jueves, agosto 23, 2007

Novedades de GRAIN
Junio de 2007

http://www.grain.org/nfg/?id=504
http://www.grain.org/go/agrocombustibles


¡NO A LA FIEBRE DE LOS AGROCOMBUSTIBLES!

La estampida por los biocombustibles está causando un enorme perjuicio
ambiental y social a las comunidades campesinas e indígenas. Se están
destruyendo preciosos ecosistemas y cientos de miles de comunidades indígenas
y campesinas están siendo expulsadas de sus tierras. Nos esperan cosas
peores: el gobierno de la India se comprometió a plantar 14 millones de
hectáreas con jatropha (un arbusto exótico del cual puede fabricarse
biodiesel), el Banco Interamericano de Desarrollo dice que Brasil tiene 120
millones de hectáreas disponibles para biocombustibles, y los grupos de
presión de Europa están hablando de casi 400 millones de hectáreas que
estarían disponibles para plantaciones con destino a biocombustibles en 15
países africanos. Estamos hablando de una expropiación a una escala sin
precedentes.

Creemos que el prefijo bio, que viene del término griego que significa
"vida", es totalmente inapropiado para tal devastación de la vida. Así,
siguiendo el rumbo trazado por las organizaciones no gubernamentales y
movimientos sociales de América Latina, no hablamos de biocombustibles y
energía limpia. Agrocombustibles es un término mucho más apropiado, creemos,
para expresar lo que está ocurriendo realmente: el agronegocio produce
combustible de las plantas como otra commodity más, destinada a una
economía mundial dispendiosa, destructiva e injusta.

En este número especial de Seedling nos acercamos a la situación de
distintas partes del mundo: América Latina, Asia y África. Analizamos lo que
está ocurriendo y hablamos con la gente afectada. La conclusión es casi
la misma en todos lados: la arremetida por los agrocombustibles significa
nada más ni nada menos que la reintroducción y puesta en práctica
nuevamente de la vieja economía colonial de plantaciones, rediseñada para
funcionar dentro de las reglas del mundo moderno, neoliberal y globalizado.
Los sistemas agrícolas indígenas, las comunidades locales y la
diversidad biológica que manejan tienen que dejar lugar al abastecimiento de las
crecientes necesidades de combustible del mundo moderno.

Una de las principales justificaciones del cultivo a gran escala de
agrocombustibles es la necesidad de combatir el cambio climático, pero las
cifras convierten este argumento en burla. Según el gobierno de los Estados
Unidos, se prevé que el consumo mundial de energía aumentará 71 por
ciento entre 2003 y 2030, y la mayor parte de ese aumento provendrá de una
mayor combustión de petróleo, carbón y gas natural. Para el final de este
periodo, toda la energía renovable (incluidos los agrocombustibles)
solamente conformarán el 9 por ciento del consumo mundial de energía. Es un
peligroso auto-engaño argumentar que los agrocombustibles pueden jugar un
papel importante en la lucha contra el calentamiento global.

Como se atestigua en esta edición especial, el cultivo a gran escala de
agrocombustibles en realidad empeorará las cosas en muchas partes del
mundo, especialmente el sudeste asiático y la cuenca amazónica, donde la
desecación de las tierras de turba y la tala del bosque tropical liberarán
mucho más dióxido de carbono en la atmósfera de lo que se ahorrará
utilizando agrocombustibles.

Una de las principales causas del calentamiento global es la propia
agricultura agroindustrial y el sistema mundial de alimentos asociado a ella. Si
bien casi nunca se lo menciona, la agricultura es responsable del 14 por
ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero. Dentro de la
agricultura, la mayor causa individual es la utilización de fertilizantes
químicos, que introducen enormes cantidades de nitrógeno al suelo, y óxido
nitroso al aire. El cambio en el uso de la tierra (principalmente la
deforestación y vinculada así a la expansión de los monocultivos) es
responsable de otro 18 por ciento. Y una gran parte del transporte mundial, que
es responsable de otro 14 por ciento de emisiones, se origina en la forma
en que el complejo agroindustrial moviliza grandes cantidades de alimentos
de un continente a otro.

Es patentemente claro que sólo podremos detener el cambio climático
cuestionando el absurdo y el derroche del sistema globalizado de alimentos tal
como está organizado por las empresas transnacionales. Lejos de
contribuir a la solución, los biocombustibles únicamente empeorarán la
situación. GRAIN considera que es tiempo de declarar sin ambigüedades "¡No a la
fiebre de los agrocombustibles!"

Para acceder a un artículo que ofrece un resumen de los principales
temas, ir a:
http://www.grain.org/go/agrocombustibles
(disponible en ingles, francés y español)