miércoles, noviembre 11, 2009

VENEZUELA EXPORTARA SOYA GRACIAS AL SOCIALISMO?

Tomado de Cubadebate:

Es una gran victoria para la unidad nuestra americana, la que hemos celebrado con Lula este viernes visitando el Centro de Formación Agrario Socialista “Abreu e Lima”, en la Mesa de Guanipa, estado Anzoátegui: vamos a producir 70 mil toneladas de soya, una vez completadas las tres fases del proyecto en 2011, lo que permitirá la transformación del producto en carne, aceites, leche, así como alimentos para el consumo animal. Pero no sólo eso: Venezuela va a ser, en un mediano plazo, un país exportador de soya.
Hay que decirlo: ¡Esto es sólo posible en una Venezuela que echó abajo las cadenas de la dependencia capital- imperialista! Es a esto a lo que le tienen miedo en el Norte, lo que aterra a los capitalistas: el hecho innegable de que nos estamos convirtiendo en un paradigma que bien puede extenderse a los mismísimos Estados Unidos. Razón tienen entonces Hobbs y Phillips cuando lanzan una pregunta que bien pudieran estar haciéndose ya muchos estadounidenses: “Si un país como Venezuela puede ofrecer al pueblo programas y servicios de cierta calidad, ¿por qué no puede hacerlo Estados Unidos, dada su mayor capacidad de recursos, y repetir el éxito aquí?”

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"Cuarenta y cinco activistas de Greenpeace México desplegaron una manta en el Ángel de la Independencia para vestirlo de luto debido a las recientes aprobaciones de siembra experimental de maíz transgénico en nuestro país."

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Arroz transgénico: la nueva amenaza


Desde GREENPEACE alertan que quedan 7 días para que la Unión Europea decida sobre la autorización del Arroz transgénico. Son precisas muchas firmas para convencer a las autoridades europeas que la ciudadanía debe ser escuchada por encima de los intereses de las grandes multinacionales como Bayer. Tu puedes colaborar: infórmate, firma, y difunde la campaña!

El glufosinato es un pesticida tóxico, criticado por gobiernos, y cuya utilización representa un considerable riesgo para los agricultores, causa daños a insectos en zonas circundantes y puede ser peligroso para los consumidores al ingerir alimentos que contengan residuos del herbicida.

En España se cultiva a gran escala el maíz MON 810, sin embargo la presión de la industria biotecnológica nos trae una nueva amenaza: el arroz transgénico combinado con un herbicida de alta toxicidad. El arroz es el alimento básico más importante a nivel mundial. Más de la mitad de la población del planeta se alimenta de arroz cada día. Se lleva cultivando más de 10.000 años y actualmente se produce en 113 países. El arroz es un ingrediente clave en una amplia gama de alimentos procesados, como desde alimentación infantil a los fideos de arroz. Sin embargo, todo esto está bajo amenaza, dado que la manipulación genética continúa acercándose peligrosamente a nuestros alimentos de más valor.

Actualmente, el arroz modificado genéticamente (MG) sólo existe en campos experimentales. Aunque esto podría cambiar de un día para otro ya que las compañías agroquímicas y algunos gobiernos están intentando comercializarlo.

La producción ecológica es la solución más segura contra la crisis alimentaria y para frenar la amenaza de los desastres ocasionados por el cambio climático.

Mantener el arroz libre de modificaciones genéticas no es sólo una cuestión ambiental o de libre elección de los consumidores, es mucho más que eso. Es una cuestión de seguridad y soberanía alimentarias, derechos humanos y supervivencia.

¡Rechaza el arroz transgénico!

PRIMERO FUE LA SOJA TRANSGÉNICA DE MONTSANTO, MAYORITARIAMENTE PLANTADA EN LOS PAISES DEL 3º MUNDO PARA ALIMENTO DE LOS ANIMALES QUE CONSUMIMOS EN EUROPA, AHORA ES EL ARROZ...

Fuente: Greenpeace

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lunes, noviembre 09, 2009

Ilegal e inmoral, pero no impune



Contra viento y marea, en medio de innumerables críticas e irregularidades, el gobierno aprobó hasta el 27 de octubre, 22 siembras experimentales de maíz transgénico a favor de las trasnacionales Monsanto, Dow Agrosciences y Pioneer Hi Bred (esta última, propiedad de DuPont).

Estas tres empresas acaparan cerca de 40 por ciento del mercado global de semillas en general y más del 90 por ciento del mercado global de semillas transgénicas. Su avance en México en algo tan central como el maíz significa entregarles en bandeja las raíces, la historia y la soberanía alimentaria del país.

Esos experimentos cubrirían en total unos 120.000 metros cuadrados –área suficiente para provocar una debacle de contaminación transgénica en el maíz campesino y nativo de México– distribuidos en los estados de Sonora, Sinaloa, Tamaulipas y Chihuahua. Otras solicitudes de las trasnacionales que están en proceso pretenden permisos para liberación en Jalisco, Cohauila y Durango, y van por más. Es ignominiosa (y fuertemente criticada incluso por muchos de sus propios investigadores, a los cuales se ha ignorado) la colaboración que reciben estas trasnacionales de organismos públicos como el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) que les brindan sus centros para experimentar. Además es paradójica, ya que el avance de las trasnacionales en el mercado semillero, apunta justamente a que instituciones públicas como el INIFAP desaparezcan. A algunos miembros de esta institución les parece mejor servirles desde ya, mal usando recursos y patrimonio públicos, quizá para ver si con el avance de la privatización les caen algunas migajas por el favor.

Ante esta situación, ha habido múltiples respuestas y más vienen en camino. En Chihuahua, organizaciones campesinas, indígenas y ambientalistas anunciaron que no permitirán las siembras aún si para ello tuvieran que destruir las parcelas experimentales. En otros lugares ha habido bloqueos y protestas locales. En muchas partes se discuten y planean acciones.

Greenpeace (además de otras acciones, como colgar una gran pancarta en el Ángel de la Independencia con el texto Maíz transgénico-fin de la independencia) hizo una revisión exhaustiva de la legalidad de estas decisiones y presentó un recurso de revisión, demandando su anulación. En los documentos presentados (disponibles en www.greenpeace.org.mx), muestran cómo las instancias de gobierno violan varias leyes, incluida la de bioseguridad. Por ejemplo, no indican las fechas en que fueron otorgados los permisos, ni quiénes fueron los responsables de otorgarlos (en ambos casos, seguramente porque saben que es un crimen de lesa humanidad y pretenden ocultarse en la generalidad de las instituciones), tampoco dan la identificación precisa de los agricultores cooperantes en cuyos terrenos se realizarán las siembras; la ubicación de las parcelas es imprecisa o incluso falsa, y las coordenadas geográficas no coinciden con los predios presentados en las solicitudes de las empresas. El gobierno está obligado por ley a entregar todos estos datos al público, pero temen las consecuencias que les traería d arlos a conocer.

Más grave aún, en ningún lugar detallan nada menos que la finalidad de tales actividades ni la medidas de bioseguridad, control y emergencia que se aplicarían. Al parecer, hasta los propios funcionarios saben que el experimento no tiene sentido en sí mismo –es apenas una formalidad– y que las medidas de bioseguridad son una farsa vergonzosa, que no podrán garantizar que no haya contaminación del maíz nativo, producto de 10 mil años de culturas y trabajo colectivo. Es increíble que tamañas decisiones hayan sido anunciadas al público a través de escuetos boletines de prensa, donde los funcionarios esbozan generalidades como que cumplieron con la ley y que habrá bioseguridad. Documentos que comprueben tales afirmaciones: ninguno.

La Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS, www.unionccs.net) reunió más de 700 firmas de apoyo de reconocidos científicos nacionales e internacionales para un extrañamiento que dirigen a Felipe Calderón contra la liberación del maíz transgénico en México. Al contrario de los funcionarios gubernamentales, presentan numerosos documentos, detallados y argumentados, que señalan debido a los enormes riesgos en que se coloca al maíz en su centro de origen y diversidad –que indican es todo el territorio nacional– y a que existe amplia evidencia que demuestra que hay alternativas estables que pueden generar, e incluso superar, los beneficios que se pretende obtener con el maíz transgénico sin que impliquen los riesgos de esta tecnología, concluyen que todas las siembras experimentales de maíz transgénico deben prohibirse, hasta que se resuelvan satisfactoriamente, desde el punto de vista científico y socioeconómico las inquietudes que han planteado.

