martes, julio 26, 2005

Arroz transgénico


El Año Mundial del Arroz terminó, pero el debate sobre el arroz transgénico parece intensificarse tras el descubrimiento de ese tipo de producto en China, sin la debida aprobación

El reciente descubrimiento de arroz transgénico no aprobado para consumo humano en China, en la provincia de Hubei, por la organización ambientalista Greenpeace hizo realidad los peores temores de los críticos de la manipulación genética de alimentos sobre contaminación de la cadena alimentaria.

201-3-2

Molecular Pharming


The battlefront over GM crops in the United States and Europe has shifted to molecular pharming, the use of GM crops to produce pharmaceuticals. California-based company Ventria Bioscience has been at the forefront of pharm crops development, and has planted 75 acres of genetically engineered rice near Plymouth in Eastern North Carolina [1].

Ventria made applications to grow GM rice producing human lactoferrin and lysozyme, normally produced in human milk, saliva and tears, in California, Missouri and North Carolina, stirring up a storm of opposition. Ventria was driven out of California last year [2], and forced out of southeast Missouri earlier this year by a last minute uprising from rice farmers who feared contamination of their crops and damage to a $100 million industry that depends heavily on exports [3].

The USDA was under pressure to turn down Ventria’s request and others like it. The Grocery Manufacturers of America, representing $500 billion in annual sales, says that the government lacks a way to prevent pharmaceutical proteins from contaminating food. Advocacy groups presented Agriculture Secretary Mike Johanns with 30 000 signatures asking for a ban on the use of food crops to produce pharmaceuticals. Northwest Missouri State University President Dean Hubbard insists, however, that his institution is going ahead with a $40 million agricultural pharmaceutical centre that would house Ventria and other companies.

On 30 June, the USDA approved Ventria application to grow its GM rice on 270 acres in North Carolina [3], despite opposition from scientists working at the state and federally-operated Rice Quarantine Nursery at the Tidewater Research Station, just over half a mile from the Ventria test site. USDA also cleared the way for Ventria to grow its pharm rice on 200 acres in the middle of Missouri’s chief rice-growing region, even though Ventria has already withdrawn its permit applications for that site. Anheuser-Busch, the nation’s largest brewer, had indicated it would refuse to buy any rice from southeastern Missouri’s hundreds of growers if the Ventria pharm rice was planted there. But USDA dismissed the concerns as “non-scientific” and beyond its legal purview.

Health and environmental hazards ignored

As numerous critics have pointed out, it is virtually impossible to prevent contamination of our food crops either by cross-pollination or seed spills during transport. The safety of these and other transgenic proteins for human beings is highly questionable. Prof. Joe Cummins has reviewed and submitted evidence on the potential hazards of lactoferrin and lysozyme [4]. Lactoferrin participates in the regulation of immune functions and controls pathogens by binding iron required for bacterial growth. It has been implicated in asthma with fatal consequences. Lysozyme breaks down the cell wall material of bacteria, but may contribute to emphysema. But by far the greater danger is that the transgenic proteins are only approximations of the natural protein both in DNA sequence, amino-acid sequence and patterns of glycosylation (carbohydrate chains added to the proteins), all of which may make transgenic proteins allergenic, or the transgenic proteins may trigger diseases connected with the inability of human cells to break them down properly.




lunes, julio 25, 2005

Zonas libres de OGM

tomado de la Revista del Tercer Mundo, abril-junio 2005

Gobiernos forman zonas libres de transgénicos

por Chee Yoke Heong

A medida que aumenta la preocupación por los efectos de los organismos transgénicos sobre el ambiente y la salud humana y animal, algunos gobiernos toman medidas para proteger a su población y su territorio.

Mientras el tren de la biotecnología avanza, más y más países, provincias y ciudades, especialmente en el mundo industrializado, adoptan zonas libres de transgénicos o prohíben este tipo de cultivos, como reflejo de la creciente resistencia a esos productos.

