintética y debe tomar esa importante decisión.
*Silvia Ribeiro, Investigadora del Grupo ETC
Fuente: La Jornada
viernes, mayo 20, 2016
El sueño de la razón, los transgénicos y la biología sintética, por Silvia Ribeiro
http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/
El_sueno_de_la_razon_los_transgenicos_y_la_biologia_sintetica
"Al igual que con los transgénicos, las empresas aseguran que la biología sintética es una panacea para atender los problemas de hambre, salud y medio ambiente. Por el contrario, está a la vista que lo que quieren con estas nuevas tecnologías es renovar sus ganancias reciclando sus transgénicos obsoletos y desplazando producciones campesinas."
El_sueno_de_la_razon_los_transgenicos_y_la_biologia_sintetica
"Al igual que con los transgénicos, las empresas aseguran que la biología sintética es una panacea para atender los problemas de hambre, salud y medio ambiente. Por el contrario, está a la vista que lo que quieren con estas nuevas tecnologías es renovar sus ganancias reciclando sus transgénicos obsoletos y desplazando producciones campesinas."
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domingo, mayo 15, 2016
En defensa del maíz, otra vez
http://www.jornada.unam.mx/2016/05/14/opinion/021a1eco
Por Silvia Ribeiro
EXTRACTO:
Recordamos el primer Foro en defensa de maíz, convocado en 2002, como ahora, por Ceccam y otras organizaciones y comunidades preocupadas por el entonces reciente hallazgo de contaminación transgénica en maíces campesinos en Oaxaca. Desde entonces, comunidades y organizaciones hemos venido afirmando una diversidad de resistencias y formas de proteger el maíz de la contaminación, estableciendo una auténtica moratoria popular contra los transgénicos, desde campos y ciudades.
Otras organizaciones, que eligieron la defensa legal, lograron amparos y medidas que retrasaron los permisos de siembra y en 2013 una demanda colectiva logró la suspensión legal de la siembra experimental y comercial de maíz transgénico en México, proceso que sigue en pie, aunque sufrió un revés en marzo 2016, con una sentencia que volvió a autorizar la siembra de maíz transgénico experimental. Este punto fue analizado con preocupación, ya que las empresas, apoyadas por las autoridades, seguramente intentarán nuevamente sembrar y vender maíz transgénico a gran escala, aumentando las fuentes de contaminación.
Por Silvia Ribeiro
EXTRACTO:
Recordamos el primer Foro en defensa de maíz, convocado en 2002, como ahora, por Ceccam y otras organizaciones y comunidades preocupadas por el entonces reciente hallazgo de contaminación transgénica en maíces campesinos en Oaxaca. Desde entonces, comunidades y organizaciones hemos venido afirmando una diversidad de resistencias y formas de proteger el maíz de la contaminación, estableciendo una auténtica moratoria popular contra los transgénicos, desde campos y ciudades.
Otras organizaciones, que eligieron la defensa legal, lograron amparos y medidas que retrasaron los permisos de siembra y en 2013 una demanda colectiva logró la suspensión legal de la siembra experimental y comercial de maíz transgénico en México, proceso que sigue en pie, aunque sufrió un revés en marzo 2016, con una sentencia que volvió a autorizar la siembra de maíz transgénico experimental. Este punto fue analizado con preocupación, ya que las empresas, apoyadas por las autoridades, seguramente intentarán nuevamente sembrar y vender maíz transgénico a gran escala, aumentando las fuentes de contaminación.
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domingo, febrero 21, 2016
Mosquitos transgénicos: remedio peor que la enfermedad
http://www.jornada.unam.mx/2016/02/20/opinion/021a1eco
Silvia Ribeiro
En el contexto de temor construido por la expansión del virus zika y su supuesta relación con microcefalia, uno de las propuestas más riesgosas que se promueven es liberar billones de mosquitos transgénicos. No hay pruebas de que esto sirva para disminuir las enfermedades –incluso podría aumentar los casos o hacerlos más graves– e implica liberar al ambiente insectos transgénicos, con impactos impredecibles en ecosistemas y potencial mutación de virus y otros mosquitos. El costo de producirlos es alto y el negocio de quienes promueven los frankenmosquitos es que se destinen recursos públicos a estas riesgosas tecnologías, drenando fondos que deberían usarse en enfoques realmente útiles de prevención y atención colectiva de los diversos factores que influyen en el desarrollo de las enfermedades.