La Red en Defensa del Maíz convoca a un Foro nacional en defensa de los pueblos del maíz y contra el maíz transgénico, en Guadalajara el 21 de noviembre. El foro será en Jalisco, con la intención de estrechar los lazos y actividades conjuntas de organizaciones y comunidades de todo el país con las que están directamente en los estados donde se han autorizado las siembras. (Información en elcolectivocoa@gmail.com) Sigue aquí y en muchas otras partes, organizándose la resistencia. No pasará impunemente la venta del patrimonio genético del país.

Silvia Ribeiro es Investigadora del Grupo ETC

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2009/11/07/index.php?section=opinion&article=025a1eco

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Greenpeace video on GMO's

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sábado, noviembre 07, 2009

Seminario internacional sobre agrobiodiversidad, un caso flagrante de oportunismo


La Red de Semillas “Resembrando e Intercambiando” crítica el “Seminario Internacional sobre Agrobiodiversidad” que organiza el Consorci Universitat Internacional Menéndez Pelayo de Barcelona y que da comienzo hoy en Olot por su falta de rigor y honestidad.

Según todos los informes técnicos publicados por FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) en relación al Estado Mundial de los Recursos Genéticos Vegetales, dos de las principales causas del deterioro de la agrobiodiversidad son la sustitución de las variedades locales por variedades mejoradas y la desaparición de los agricultores y la cultura campesina. El mal llamado “Seminario Internacional sobre Agrobiodiversidad” que ha dado comienzo hoy en Olot es un triste exponente de esta realidad, por carecer de contenidos relativos a la labor de conservación y mejora que realizan los agricultores y por contar como uno de sus ponentes estrellas a uno de los más contumaces defensores de los transgénicos en España, el Sr. Puigdomènech, que desarrollará una ponencia de cómo utilizar los transgénicos para incrementar la Agrobiodiversidad en un alarde, no sabemos si de desprecio o de ignorancia hacia los informes científicos de Naciones Unidas.

El Sr. Puigdomènech, es tristemente conocido en el mundo de la agrobiodiversidad por su aparición en el Informe de Amigos de la Tierra Las Malas Compañías. ¿Quién decide la política del Gobierno sobre transgénicos?. En este informe se le describe como uno de los mayores defensores de la introducción de transgénicos en agricultura y alimentación y con este fin se prodiga por todo tipo de actos bien retribuidos promovidos por las multinacionales de la biotecnología.

Aunque quizás lo más llamativo del pretendido evento sobre agrobiodiversidad es la notoria ausencia de información sobre la multitud de experiencias que desarrollan nuestros agricultores en torno a la conservación y utilización de los recursos genéticos locales. Suponemos que el Sr. Casañas, Director y máximo responsable del Seminario, no ha tenido tiempo de leerse el Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura, promovido por FAO y ratificado por la inmensa mayoría de los países del mundo, incluido España. Solo así se explicaría la ausencia de referencias a un elemento tan fundamental de la agrobiodiversidad como la contribución de los agricultores a la conservación, mejoramiento y disponibilidad de los recursos genéticos para la alimentación y la agricultura. Ausencia más notable aún si se tiene en cuenta que a escasos metros de la celebración del evento se desarrolla TRITICATUM, un proyecto abierto sin animo de lucro donde participan campesinos, panaderos, técnicos y demás personas de ambos géneros con la aspiración común de recuperar el patrimonio ancestral casi perdido de los trigos locales para hacer buena harina y mejor pan.

Un Seminario de este tipo organizado con honestidad y rigor debería al menos tocar algunos de los principales elementos que en la actualidad están afectando a la galopante pérdida de biodiversidad agrícola que sufrimos en nuestros campos:

- El uso y conservación in situ de la biodiversidad agrícola.

- Las causas de la erosión genética y pérdida de biodiversidad agrícola en nuestros cultivos de cereales, leguminosas, hortícolas y frutales.

- La ausencia de políticas específicas para promover y apoyar el mantenimiento in situ de la biodiversidad agrícola.

- La falta de desarrollo de un marco jurídico para la biodiversidad agrícola en el contexto de la Ley de semillas, plantas de vivero y los recursos fitogenéticos, desde su publicación en julio de 2006 y el incumplimiento del compromiso sobre Derechos de los agricultores adquirido por el Gobierno español al ratificar el Tratado Internacional.

Fuente: Resembrando e Intercambiando

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¡Detengan la "monzantorización" de la comida, las semillas y los animales!


"Las regulaciones sobre patentes de la UE, los EE.UU. y muchos otros países, así como también los así llamados Acuerdos Trips de la OMC deben ser revisados con urgencia para poner coto a la monopolización y al control empresarial de los recursos genéticos del mundo. Esta revisión debería conducir a una regulación que garantice el derecho a la alimentación y la prohibición de patentes sobre plantas y animales de la granja."

Alerta global de la coalición del ¡No a las Patentes sobre Semillas!

En los últimos años, las organizaciones de agricultores del mundo entero, los criadores y cultivadores, las instituciones de la ONU, así como las organizaciones de desarrollo y medio ambiente han expresado reiteradas veces su preocupación ante la creciente monopolización de semillas y animales de granja mediante patentes. La pérdida de su independencia y el creciente endeudamiento de los agricultores, la disminución de la diversidad vegetal y animal y las cada vez mayores restricciones a las actividades de cultivo, cría e investigación son algunos de los impactos más preocupantes de esta tendencia. Pero a pesar de estas experiencias alarmantes aún no existen medidas legales para detener esta tendencia. Al contrario, un estudio reciente sobre solicitudes presentadas ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), muestra que las grandes empresas internacionales de semillas siguen intentando imponer sus reivindicaciones de monopolio sin preocuparse por las consecuencias para la seguridad alimentaria global y el sustento de los agricultores del mundo entero. Esto resulta obvio al analizar las más recientes solicitudes de patente, presentadas por las tres empresas globales de semillas más grandes Monsanto (EE.UU.), Dupont (EE.UU.) y Syngenta (Suiza).

Las abajo firmantes personas, organizaciones e instituciones lanzan un llamamiento a los gobiernos y a las oficinas de patentes para poner coto a este desarrollo preocupante y para que se revisen las regulaciones sobre patentes existentes. Las regulaciones sobre patentes de la UE, los EE.UU. y muchos otros países, así como también los así llamados Acuerdos Trips de la OMC deben ser revisados con urgencia para poner coto a la monopolización y al control empresarial de los recursos genéticos del mundo. Esta revisión debería conducir a una regulación que garantice el derecho a la alimentación y la prohibición de patentes sobre plantas y animales de la granja.

Los siguientes ejemplos muestran algunas solicitudes de patentes llevadas al extremo1. Muchas de las reivindicaciones presentadas en estas solicitudes solamente pueden ser descritas como absurdas. Estas patentes muestran hasta donde se ha llegado con las regulaciones sobre patentes existentes que son completamente deficientes. En tan solo cuatro años, entre el 2005 y el 2009, Monsanto presentó casi 150 solicitudes de patentes sobre cultivo de plantas ante la OMPI. Estas solicitudes muestran la tendencia creciente a exigir derechos de propiedad exclusivos no solamente sobre plantas y animales modificados genéticamente, sino también sobre la biodiversidad existente y los métodos de cultivo y de crianza tradicionales. Mientras que en los años anteriores al 2005 solamente se presentaron algunas pocas patentes de esta índole, más del 30% de las solicitudes de patentes de Monsanto presentadas entre el 2005 y el 2009 incluyeron métodos de cultivo convencionales. Esta tendencia también se puede observar en otras grandes empresas de semillas. Durante el mismo período, Dupont presentó alrededor de 170 solicitudes de patentes sobre cultivos, el 25% de ellas implicaron métodos de cultivo convencionales. Syngenta presentó unas 60 solicitudes, el 50% de ellas centradas en cultivos tradicionales. Entre las grandes empresas de semillas, Monsanto es la única que también presenta patentes sobre animales de granja. Desde el 2005, alrededor de 20 patentes sobre métodos de cría han sido presentadas por la empresa estadounidense.