En febrero, un grupo de gobiernos regionales de Europa se reunieron en Toscana, Italia, para discutir medidas de protección a la agricultura convencional y orgánica del riesgo de la modificación genética. Los gobiernos emitieron una carta con el fin de salvaguardar los productos genuinos y de alta calidad, y preservar la biodiversidad agrícola de la contaminación por semillas transgénicas.

La carta fue firmada por una red de veinte gobiernos regionales de Italia, Austria, Gran Bretaña, Alemania, Francia, España y Grecia. Los gobiernos se comprometieron a diseñar proyectos específicos para apoyar la agricultura tradicional y orgánica, a adoptar medidas contra el ingreso de transgénicos y a proteger los productos de calidad y la biodiversidad previniendo la contaminación por genotipos externos, incluso los modificados mediante ingeniería genética.

Los representantes discutieron también posibles sanciones a aplicar por daño ambiental, así como la imposición de gravámenes a los agricultores para que los gobiernos regionales cuenten con los fondos necesarios para cubrir todos los costos. Asimismo, prometieron favorecer la “investigación segura”, es decir, observar estrictamente los protocolos de seguridad, y promover y asegurar técnicamente el uso de semillas libres de transgénicos.

Los gobiernos regionales acordaron también proteger áreas agrícolas, como las que practican agricultura orgánica, de posible contaminación genética, impidiendo o desalentando el cultivo de transgénicos en esas áreas. También prometieron impulsar acuerdos internacionales que garanticen reservas de materias primas certificadas como “libres de transgénicos” para el futuro.
La carta emitida es quizá la iniciativa más amplia de un grupo de gobiernos regionales sobre la cuestión de los transgénicos.

Ley de “coexistencia”

A escala nacional, el Senado de Italia dio en enero de 2005 la aprobación final a una ley que permitirá a las regiones y provincias autónomas adoptar “medidas de coexistencia” para evitar la presencia de transgénicos en otros productos. Esto implica que aquellas regiones y provincias que no adopten esas medidas tendrán prohibido el cultivo de organismos transgénicos. La violación de esta prohibición temporal podrá castigarse con un máximo de dos años de prisión o una multa de 50.000 euros.

Actualmente, no existe en la Unión Europea una ley de coexistencia similar, aunque la Comisión Europea levantó en mayo de 2004 la llamada “moratoria de facto”, consistente en la paralización –desde 1998- de las autorizaciones de nuevos organismos genéticamente modificados porque varios estados miembros no querían comercializarlos en su territorio.

En Gran Bretaña, la Asamblea Regional del Sudoeste se transformó en la primera autoridad regional en adoptar una posición contraria a los transgénicos. La Asamblea emitió una declaración de principios que exhorta a proteger los alimentos y la agricultura frente a los organismos modificados genéticamente, imponer un estricto mecanismo de responsabilidad para las empresas de biotecnología y realizar exhaustivas pruebas a los cultivos transgénicos para demostrar que no tendrán un efecto negativo sobre la sociedad, la economía o el ambiente.

La Institución Real de Investigadores Diplomados británicos también presentó una propuesta para crear un registro en línea de tierras con cultivos transgénicos, lo que ofrecería opciones y trazabilidad a productores y consumidores. Esta medida responde a la creciente preocupación pública sobre los transgénicos y al reclamo del derecho de los consumidores a saber de dónde proceden los cultivos y si son o no libres de transgénicos.

Prohibiciones

Algunos países europeos decidieron prohibir directamente algunos organismos transgénicos. Las leyes de la Unión Europea autorizan el cultivo de esos organismos, pero cada país miembro puede decidir prohibirlo en su territorio nacional, en base a una cláusula de salvaguardia de la legislación del bloque.

Invocando esa cláusula, Polonia y Hungría anunciaron que prohibirán la importación y el cultivo de semillas del maíz insecticida MON810. Austria ya lo había prohibido debido a preocupaciones sobre el efecto de ese maíz transgénico sobre otros organismos, aparte de los insectos. La Comisión Europea trató de derogar esa prohibición, pero no tuvo éxito.