Silvia Ribeiro
En el contexto de temor construido por la expansión del virus zika y su supuesta relación con microcefalia, uno de las propuestas más riesgosas que se promueven es liberar billones de mosquitos transgénicos. No hay pruebas de que esto sirva para disminuir las enfermedades –incluso podría aumentar los casos o hacerlos más graves– e implica liberar al ambiente insectos transgénicos, con impactos impredecibles en ecosistemas y potencial mutación de virus y otros mosquitos. El costo de producirlos es alto y el negocio de quienes promueven los frankenmosquitos es que se destinen recursos públicos a estas riesgosas tecnologías, drenando fondos que deberían usarse en enfoques realmente útiles de prevención y atención colectiva de los diversos factores que influyen en el desarrollo de las enfermedades.
sábado, febrero 20, 2016
sábado, febrero 06, 2016
Contaminación transgénica con premeditación, alevosía y ventaja
http://www.jornada.unam.mx/2016/01/09/opinion/023a1eco#st_refDomain=www.facebook.com&st_refQuery=/
Por Silvia Ribeiro
A más de dos años de la suspensión contra la siembra de maíz transgénico en México, las trasnacionales se desesperan y en el alud de argumentaciones de todo tenor –medias verdades, datos fuera de contexto o falseados, mentiras descaradas– Monsanto y Syngenta admitieron que con la siembra de maíz transgénico, habrá contaminación del maíz campesino nativo. En su rescate, Sagarpa afirma cínicamente que la contaminación transgénica será buena para el maíz nativo, aunque admite que la presencia de transgenes persistirá por varias generaciones y que esto modificará el entorno.
Son algunas de las afirmaciones que empresas y autoridades entregaron en documentos a los tribunales, contradiciendo sus propios dichos de que los transgénicos pueden coexistir con el maíz nativo y que no afectarán el medio ambiente o la biodiversidad. Sagarpa admite además que el maíz transgénico no está diseñado para aumentar la producción y en una opinión enviada por la Secretaría de Salud, ésta afirma que no es de su competencia expedirse, mostrando por tanto que ¡no hay evaluación de riesgos a la salud sobre la siembra de maíz transgénico!
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martes, enero 19, 2016
Canibalismo corporativo: lo que sigue
http://www.jornada.unam.mx/2015/12/26/opinion/021a1eco
Por Silvia Ribeiro
La fusión entre Monsanto y Syngenta, dos de las más grandes y combatidas empresas de semillas transgénicas y agrotóxicos a escala mundial, parecía una mala fantasía. Hoy es probable y sólo una de las fusiones espectaculares que están ocurriendo. Aunque Syngenta rechazó por segunda vez a Monsanto –quiere más dinero–, otras dos gigantes, DuPont (dueña de Pioneer) y Dow Chemicals, acordaron apenas hace unos días fusionarse. Monsanto sigue intentando con Syngenta. Es apenas un rincón del escenario: los planes de las corporaciones van más allá, en pos de controlar sectores claves y cada vez más grandes de la producción agroalimentaria.
En 1981, el Grupo ETC (entonces llamado RAFI) denunció que las empresas de agroquímicos estaban comprando las semilleras y que su objetivo era desarrollar cultivos que toleraran los tóxicos de las propias empresas, para crear dependencia de los agricultores y vender más veneno, su negocio más lucrativo. Nos llamaron alarmistas, dijeron que tal tecnología nunca iba a existir; hasta que en 1995 la industria comenzó a plantar transgénicos: exactamente ese tipo de semilla.
En ese entonces había en el mundo más de 7 mil empresas que producían semillas comerciales, la mayoría familiares, y ninguna controlaba más de uno por ciento del mercado; 34 años después, seis trasnacionales controlan 63 por ciento del mercado global de semillas y 75 por ciento del mercado global de agrotóxicos. Monsanto, Syngenta, DuPont, Dow, Bayer y Basf, todas originalmente fabricantes de veneno, son las seis gigantes que controlan agrotóxicos, semillas y 100 por ciento de los transgénicos agrícolas, expresión de la fusión de ambos negocios. Como casi no quedan empresas, se dedican ahora al canibalismo. Syngenta es la más grande productora de agrotóxicos a escala global, por lo que hasta la empresa china de agrotóxicos, ChemChina, ofertó por ella, pero no le llegó al precio.
Por Silvia Ribeiro
La fusión entre Monsanto y Syngenta, dos de las más grandes y combatidas empresas de semillas transgénicas y agrotóxicos a escala mundial, parecía una mala fantasía. Hoy es probable y sólo una de las fusiones espectaculares que están ocurriendo. Aunque Syngenta rechazó por segunda vez a Monsanto –quiere más dinero–, otras dos gigantes, DuPont (dueña de Pioneer) y Dow Chemicals, acordaron apenas hace unos días fusionarse. Monsanto sigue intentando con Syngenta. Es apenas un rincón del escenario: los planes de las corporaciones van más allá, en pos de controlar sectores claves y cada vez más grandes de la producción agroalimentaria.