Ejemplos

  • En la solicitud de patente de Monsanto WO2008021413, ‘la patente que monsantoriza el maíz y la soja’, se reivindican métodos que se utilizan ampliamente en el cultivo y la cría convencional. En más de 1000 páginas y a través de 175 reivindicaciones, Monsanto reivindica varias secuencias de genes y variaciones genéticas, especialmente en soja y maíz. Monsanto incluso va tan lejos y exige explícitamente todas las plantas relevantes de maíz y soja que contienen esos elementos genéticos. Además se listan todas las utilizaciones en alimentos, piensos y biomasa. A través de la presentación de solicitudes regionales específicas, Monsanto muestra un interés especial en solicitar esta patente en Europa, Argentina y Canadá.
  • En la solicitud de patente WO 2009011847, ‘la patente que monsantoriza la carne y la leche’, Monsanto reivindica ampliamente los métodos de cría de ganado, los animales, así como también “la leche, el queso, la mantequilla y la carne.”
  • Otras empresas también están presentando de forma agresiva solicitudes sobre recursos genéticos, necesarios para la producción de alimentos y piensos. Un ejemplo es la solicitud de patente WO2008087208, ‘la patente de Syngenta sobre la cosecha de maíz', que se concentra en las condiciones genéticas del maíz para la producción de granos. Syngenta reivindica las plantas e incluso su cosecha.
  • Varias patentes similares ya han sido concedidas, como la patente sobre el cultivo de soja, como la WO 98/45448, ‘la patente de Dupont sobre tofu’, otorgada en Australia, Europa y los EE.UU. que abarca la salsa de soja, el tofu, la leche de soja y un preparado para biberón de esta soja. Esta patente (o patentes de la misma familia) también ha sido presentada para el Brasil, Canadá, China, Japón, Noruega y Nueva Zelanda.

Esta clase de patentes son la columna vertebral de una estrategia para asumir el control global sobre la producción alimentaria a todos los niveles. Estas patentes no eliminan la investigación e innovación. Su objetivo es bloquear el acceso a los recursos genéticos y a la tecnología y crear una nueva dependencia para los agricultores, criadores y cultivadores. La resistencia, sin embargo, está aumentando. En el 2007, las organizaciones de agricultores y las ONG del mundo entero crearon la plataforma global 'no a las patentes sobre semillas'. En el 2008, cientos de cartas fueron enviadas a la Oficina Europea de Patentes (OEP) en el ‘caso de la patente sobre brócoli’ , EP 1069819, lo que constituyó un precedente. En el 2009, miles de agricultores y ciudadanos, ONG e incluso autoridades gubernamentales presentaron una oposición a la ‘patente europea sobre la cría de cerdos ’, EP 1651777, una patente solicitada por Monsanto en el 2004.

Las personas, organizaciones e instituciones que abajo firman instan a los políticos y a las oficinas de patentes del mundo entero a asegurar que las patentes como las arriba mencionadas no puedan ser y no sean otorgadas. Se necesita un cambio radical tanto en la legislación sobre patentes como también en la práctica de las oficinas de patentes para eliminar las patentes sobre plantas y animales de granja. No debería estar permitido que las empresas continúen usando mal y monopolizando las semillas, plantas y animales de granja por medio de la ley de patentes. En caso contrario, estas patentes se convertirán en un peligro mayor para la seguridad alimentaria y para la soberanía alimentaria regional.

Firmar esta alerta global 454.57 Kb

Descarga Las solicitudes de patentes sobre métodos de cultivo tradicionales en la actualidad 377.46 Kb

Esta alerta será entregada a los gobiernos y a las oficinas de patentes el 26 de marzo de 2010 – tres años tras el inicio oficial de la coalición global No a las Patentes sobre Semillas.

Hasta ahora las las asociaciones campesinas siguientes dejá sostuvieron la alerta (en consecuencia alfabética):

ABL (Alemania)

BDM (Alemania)

BKS (India)

COAG (España)

Coldiretti (Italia)

Equivita (Italia)

FAA (Argentina)

FETRAF-Sul (Brasil)

GRAIN International

ICPPC (Polonia)

UNAG (Nicaragua)


Fuente: Coalición No a las Patentes sobre Semillas

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jueves, noviembre 05, 2009

La transferencia de genes entre especies genera efectos devastadores

RED POR UNA AMERICA LATINA
LIBRE DE TRANSGENICOS
BOLETÍN 366



Transgénicos

La transferencia de genes entre especies genera efectos devastadores



03-09-09 Por Sylvia Ubal

Las compañías de biotecnología alegan falsamente que sus manipulaciones son similares a cambios genéticos naturales. Sin embargo la transferencia de genes de cruce de especies que se están realizando (como entre cerdos y plantas, o peces y tomates) nunca sucederían en la naturaleza y pueden permitir que se transfieran enfermedades y debilidades entre especies, con efectos tan desastrosos como se han visto en BSE (enfermedad de las vacas locas).

Las técnicas de ingeniería genética fueron descubiertas en 1950 por James Watson y Francis Crick y este descubrimiento trajo como consecuencia el desarrollo de la biotecnología y el conocimiento de la estructura de la molécula de ADN, donde se almacena la información genética, que es la herencia, en todos los seres vivos.

Partiendo de este importante logro, aparecen los primeros ensayos de manipulación genética (año 1980 cultivos transgénicos de tabaco recogidos en 1992 – China, en 1996 aparecieron 23 marcas de cereales en Estados Unidos, Canadá y Japón), Manipulación genética se realiza sobre cualquier vegetal, animal u organismo cuyo material genético original sea modificado intencionalmente.

El desarrollo y comercialización de éstas nuevas tecnologías están centrados en grandes multinacionales, que controlan el 85% del comercio mundial de los cereales y 10 empresas agroquímicas del mundo, que controlan el 91% de su mercado y se denominan COMPAÑIAS DE LA VIDA; las siete gigantes son: 1) Syngenta (Novartis y AstraZeneca), 2) Monsanto/Pharmacia, 3) Aventis (adquirida por Bayer en el 2001, 4) DuPont, 5) Dow, 6) Bayer y 7) BASF (1, 2 y 3) cuyos estudios científicos particulares defienden sus intereses, tratando de demostrar que los alimentos transgénicos, además de ser excelentes, mitigaran el hambre en los países pobres.

Las transferencias no naturales de genes de una especie a otra son peligrosas.

Las compañías de biotecnología alegan falsamente que sus manipulaciones son similares a cambios genéticos naturales. Sin embargo la transferencia de genes de cruce de especies que se están realizando (como entre cerdos y plantas, o peces y tomates) nunca sucederían en la naturaleza y pueden permitir que se transfieran enfermedades y debilidades entre especies, con efectos tan desastrosos como se han visto en BSE (enfermedad de las vacas locas).

Las compañías de biotecnología alegan que sus métodos son precisos y sofisticados. De hecho hay un elemento aleatorio en su método experimental de inserción del gen. Son inevitables los efectos secundarios y los accidentes y los riesgos se han evaluado científicamente como ilimitados. A diferencia de la contaminación química o nuclear, la contaminación genética no puede recogerse; y los efectos tóxicos de equivocaciones genéticas se pasarán a todas las futuras generaciones de una especie.

Los alimentos genéticamente diseñados están siendo introducidos sin etiquetar


Las compañías de biotecnología han decidido no utilizar etiquetas alegando falsamente que no hay diferencia material entre alimentos genéticamente modificados y sus contrapartidas naturales. De hecho, la inteligencia genética natural de alimentos, acumulada en millones de años, está siendo alterada. Los gobiernos apoyan las compañías de biotecnología e ignoran los derechos de los consumidores a ser informados. Sin etiquetar, las causas de nuevas enfermedades pueden ser muy difíciles de rastrear. Por un lado, mientras todos los alimentos deberían etiquetarse fielmente, los alimentos genéticamente diseñados deberían prohibirse totalmente para proteger la vida.