En 1981, el Grupo ETC (entonces llamado RAFI) denunció que las empresas de agroquímicos estaban comprando las semilleras y que su objetivo era desarrollar cultivos que toleraran los tóxicos de las propias empresas, para crear dependencia de los agricultores y vender más veneno, su negocio más lucrativo. Nos llamaron alarmistas, dijeron que tal tecnología nunca iba a existir; hasta que en 1995 la industria comenzó a plantar transgénicos: exactamente ese tipo de semilla.
En ese entonces había en el mundo más de 7 mil empresas que producían semillas comerciales, la mayoría familiares, y ninguna controlaba más de uno por ciento del mercado; 34 años después, seis trasnacionales controlan 63 por ciento del mercado global de semillas y 75 por ciento del mercado global de agrotóxicos. Monsanto, Syngenta, DuPont, Dow, Bayer y Basf, todas originalmente fabricantes de veneno, son las seis gigantes que controlan agrotóxicos, semillas y 100 por ciento de los transgénicos agrícolas, expresión de la fusión de ambos negocios. Como casi no quedan empresas, se dedican ahora al canibalismo. Syngenta es la más grande productora de agrotóxicos a escala global, por lo que hasta la empresa china de agrotóxicos, ChemChina, ofertó por ella, pero no le llegó al precio.
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lunes, enero 11, 2016
lunes, diciembre 28, 2015
Una mala apuesta en biología sintética
http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Noticias/Una_mala_apuesta_en_biologia_sintetica
Silvia Ribeiro y Jim Thomas
Silvia Ribeiro y Jim Thomas
La biología sintética es una tecnología muy avanzada, pero también es potencialmente muy arriesgada. Justo cuando está atrayendo miles de millones de dólares en inversiones, es objeto de una preocupación internacional en aumento (ver aquí). Resulta revelador que Cargill no anuncie su utilización de una tecnología polémica; en cambio, esa empresa califica Ever Sweet de producto de una “levadura de panadero de elaboración especial”, como si fuera una receta preparada durante siglos en aldeas bávaras.
La tarea de discernir los riesgos que pueden representar ingredientes de alimentos elaborados con esa clase de ingeniería genética –diferentes de los conocidos de otros tipos de alimentos transgénicos– se encuentra en una fase temprana. En un dictamen reciente, unos comités científicos de la Unión Europea concluyen que, si bien la evaluación de riesgos aplicada a los organismos genéticamente modificados sería aplicable a ciertos aspectos de la biología sintética, en determinados casos pueden ser necesarios métodos nuevos para evaluar la inocuidad de esa tecnología (ver aquí).
Etiquetas: Biología sintética, es, Ribeiro
jueves, noviembre 12, 2015
¿Transgénicos o ciencia?, por Silvia Ribeiro
La Jornada: ¿Transgénicos o ciencia? →
Jonathan Latham es biólogo, botánico, tiene maestría en genética vegetal y doctorado en virología. Acaba de publicar un texto titulado Growing Doubt: a Scientist’s Experience of GMOs(Dudas crecientes: la experiencia de un científico con los organismos modificados genéticamente), donde expresa importantes preocupaciones sobre los impactos de los transgénicos y nuevas técnicas de modificación genética. Se basa para ello en su experiencia como científico que desde la década de 1990 trabajó haciendo plantas transgénicas, como parte de sus actividades académicas.
Etiquetas: es, Jonathan Latham, La Jornada, Ribeiro
jueves, mayo 07, 2015
De mosquitos a bebés transgénicos, ¿qué CRISPR sabes?
Biodiversidad en América Latina | De mosquitos a bebés transgénicos, ¿qué CRISPR sabes?
Si no sabe lo que es CRISPR, no se preocupe, 99.9 por ciento de la humanidad tampoco. Mejor dicho, preocúpese: es una nueva tecnología de biología sintética de alto poder que está siendo usada para modificar genéticamente desde plantas y mosquitos a cerdos y primates, incluidos embriones humanos, lo cual podría cambiar en forma permanente las características genéticas de nuestra especie.
viernes, abril 24, 2015
lunes, abril 20, 2015
Biodiversidad en América Latina | Los caminos del maíz
Biodiversidad en América Latina | Los caminos del maíz
El maíz sembrado para comer es sagrado sustento del hombre que fue hecho de maíz. Sembrado por negocio es hambre del hombre que fue hecho de maíz. Sencilla y profunda frase de Miguel Ángel Asturias que cada día adquiere más significados. Ahora el negocio de sembrar hambre es de cuatro trasnacionales que quieren monopolizar y contaminar transgénicamente el maíz, hasta que las manos que lo criaron y cuidaron para alimento de toda la humanidad tengan que comprarles a ellos la semilla y pagarles incluso por uso indebido de patente si sus maíces ancestrales se contaminan con transgénicos.