En el año 1995, la siembra de semilla transgénica es utilizada en doscientas mil (200.000) hectáreas; seis años más tarde (2001) utilizan 52.6 millones de hectáreas y para (2009) utilizan 186.3 millones de hectáreas. Siendo Estados Unidos el mayor productor de elementos agrícolas modificados genéticamente, con el 68% de la cosecha transgénica mundial, Argentina, con el 22%, Canadá con el 6% y China con el 3% para un total de 99% sólo cuatro países y dominados por una sola compañía “Monsanto”. Estos son claros ejemplos de una agricultura no sostenible. En Argentina la entrada masiva de soja transgénica exacerbó la crisis de la agricultura con un alarmante incremento de la destrucción de sus bosques primarios, lo que motivó el desplazamiento de campesinos y trabajadores rurales, aumento del uso de herbicidas, y una grave sustitución de la producción de alimentos para consumo local.

Los alimentos que han sido modificados genéticamente son: maíz, soya, uvas, salmón, arroz, tomate, colza. Las semillas mas comerciales a nivel mundial son: maíz, soya, eucalipto, algodón y colza, desarrollados y distribuidos por una sola compañía “La multinacional Monsanto”. Según fuente de la FAO, los alimentos transgénicos que están disponibles actualmente son: Maíz, soya, algodón, escherillia coolí K-12, claveles y dentro de la selección de OMG elaborado al 2009: Uvas, tilapia, álamos, salmón, eucalipto, arroz y ovejas.

Amenaza global al abastecimiento alimenticio de la humanidad


Las compañías gigantes transnacionales de biotecnología controlan grandes segmentos del abastecimiento alimenticio del mundo incluyendo patentes alimentarias, compañías de semillas, y otros aspectos de la cadena alimentaria. Están introduciendo productos genéticamente diseñados experimentales sin verificación en un peligroso experimento global. Si las intenciones de la industria se llevan a cabo, casi todos los alimentos que llevemos a nuestra mesa se alteraran dentro de unos años. Este cambio radical en el abastecimiento alimenticio de la humanidad resultará en muchos problemas irrevocables e inesperados tales como serias escaseces alimentarias y amenazas para la salud de amplias dimensiones.

¿Que es Monsanto?

Monsanto se presenta a sí misma como una empresa visionaria, una fuerza de la historia mundial que trabaja para aportar ciencia de vanguardia y una actitud ambientalmente responsable a la solución de los problemas más urgentes de la humanidad. Pero, ¿Qué es en realidad Monsanto? ¿Cuál es su origen? ¿Cómo llegó a ser el segundo productor mundial de agroquímicos y uno de los principales proveedores de semillas en el planeta?. ¿Es Monsanto la compañía "limpia y verde" que proclaman sus anuncios, o los mismos apenas representan una operación de imagen que oculta la naturaleza criminal de la compañía? Una mirada a su historia nos dará algunas claves reveladoras, y puede ayudarnos a entender mejor las prácticas actuales de dicha compañía.

Monsanto con sede en San Louis, Missouri, Estados Unidos, Monsanto Chemical Company fue fundada en 1901 por John Francis Queeny, un químico autodidacta que llevó la tecnología de la fabricación de sacarina, el primer edulcorante artificial, de Alemania a Estados Unidos. En los años 20, Monsanto se convirtió en uno de los principales fabricantes de ácido sulfúrico y de otros productos básicos de la industria química, y desde la década de los 40 hasta nuestros días, es una de las cuatro únicas compañías que han estado siempre entre las 10 primeras empresas químicas de Estados Unidos.

En los años 40, el negocio de Monsanto giraba en torno a los plásticos y las fibras sintéticas. En 1947, un carguero francés que transportaba nitrato de amonio (utilizado como fertilizante) explotó en un muelle a unos 90 metros de la fábrica de plásticos de Monsanto en las afueras de Galveston, en Texas. Más de 500 personas murieron en lo que llegó a ser considerado como uno de los más grandes desastres de la industria química. La planta producía estireno y plásticos de poliestireno, que aún se usan para envases de alimentos y otros productos de consumo masivo. En los años 80, la Agencia de Protección del Medio Ambiente de los Estados Unidos (EPA), colocó al poliestireno en el quinto lugar de la clasificación de productos químicos cuya producción genera las mayores cantidades totales de residuos peligrosos.

En 1929, la Swann Chemical Company, adquirida poco después por Monsanto, desarrolló los bifenilos policlorados (PCBs por sus siglas en inglés), que fueron muy alabados por su estabilidad química y su inflamabilidad. Su uso más frecuente se dio en la industria de equipos eléctricos, que escogió a los PCBs como refrigerantes de combustibles de una nueva generación de transformadores. En el transcurso de los años 60, los compuestos de la cada vez más numerosa familia de los PCBs de Monsanto fueron también usados como lubricantes, líquidos hidráulicos, aceites lubricantes de herramientas, revestimientos impermeables y selladores líquidos. Las pruebas de los efectos tóxicos de los PCBs se remontan a los años 30, cuando científicos suecos que estudiaban los efectos biológicos del DDT comenzaron a hallar concentraciones significativas de PCBs en la sangre, pelo y tejidos grasos de los animales silvestres.

Es el laboratorio de biotecnología en la agricultura más grande del mundo, que introdujo al mercado la primera generación de cultivos transgénicos, convirtiéndose en el líder mundial en la promoción de biotecnología en la agricultura.

Sus cultivos representan más del 90 por ciento de todos los cultivos transgénicos del mundo. Los cultivos resistentes a su herbicida "glifosato", como la "soja RR" (Roundup Ready) y el "maíz RR", sólo promueven la agricultura industrial de insumo-dependencia.

Esta empresa dedicada a la explotación agropecuaria donde los científicos aíslan un gen de la bacteria que produce un insecticida conocido como "Bt" y lo transfieren al maíz, al algodón, y logran que la planta exude su propio insecticida tiene el camino libre para iniciar cultivos masivos y tiene el control de todo el proceso productivo; que se necesita para que la rueda de la fortuna no se detenga, y expandir constantemente las áreas sembradas, la tierra rica para los negocios.

Monsanto despoja a los campesinos


Drásticamente famillas enteras de campesinos pasaron a ser parte de los agronegocios pero del lado del reverso. Hoy los campesinos, despojados y expulsados de sus tierras, transitan el desdichado camino del éxodo hacia los cinturones marginales y empobrecidos de las ciudades.

Los que se quedan a defender sus chacras, huertas y animales, son cercados y criminalizados por las leyes, los bancos, los jueces, la policía, las armas largas y las topadoras.

La tenencia de la tierra es una batalla silenciosa que se libra diariamente en suelos campesinos mientras los gobiernos locales, provinciales y el nacional hacen la 'vista gorda', mientras que las trasnacionales se quedan con sus tierras.

Antecedentes


Monsanto envenenó Vietnam. Es el responsable de la fabricación de armas de destrucción masiva. El herbicida conocido como Agente Naranja, que fue usado por las fuerzas militares estadounidenses para defoliar los ecosistemas de selva tropical de Vietnam durante los años 60, era una mezcla de 2,4,5-T y 2,4-D que provenía de varias fuentes, pero el Agente Naranja de Monsanto tenía concentraciones de dioxina muchas veces superiores al producido por Dow Chemical, el otro gran productor del defoliante. Esto convirtió a Monsanto en el principal acusado en la demanda interpuesta por veteranos de la guerra del Vietnam, que experimentaron un conjunto de síntomas de debilidad atribuibles a la exposición al Agente Naranja. Cuando en 1984 se alcanzó un acuerdo de indemnización por valor de 180 millones de dólares entre siete compañías químicas y los abogados de los veteranos, la justicia ordenó a Monsanto pagar el 45,5 por ciento del total. Por supuesto, a los tribunales de Estados Unidos ni se los ocurrió que a una mayor indemnización tenían derecho la sociedad y el Estado de Vietnam.

El Roundup es el resistente herbicida más vendido del mundo. Actualmente, los herbicidas de glifosato, tales como el Roundup, representan al menos una sexta parte de las ventas anuales totales de Monsanto Es comercializado en otros países con diferentes nombres, y es altamente toxico. Monsanto promociona agresivamente el Roundup presentándolo como un herbicida seguro y de uso general (no sólo para los cultivos transgénicos), en cualquier lugar, por ejemplo en el sur de España donde los agricultores lo llaman “Rondo”) en céspedes, huertos, bosques de coníferas.

Como Monsanto y los funcionarios de EE.UU. insisten en que es seguro pulverizar Roundup desde aviones, periodistas y científicos están comenzando a revelar algunos hechos nuevos.