El maíz sembrado para comer es sagrado sustento del hombre que fue hecho de maíz. Sembrado por negocio es hambre del hombre que fue hecho de maíz. Sencilla y profunda frase de Miguel Ángel Asturias que cada día adquiere más significados. Ahora el negocio de sembrar hambre es de cuatro trasnacionales que quieren monopolizar y contaminar transgénicamente el maíz, hasta que las manos que lo criaron y cuidaron para alimento de toda la humanidad tengan que comprarles a ellos la semilla y pagarles incluso por uso indebido de patente si sus maíces ancestrales se contaminan con transgénicos.
domingo, junio 08, 2014
De la revolución verde a las nuevas tecnologías - Silvia Ribeiro
http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/De_la_
revolucion_verde_a_las_nuevas_tecnologias_-_Silvia_Ribeiro
revolucion_verde_a_las_nuevas_tecnologias_-_Silvia_Ribeiro
“Una tecnología no sale de la nada; las tecnologías salen de un contexto social. Y si bien es verdad que en algunos casos pueden ser buenas o pueden ser malas, según cómo se usen, en muchos casos no, en muchos casos son tecnologías que se desarrollan para ciertos intereses que ya existen, que son los de la clase dominante y de los poderosos… En general cualquier tecnología, en un contexto de injusticia social, va a exacerbar la injusticia social.”
Exposición de Silvia Ribeiro en la charla-debate “De la revolución verde a las nuevas tecnologías”, co-organizada por Acción por la Biodiversidad y Tierra para Vivir. El tema abordado fue el desarrollo de las tecnologías que actúan sobre la agricultura y la biodiversidad y los aspectos económicos y políticos de estos procesos. Luchas y resistencias.
martes, abril 22, 2014
La hora de las semillas, por Silvia Ribeiro
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http://www.biodiversidadla.org/Principal/Secciones/Documentos/La_hora_de_las_semillas
El 17 de abril de 1996, en Eldorado dos Carajás, Amazonia, mil 500 campesinos sin tierra que protestaban pacíficamente por sus derechos fueron violentamente reprimidos por la Policía Militar de Pará, Brasil. Por mano policial, a favor de latifundistas y financiado por la minera Vale –la tercera mayor del mundo– fueron asesinadas 19 personas, tres más murieron posteriormente y 69 fueron heridas, con secuelas hasta hoy día. Sólo dos comandantes fueron condenados, el resto sigue impune, incluidos los autores intelectuales.
Para nunca olvidar esa masacre, punta del iceberg de muchas formas de represión continua contra campesinos y desposeídos, que corroe abierta o subterráneamente todo el continente, y tampoco olvidar las razones, realidades y sueños de sus luchas, La Vía Campesina declaró el 17 de abril como día internacional de las luchas campesinas.
******
Vandana Shiva nos recordó cómo todo el proceso de apropiación de las semillas por parte de las trasnacionales está signado por la violencia. Desde aislar y manipular genes y patentarlos –un artilugio que atenta contra la naturaleza colectiva de las semillas, creadas y cuidadas por millones de campesinas y campesinos a lo largo de 10 mil años–, insertarlos a la fuerza en semillas con las que nunca se hubieran cruzado naturalmente, hacer que esa semilla sea resistente a venenos, otra violencia contra la gente y la naturaleza. Para imponer todo esto, que conlleva serios impactos ambientales, de salud y económicos contra los campesinos, agricultores, consumidores y la soberanía de los países, hizo falta la violencia encubierta de la corrupción, para sacar leyes y normas que los legalizaran pese a que va contra todo interés público, violencia en represión a quienes resisten, la violencia del control de mercados y engaños de promesas sobre transgénicos que nunca se cumplieron ni se cumplirán. También la violencia de la contaminación transgénica, que además del daño que provoca a las semillas y la biodiversidad, convierte en culpables a las víctimas, que pueden ser juzgados por usar genes patentados por las empresas. Shiva recordó que la contaminación transgénica, en particular en centros de origen (como maíz en México, arroz en Asia, berenjena en India), es una estrategia de Monsanto y las trasnacionales de transgénicos, para crear situaciones de hecho que empujen su legalización y creen resignación. A contrapelo de sus agresiones, la resistencia contra transgénicos crece y la mayoría no los permite: sólo 10 países tienen 98 por ciento de los transgénicos cultivados.
domingo, marzo 23, 2014
Idus de marzo contra los transgénicos, por Silvia Ribeiro
http://www.jornada.unam.mx/2014/03/22/opinion/025a1eco
En las últimas semanas hemos visto importantes victorias de la resistencia contra los transgénicos, al tiempo que se acumulan evidencias de sus impactos negativos sobre salud, medio ambiente, economías.
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