La serie de grandes multas y decisiones judiciales contra Monsanto en Estados Unidos incluyen responsabilidades en casos de muerte por leucemia, multas de 40 millones de dólares por el vertido de productos peligrosos al medio ambiente, y muchos otros episodios. En 1995, Monsanto era la quinta empresa de Estados Unidos en el inventario de vertidos tóxicos de la EPA, con millones de kilogramos de productos químicos tóxicos descargados sobre la tierra, en el aire, en el agua y en el subsuelo.

En diciembre pasado, la periodista holandesa, Marjon Van Royen investigó los informes sanitarios sobre el terreno en Colombia, y descubrió que "debido a que el producto químico es pulverizado en Colombia desde aviones sobre áreas habitadas, ha habido constantes afecciones sanitarias en seres humanos; ojos inflamados, mareos y problemas respiratorios, han sido las más frecuentemente registradas." Aunque Roundup es anunciado como "seguro" para mamíferos, incluyendo seres humanos (pero no para algunos insectos o la vida acuática) por el Departamento de Estado de EE.UU., ha habido informes demasiado persistentes sobre problemas cutáneos y de otro tipo después de incidentes de fumigación involucrando a campesinos y sus animales, para que sean ignorados. Profundizando en su investigación, Van Royen descubrió algo alarmante: otro aditivo llamado Cosmo-Flux 411F estaba siendo agregado para aumentar la toxicidad de Roundup. La mezcla de Roundup y Cosmo-Flux 411F nunca ha sido científicamente evaluada, ni se ha informado al público, en EE.UU. o en Colombia, sobre esta práctica la acción biológica del herbicida, produciendo niveles relativos de exposición que son 104 veces más elevados que la dosis recomendada para utilizaciones normales en la agricultura.

Este veraz análisis que realizamos de las implicaciones está documentado por fuentes fidedignas, nos dejan una visión aterradora de la capacidad de las transnacionales de afectar el medio ambiente, los mares, la biosfera, la fauna y el ser humano habitante de este mismo habitat.

He pensado muchas veces si los dueños de estas grandes industrias no tienen en cuenta, no solo al hombre, sino a sus familiares y al futuro de la humanidad. Es tan importante la voracidad de crear riquezas y hacerse multimillonarios sin ninguna ética moral, que ponen al mundo en peligro de extinción al destruir las riquezas y hasta la atmósfera que respiramos. www.ecoportal.net

Sylvia Ubal – Barómetro Internacional
www.barometro_internacional.org

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miércoles, noviembre 04, 2009

Extrañamiento dirigido al Presidente de la República Mexicana

(English version)

México, D. F., 29 de septiembre, 2009.

Sr. Presidente Felipe de Jesús Calderón Hinojosa:

Este año, usted tiene la responsabilidad histórica de prevenir el daño irreversible a uno de los más valiosos recursos naturales del mundo: la diversidad del maíz mexicano. Su administración recientemente ha dado pasos con el fin de apresurar la introducción de maíz genéticamente modificado en el campo mexicano y estamos convencidos, con base en el conocimiento que tenemos de la evidencia científica disponible, de que esta decisión representa un riesgo desproporcionado e innecesario, que debe evitarse a toda costa por el bien de México y del mundo. Unidos por el compromiso ético, ampliamente fundamentado, de preservar este recurso para la humanidad, exigimos que su administración tome medidas drásticas que garanticen que ningún tipo de maíz transgénico se siembre en México, el centro de origen y diversidad de este importante alimento.

Somos un grupo de científicos, intelectuales y artistas con amplia trayectoria en una extensa gama de disciplinas que van desde la biología, biotecnología, agronomía y ecología, hasta las humanidades, las ciencias sociales, antropología, economía, bioseguridad, política y derecho. Nuestros conocimientos son los mínimos necesarios para entender de manera cabal las complejas implicaciones, tanto a nivel agroecológico como socioeconómico y cultural, que tiene el maíz en México. Vemos con gran preocupación que los argumentos seriamente planteados por científicos y expertos en el campo de las humanidades y las disciplinas sociales sobre la inconveniencia de introducir maíz genéticamente modificado en México han sido ignorados durante largo tiempo. Incluso, la evidencia experimental producida en México, en ensayos realizados hace 15 años que condujeron a la moratoria plenamente justificada de siembras de organismos transgénicos desde 1998 a 2003, parece haberse dejado de lado en aras de un desproporcionado impulso para permitir la siembra de maíz transgénico en México.

Nos vemos obligados a dirigirle esta carta, luego de las recientes acciones que implican un empuje injustificable para la liberación de maíz transgénico: la publicación de las modificaciones al reglamento de la Ley de Bioseguridad de Organismos Genéticamente Modificados (LBOGM) en el Diario Oficial de La Federación el 6 de marzo de 2009, que inhabilitan de facto el Régimen de Protección Especial al Maíz y otros granos, de los cuales México es centro de origen y diversidad. Dichas modificaciones preparan el terreno legal para autorizar la liberación a campo abierto de variedades de maíz transgénico en los estados de Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Jalisco, Nayarit y Chihuahua.
Puesto que está comprobada la amplia capacidad que tiene el maíz de dispersarse a través del comercio y del flujo de polen y semillas, tenemos la certeza de que, de permitirse estas siembras, será inevitable que se produzca una creciente dispersión de materiales transgénicos no deseados a lo largo de todo el territorio mexicano.

Después de un cuarto de siglo de siembras experimentales, y más de una década de distribución comercial de maíz transgénico, existe evidencia plena de que los beneficios que ofrecen estas líneas comerciales no compensan de ningún modo los grandes riesgos que implica su liberación.
Una revisión puntal de la literatura científica existente, además de las evaluaciones técnicas que algunos de nosotros hemos sometido en el marco de la consulta oficial que realizó a estos efectos el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, demuestran claramente este punto. Muchos otros gobiernos en el mundo han tomado en cuenta esta evidencia y han decidido detener la siembra y, en muchos casos, incluso la importación de maíz transgénico y sus derivados, lo cual hace que la posición de su gobierno sobre este asunto sea aún más incomprensible e injustificada.

Los riesgos del la liberación al ambiente de organismos genéticamente modificados pueden ser mucho mayores cuando se realizan en centros de origen y diversidad de esos organismos. En tal caso, los transgenes inevitablemente se introducirían en las diferentes variedades nativas que poseen distintos contextos y características genómicas.
Más adelante encontrará una lista detallada de preocupaciones y problemas asociados con la liberación de maíz transgénico en México, pero resulta importante destacar algunos ejemplos en particular:

Tenemos una especial preocupación por el hecho de que actualmente la planta del maíz es utilizada como "biorreactor": un sistema de producción basado en la transformación genética de plantas cultivadas (como el maíz), con el fin de obtener productos no alimenticios de carácter industrial como plásticos, aceites industriales, biocombustibles y fármacos. Debido a la naturaleza de la reproducción del maíz, cuya polinización es abierta, y a las características particulares del sistema agroecológico de México, es de esperarse que los materiales resultantes de biorrectores transgénicos puedan permear la cadena alimenticia humana, lo cual conlleva el peligro de que se produzcan enormes consecuencias negativas en la salud de la población de México y del mundo entero.

Ya han ocurrido escapes accidentales de semillas de biorreactores que se han combinado con semillas no transgénicas dentro de contenedores de almacenamiento en Estados Unidos. De igual modo, son problemáticas las consecuencias de la introducción de transgenes patentados en las líneas de maíz que cultivan la mayoría de los campesinos en México, pues esto abre la posibilidad de complejas, largas y costosas consecuencias económicas y legales para las personas que usen, intercambien o comercien con semillas de maíz o granos que los contengan.
Estos ejemplos sumados a la posibilidad de la contaminación transgénica del teocintle (pariente silvestre y ancestro del maíz), lo que en sí mismo implica potenciales impactos negativos para los acervos genéticos de estas dos especies y para el propio manejo agronómico del teocintle.
Al contrario de lo que ocurre con la contaminación química, los efectos de la introducción de transgenes al germoplasma del maíz —herencia botánica custodiada por los campesinos e indígenas en México— podrían ser irreversibles y progresivos, debido a la acumulación paulatina de transgenes en este germoplasma. Ello indudablemente significa que la responsabilidad que se tiene sobre este asunto trascienda como nunca antes a las generaciones venideras.

Debido a que no hay diferencia visible entre las variedades genéticamente modificadas de las no modificadas (lo cual no implica que no existan características fisiológicas extremadamente distintas), la responsabilidad de proteger el ambiente y a la población que recae sobre las autoridades, productores, campesinos e industriales de la alimentación es mucho mayor que ante otros tipos de contaminación.
Por lo tanto, dada la compleja estructura de la red de distribución de maíz nativo en México, producto del intercambio y distribución informal de semillas y el flujo génico a través del polen, es prácticamente imposible un sistema de monitoreo confiable que permita la segregación de las líneas de maíz genéticamente modificado de las no modificadas a un nivel mínimamente aceptable. De este modo, la liberación de líneas de maíz genéticamente modificado en el campo mexicano sólo incrementará la posibilidad de introgresión y acumulación de transgenes en los genomas de los acervos de maíz nativo. Ello impediría el manejo responsable de los acervos de alimentos por parte de campesinos, industriales de la alimentación y consumidores para mantenerlos libres de transgenes no deseados.

A pesar de la seria responsabilidad que implica este proceso para los productores de líneas transgénicas y las autoridades en la materia, la introducción de germoplasma genéticamente modificado en México se ha realizado sin una consulta lo suficientemente exhaustiva, y las características completas de los materiales introducidos no han sido revelados debido a intereses de carácter lucrativo como las patentes.
Asimismo, cabe señalar que la infraestructura necesaria para supervisar las siembras que pretenden realizarse y monitorear la amplia gama de daños que éstas pueden causar no está disponible ni en México ni en ninguna otra parte del mundo. Consideramos que, en estas circunstancias, la única forma justificable de proteger un recurso invaluable como el germoplasma del maíz mexicano es establecer una moratoria oficial efectiva a los cultivos de maíz genéticamente modificado hasta que no se realice una investigación de largo plazo sobre el impacto de esta tecnología en México. Dicha investigación no debe implicar los riesgos que quieren evitarse, como efectivamente ocurriría con la autorización de su gobierno a las siembras experimentales.

En suma, señor Presidente, lo instamos a tomar de manera categórica las siguientes acciones que consideramos viables, razonables, y científicamente justificadas como requisitos fundamentales para garantizar la seguridad y viabilidad a largo plazo de los recursos genéticos clave para México y el mundo:

1. Establecer la prohibición oficial de cualquier liberación de variedades de maíz genéticamente modificado y, al mismo tiempo, apoyar una investigación científica rigurosa acerca del potencial que tienen diversas alternativas agrotecnológicas en México, así como los riesgos que pueda implicar su uso en centros de origen y diversidad. Esta investigación debe ser diseñada y realizada por instituciones de carácter público y por científicos independientes sin conflictos de interés.
2. Incrementar a un nivel científicamente justificable la eficacia de la infraestructura necesaria para monitorear y evaluar de forma independiente la entrada de semillas procedentes de países que producen variedades de maíz genéticamente modificado.
3. Adoptar una política transparente y efectiva que garantice que ninguna planta alimenticia como el maíz sea utilizada como biorreactor para producir substancias no comestibles en México ni en ningún otro país del mundo.
Ponemos a su entera disposición información científica más detallada que fundamenta ampliamente los anteriores argumentos, así como nuestra intención de colaborar en el desarrollo de iniciativas que eviten la acumulación de transgenes en los recursos genéticos del maíz a nivel mundial.

Quedamos en espera de su respuesta sobre este urgente y delicado tema.



FUENTE:
http://www.unionccs.net/article.php?story=extraamiento-presidentedelarepublicamex

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martes, noviembre 03, 2009

Worldwatch cozies up to the Gates Foundation and AGRA

Danielle with Argent Chuula, a program officer in the Soil Health Program at AGRA

Danielle with Argent Chuula, a program officer in the Soil Health Program at AGRA

This is the first of a three-part series about our visit to the Alliance for a Green Revolution in Africa (AGRA) and AGRA grantees in Kenya.

We visited the headquarters of the Alliance for a Green Revolution in Africa (AGRA) in Nairobi, Kenya, this week. The organization, which began in 2006 with a $150 million grant from both the Rockefeller Foundation and the Bill & Melinda Gates Foundation (which is one of the organizations supporting our Nourishing the Planet project), has some pretty ambitious—and controversial—goals for agriculture in Africa.

As we walked into the building, I couldn’t help but think to myself that many of my friends and colleagues in the sustainable agriculture community would think that I was walking into the belly of the beast, so to speak. Try googling AGRA—and in addition to the organization’s website, you’ll find pages and pages of criticism about them from groups like GRAIN, Food First, and The Oakland Institute. But as part of our research for State of the World 2011, we thought we had to see—and hear—for ourselves what AGRA program representatives had to say about their work.

LINK: http://blogs.worldwatch.org/nourishingtheplanet/looking-for-a-greener-revolution-visit-to-agra/

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Puerto Rico: La Bio-Isla, por Carmelo Ruiz Marrero

En el candente debate global en torno a los organismos y alimentos genéticamente modificados, o transgénicos, el rol poco conocido de la isla caribeña de Puerto Rico ha pasado mayormente inadvertido y hasta ahora ha evadido escrutinio crítico. La actividad de biotecnología agrícola en esta colonia tropical de Estados Unidos es masiva.

“Puerto Rico atrae compañías de biotecnología agrícola debido a su clima tropical que permite hasta cuatro cosechas anuales y la disponibilidad del gobierno a acelerar (fast-track) los permisos”, según los doctores Margarita Irizarry y José Rodríguez Orengo, profesores del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico (UPR). “Además, la oposición a los alimentos transgénicos es casi inexistente en la isla y ningún grupo ambientalista en particular está protestando la presencia de (las compañías de semillas y biotecnología agrícola) Dow, Syngenta Seeds, Pioneer HiBred, Mycogen Seeds, Rice Tech, AgReliant Genetics, Bayer Cropscience, y Monsanto.”

Desde 2004 nosotros en el Proyecto de Bioseguridad de Puerto Rico hemos estado tratando de averiguar qué está ocurriendo en nuestro país en cuanto a cultivos transgénicos. Hemos obtenido muy poca información hasta ahora, pero lo poco que hemos podido saber es bastante preocupante.

Cultivos experimentales

Pudimos obtener alguna información de Biotechnology Regulatory Services (BRS), una oficina dentro de la agencia Animal and Plant Health Inspection Service (APHIS), que es parte del Departamento de Agricultura de EEUU (USDA). Los datos de BRS muestran que para enero de 2005 Puerto Rico había tenido 1,330 autorizaciones (field releases) para cultivos transgénicos experimentales en la isla, lo cual había resultado en 3,483 experimentos transgénicos al aire libre (field tests). De las 1,330 autorizaciones, 994 fueron para maíz, 262 para soya, 99 para algodón, 15 para arroz, 8 para tomate, 1 para papaya y 1 para tabaco. Según la documentación, se estaban autorizando estas siembras experimentales en Puerto Rico desde tan temprano como 1987, casi una década antes de que las autoridades de Estados Unidos permitieran el consumo humano de alimentos transgénicos.

¿Dónde exactamente están estas siembras? ¿Qué rasgos están probando? No sabemos. El USDA dice que todo eso es información confidencial de las compañías.

Con la sola excepción de Hawai'i, ningún estado en EEUU ha tenido tantas siembras experimentales de transgénicos por milla cuadrada. Los únicos que han tenido más "field tests" fueron Hawai'i (5,413), Illinois (5,092) e Iowa (4,659). Tengan en mente que Puerto Rico tiene menos de 4 mil millas cuadradas, mientras que Illinois e Iowa tienen cada uno sobre 50 mil millas cuadradas. Nuestra isla rebasó ampliamente al estado de California, que tuvo 1,964 "field tests", aunque es 40 veces mayor que Puerto Rico.

Estos datos, desde luego, deben ser actualizados. Hemos estado caminando con éstos bajo nuestros brazos y enseñándoselos a todo el mundo por cuatro años ya. Pero no vemos razón para pensar que la situación ha cambiado significativamente desde 2005.

Hay que aclarar que cuando decimos cultivos experimentales no es que las poblaciones aledañas sean conejillos de indias en un siniestro experimento con sujetos humanos involuntarios con posibles aplicaciones militares, como creen algunas personas que gustan de las teorías de conspiración. La información disponible de BRS no da apoyo a tal conjetura. A las compañías de biotecnología y al USDA no les importa un bledo qué pueden hacer los transgénicos a la salud humana o al ambiente. Todo parece indicar que esta actividad experimental es para medir rendimientos y para asegurarse de que los rasgos transgénicos hayan sido debidamente introducidos al cultivo.

También es importante señalar que no toda la actividad de biotecnología agrícola en Puerto Rico es experimental. También tenemos una producción comercial de transgénicos de proporciones considerables, de la cual sabemos menos aún. Esta producción se exporta a Estados Unidos- y quién sabe a dónde más- para uso como semilla.

La realidad colonial

Colegas extranjeros me han preguntado cuál es la postura del gobierno de Puerto Rico sobre este asunto en los foros internacionales, como por ejemplo la Convención de Biodiversidad de la ONU y el Protocolo de Cartagena, acuerdo internacional que pretende regular el movimiento transfronterizo de transgénicos. La respuesta a esa pregunta es: ninguna. Dado que carecemos de soberanía, Puerto Rico no participa de ningún foro internacional y no es miembro ni de la ONU, ni de la Organización de Estados Americanos ni de ninguna otra organización política internacional.

A nivel internacional los puertorriqueños somos representados siempre por el gobierno de Estados Unidos. Y dentro de ese gobierno no tenemos ninguna voz ni voto. Aunque estamos sujetos a las leyes de EEUU, los residentes de Puerto Rico no podemos votar en las elecciones presidenciales de ese país- a pesar de que el presidente en Wáshington es nuestro jefe de estado de facto- ni tampoco tenemos representación alguna en la rama legislativa de EEUU. Por lo tanto, para atender la problemática de los transgénicos- y cualquier otro asunto- los puertorriqueños no tenemos las opciones que tiene a su disposición un país soberano e independiente, ni las que tiene uno de los 50 estados de Estados Unidos. Realmente estamos en ninguna parte.

¿Dónde están?

Casi todos estos cultivos transgénicos- ya sean experimentales o comerciales- son sembrados en los llanos del sur y sureste de la isla, en una franja de terreno que se extiende desde Juana Díaz hasta Guayama, y están especialmente concentrados entre los municipios de Santa Isabel y Salinas, al sur del expreso 52 y al norte de la carretera 1.

Varios testigos nos han contado que la seguridad en estos terrenos agrícolas es extrema. Uno no puede parar el carro al lado de uno de esos sembradíos sin que se aparezcan policías a preguntar qué hace uno ahí- y no se permite tomar fotos ni filmar. Dicen que es para combatir el hurto. Es cierto que el robo- de cosechas y hasta de maquinaria- es uno de los problemas más serios de la agricultura puertorriqueña, pero también notamos que las fincas que no siembran transgénicos no gozan de una protección policial tan diligente.

También uno puede encontrar cultivos transgénicos en el pueblo de Isabela, en el noroeste de la isla, donde Monsanto Caribe tiene una estación experimental en el lado sur de la carretera 2. Y no nos sorprendería encontrar transgénicos también en el fértil valle de Lajas, en el suroeste, seguramente el mejor terruño agrícola de todo Puerto Rico.

Paraíso tropical de los transgénicos

Sucesivos gobiernos de los mayores partidos políticos del país, el Partido Popular Democrático (PPD) y el Partido Nuevo Progresista (PNP) han puesto la biotecnología en el centro de sus estrategias para atraer inversión. De la manufactura, con su consigna “Manos a la Obra”, nos hemos movido a la biotecnología- farmacéutica y agrícola- con consignas publicitarias rimbombantes como “Mentes a la Obra” y “La Economía del Conocimiento”. La Compañía de Fomento Industrial (PRIDCO) anuncia a Puerto Rico como la “Bio-Isla” y publicita agresivamente a inversionistas extranjeros las ventajas y deseabilidad de establecer operaciones de biotecnología en el país.

No sorprende que la UPR lleve la batuta en la promoción de la biotecnología en el país. Sus recintos de Mayagüez (RUM), Ciencias Médicas, Humacao, Río Piedras y Bayamón todos tienen programas de biotecnología. El RUM tiene un Centro de Aprendizaje de Biotecnología Industrial y el recinto riopedrense está desarrollando un bachillerato en esta especialidad.

Las universidades privadas también buscan pescar en río revuelto. La Interamericana ofrece currículos en biotecnología en sus recintos de Bayamón y Barranquitas, la Pontificia de Ponce acaba de anunciar que ofrece una maestría en biotecnología con énfasis en aplicaciones agrícolas, y la Universidad Metropolitana tiene un bachillerato en biología con énfasis en biología molecular, disciplina en la que se basa la ingeniería genética.

La industria está muy agradecida y aprecia mucho el buen ambiente que Puerto Rico le ofrece. En 2006 el entonces gobernador Aníbal Acevedo Vilá (del PPD) fue galardonado con el título de “gobernador del año” por la Biotechnology Industry Organization, agrupación que representa sobre mil compañías, instituciones académicas y centros de investigación en Estados Unidos y 31 otros países.

En enero de 2009 el senador Berdiel Rivera (del PNP) radicó el proyecto de ley 202, que promueve la biotecnología agrícola en la isla. ¡Como si las corporaciones de biotecnología necesitaran más apoyo del que ya han recibido del gobierno de Puerto Rico en las últimas dos décadas!

Crecen las dudas sobre los transgénicos

El senador Rivera y esos jóvenes universitarios que están siendo indoctrinados por currículos de biotecnología deberían enterarse de lo que ocurre en el resto del mundo con respecto a los transgénicos. El pasado mes de mayo la Academia Americana de Medicina Ambiental (AAEM) declaró que los alimentos transgénicos presentan un serio riesgo a la salud y pidió una moratoria a estos alimentos. Citando los resultados de varios estudios hechos con animales de laboratorio, la AAEM concluye que “hay una asociación más que casual entre los alimentos transgénicos y efectos adversos a la salud” y que “los alimentos transgénicos presentan serio riesgo a la salud en las áreas de toxicología, alergia, función inmunológica, salud reproductiva, y salud metabólica, fisiológica y genética.”

Y en 2008 se publicó un documento importantísimo: la Evaluación Internacional del Conocimiento, Ciencia y Tecnología Agrícolas para el Desarrollo (IAASTD en inglés), producto del estudio más minucioso, autoritativo, extenso y detallado jamás hecho sobre el estado de la agricultura mundial. Fue redactado por sobre 400 expertos internacionales, sometido a dos revisiones independientes por los pares, y fue producto de un proceso inclusivo y participativo en el que la industria, gobiernos y sociedad civil participaron como socios en condición de igualdad, con el apoyo de agencias de la ONU y el Banco Mundial.

En resumidas cuentas, el informe concluye que el modelo de agricultura industrial, corporativa y globalizada no puede continuar, dado que es insustentable y está literalmente devorando el patrimonio del planeta. Favorece como alternativa la producción agroecológica en pequeña escala, precisamente lo que ambientalistas y agricultores orgánicos han estado proponiendo por décadas.

Con respecto a la biotecnología y los cultivos transgénicos, el informe IAASTD es cauteloso y falto de entusiasmo. En lugar del discurso propagandístico y de mercadeo disfrazado de ciencia y educación que oímos de gobiernos, universidades y medios noticiosos aparentemente incapaces de hacer cuestionamientos críticos, el informe aconsejó precaución y pidió que se realicen más estudios en cuanto a la inocuidad de los transgénicos.

Despierta boricua

Y mientras que alrededor de todo el mundo la seguridad y necesidad de los transgénicos está siendo cuestionada con creciente insistencia, aquí en Puerto Rico nuestro gobierno nos está vendiendo la biotecnología agrícola como si fuera lo último en la avenida.

Algunas personas nos han argumentado con buena intención que el proyecto de ley 202 regulará la actividad de cultivos transgénicos en Puerto Rico, y que esto es preferible a tenerlos por la libre sin ningún control o reglamento. Pero esta tecnología no puede ser controlada. Una vez sembrados al aire libre, los transgénicos no pueden ser controlados o retirados. Se proliferan y multiplican, como hace todo ser vivo. Ningún país que ha permitido la entrada de cultivos transgénicos ha podido controlarlos. Por lo tanto, el proyecto de ley 202 sólo dará legitimidad adicional a una tecnología peligrosa e innecesaria.

- Ruiz Marrero es periodista y educador ambiental, dirige el Proyecto de Bioseguridad de Puerto Rico (http://bioseguridad.blogspot.com/ ). Es también el creador del blog bilingüe Haciendo Punto en otro Blog (http://carmeloruiz.blogspot.com/). Sus artículos han sido publicados por Interpress Service, CIP Americas Policy Program, Counterpunch, La Jornada, Ecoportal, Rebelión, Alternet, Corporate Watch y The Ecologist.

Otros artículos de Carmelo Ruiz Marrero sobre transgénicos:
"¿Son seguros los transgénicos?" 9 de septiembre 2008 http://alainet.org/active/26178&lang=es
"Biotecnología y Bioseguridad" Periódico Claridad. 5 de noviembre 2008. http://claridadpuertorico.com/content/view/402903/32/

FUENTES:

Academia Americana de Medicina Ambiental."Position paper on genetically modified foods", Mayo 2009. http://www.aaemonline.org/gmopost.html

Biotechnology Industry Organization. "BIO names Puerto Rico governor 'Governor of the Year'", 10 de abril 2006.

Informe IAASTD, 2008. http://www.agassessment.org/

M. Irizarry y J. Rodríguez-Orengo.
"Biotechnology in Puerto Rico: Educational and Ethical Implications", 2009.

TexPIRG Education Fund. "Raising Risk: Field Testing of Genetically Engineered Crops in the United States", 2005.



http://alainet.org/active/31288〈=es

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viernes, octubre 30, 2009

El fracaso del algodón transgénico en Colombia

Luego de siete años de haber sido liberadas comercialmente las semillas de algodón transgénico, queda en evidencia el fracaso que han tenido. No cumplieron con las promesas de ser más productivas, ni de reducir el uso de pesticidas y herbicidas, ni de disminuir los costos de producción, ni de generar mayor rentabilidad para los agricultores.

La tecnología transgénica la presentó Monsanto, como la redención del sector algodonero; en realidad ha ayudado a llevar a los agricultores al fondo del abismo especialmente a los pequeños y medianos algodoneros de Córdoba y Tolima, quienes en la cosecha 2008–2009 tuvieron enormes pérdidas.

Éste es parte del análisis de la grave crisis del algodón transgénico en Córdoba y Tolima, que presentamos en un artículo preparado por el Grupo Semillas.

Este artículo se encuentra en el último número de la Revista Semillas, que próximamente estará disponible en la Web: Revista Semillas

Para acceder al documento completo (formato PDF) haga clic en el enlace a continuación y descargue el archivo:

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Europa avanza en zonas libres de transgénicos
En Uruguay nos invaden

María Isabel Cárcamo
RAPAL Uruguay
Octubre 2009

El gobierno irlandés recientemente ha prohibido los cultivos transgénicos e introducirá el etiquetado voluntario para alimentos procesados que contengan carnes, aves, pescado y productos lácteos hechos de animales alimentados con raciones libres de transgénicos. Esta medida fue adoptada en el documento “Propuesta renovada del programa de gobierno” del día 10 de octubre. (1)

Aparentemente esta medida tomada por gobierno irlandés, no es por razones de científicas o éticas sino por presiones sociales. Existe a nivel mundial un crecimiento del movimiento de consumidores que quieren consumir alimentos sin transgénicos y la presión se ha hecho sentir en Irlanda. A raíz de esta demanda de alimentos libres de transgénicos, el gobierno irlandés vio esto como una oportunidad de ocupar ese mercado con producción propia, dado que sus vacunos son alimentados básicamente con pasto en vez de pienso. Gran parte del pienso a nivel mundial es producido con soja y maíz transgénicos. (2)

Irlanda será el noveno país de la Unión Europea que prohíbe los cultivo transgénicos en su territorio, sumándose a Alemania, Rumania, Italia, Polonia, Francia, Grecia, Austria y Hungría, países que han aprobado la moratoria al maíz transgénico MON-810, el mismo que se cultiva legalmente en Uruguay.

Uruguay ¿a quien le compete?

Mientras países como Irlanda ven una oportunidad única de llenar un nicho de mercado con una agricultura y cría de ganado libres de transgénicos, nuestro país solo parece aspirar a ser un “país productivo”, que incluye el cultivo de más y más transgénicos.

El departamento de Montevideo, a pesar de tener todas las condiciones para que continúe siendo el único departamento del Uruguay libre de transgénicos, está siendo amenazado por la siembra de soja transgénica.

En declaraciones realizadas el día 3 de octubre en el suplemento del diario El País “Que Pasa”, el director de la Unidad Montevideo Rural, el técnico agrónomo Andrés Silva, en relación a cultivar transgénicos en Montevideo dijo que lo que ha frenado el ingreso de los transgénicos al departamento es que "El tamaño promedio de un predio rural en Montevideo es de 10 hectáreas. Con un tamaño así, no es redituable hacer uso de los transgénicos para el cultivo de soja o maíz, que son los que más atención han concitado". A pesar de las escalas -o tal vez gracias a ellas- el departamento más chico del país produce una cantidad significativa de hortalizas de hoja (la mitad de lo que se consume en el país de lechuga, acelga y espinaca tiene su origen en Montevideo), así como de manzanas, duraznos, peras y ciruelas.

En la misma nota, el representante de la Unidad Montevideo Rural aclara que la Intendencia no tiene competencia superior al Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP): "Si ellos aprueban algo, no podemos prohibirle a nadie que haga uso de esa semilla".

No solo en Montevideo avanzan los transgénicos

Próximo a la ciudad de Rocha se sembrará soja transgénica en 700 hectáreas, que se sumarán a otras tantas sembradas en años anteriores. La peculiaridad de estas nuevas hectáreas será que unas cuantas se sembrarían en parte del área comprendida de la Laguna de Rocha, área que estaría por incorporarse al Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), una vez que se promulgue el decreto correspondiente por parte del Poder Ejecutivo. Si bien es cierto que esta zona aun no ha sido decretada Área Protegida e incorporada al SNAP, actualmente se encuentra avanzado el proceso de ingreso, su aprobación es solo cuestión de tiempo, dado que ya se han realizado todos los trámites legales, como la Audiencia Pública previa. Lamentablemente, las tierras de esta zona ya están siendo preparadas para la siembra y una vez sembrada la soja será muy tarde para revertir los daños causados a la biodiversidad de esa zona y la contaminación ineludible sobre la Laguna de Rocha. (3)

Las autoridades valoran la importancia que tiene el departamento de Montevideo por la producción de hortalizas y frutas para gran parte de la población de nuestro país y concuerdan en que bien valdría la pena que continuase con ese tipo de producción. Las autoridades también valoran la riqueza en biodiversidad y la necesidad de conservar los recursos naturales que rodean la Laguna de Rocha. A pesar de ello, las autoridades no han sido capaces de evaluar los impactos ambientales, sociales y económicos que los cultivos transgénicos están causando a nuestro país y más específicamente los impactos que estos podrían causar en el departamento de Montevideo y en la Laguna de Rocha, este último, lugar riquísimo por su biodiversidad y sus recursos naturales.

Nueve países de la Unión Europea se han decretado zonas libres de transgénicos. Uruguay tiende a mirar a los países europeos como ejemplo a seguir. ¿No será ésta una buena oportunidad para decretar ambas zonas libres de transgénicos?

Fuentes:
(1) Proposed Renewed Programme for Government http://www.taoiseach.ie/eng/Publications/Publications_2009/Reviewed_Programme_for_Government_October_2009.pdf

(2) Ireland to ban GMOs
http://fanaticcook.blogspot.com/2009/10/ireland-to-ban-gmos.html

(3)Términos de referencia Jefe de Proyecto local para la experiencia - El área protegida Laguna de Rocha (en proceso de ingreso al SNAP)
http://www.snap.gub.uy/index.php?option=com_docman&task=cat_view&gid=55


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