Mientras, en Estados Unidos legisladores del estado de Oregon consideran una moratoria a los cultivos modificados genéticamente para producir drogas o vacunas. Y en California, los condados de Mendocino, Trinity y Marin se declararon “zonas libres de transgénicos”.

Algunas ciudades también se incorporaron a esta tendencia. Una de ellas fue Arcata (California), cuyo concejo municipal adoptó en noviembre de 2004 una ordenanza que penaliza la venta, la distribución y el cultivo de organismos transgénicos.

Por otra parte, los gobiernos de algunos estados tratan de frenar ese tipo de medidas. Pennsylvania, Georgia, Dakota del Norte, Iowa, Idaho, Indiana, Oklahoma, Arizona y Virginia Occidental propusieron o aprobaron leyes para impedir que ciudades y condados restrinjan la venta de semillas transgénicas.

Microbios transgénicos


GM WATCH daily http://www.gmwatch.org July 23, 2005
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excerpts: Canada and the United States have virtually no special legal or regulatory requirements for the safety of labs that work with GM bacteria and viruses. The main confinement and disposal rules are voluntary guidelines. The hundreds of Canadian and U.S. labs that make GM microbes are on the honour system. Regulators in both countries don't even know how many such labs exist or what they are creating. And neither country requires labs to report any but the most serious GM lab accidents.

At the EPA in Denver, Suzanne Wuerthele says lab safety is a big worry for her. "There are no [government] inspections to my knowledge of the facilities that do this, and we don't even know who they are."

"The controls are pretty lax," says Susan Wright, a leading bioterror expert at Princeton University who is writing a history of biowar. "The regulations are not very enforced." ...a troubling survey of 400 GM labs at universities, private companies, and government institutions that got U.S. grants for research on bioterror... found only four percent fully complied with safety guidelines.

"We have grown very careless. It is as if workers and the public are really insignificant."

lunes, julio 18, 2005

Bioseguridad en Chile



Chile: proyecto sobre bioseguridad


Lino Solís de Ovando G.

Para Juan Carlos Cuchacovich R., coordinador de la campaña de Ingeniería Genética en Greenpeace Chile, la urgencia de una ley que regule la rotulación de alimentos transgénicos se basa, entre otros aspectos, en la poca investigación que se ha podido realizar sobre estos productos -generalmente por la poca información que las mismas empresas entregan-, pese a los riesgos que ya se han identificado, como el aumento de las alergias, la resistencia a los antibióticos y una ''cantidad de efectos toxicológicos impredecibles, que son los que se gatillan al poder manipular una sustancia nueva''.

''No existe ninguna relación, lo que es grave, ni siquiera de cercanía, entre los montos que se invierten en el desarrollo de productos biotecnológicos, versus la investigación sanitaria que requieren estos productos. Son muy pocos los estudios que hay sobre los efectos de la ingesta de alimentos transgénicos. Y eso se podría realizar, en el tiempo, con seguimiento de casos, por ejemplo, si tuviéramos una rotulación efectiva'', subrayó Cuchacovich.

A juicio del coordinador de la campaña de Ingeniería Genética, el gobierno debería imponer en esta materia un ''principio precautorio'', debido a la carencia de investigaciones que demuestren la inocuidad de estos productos. ''El etiquetado, si se concreta en Chile, viene a dar una gran solución. Ya que se podrían establecer relaciones causa-efecto, las que tanto necesitamos'', añadió.

Otro de las razones que tiene Greenpeace para perseverar en la necesidad de regular la venta de alimentos transgénicos, se debe al amplio apoyo ciudadano que recibió esta moción a través de una encuesta efectuada por la encuestadora Ipsos, a fines de 2004. En dicha ocasión, y a través de una acción frente al Ministerio de Economía, Greenpeace dio a conocer los resultados de la encuesta realizada en el Gran Santiago. Las cifras indiscutidamente indicaron una tendencia clara en la ciudadanía a que los alimentos transgénicos sean etiquetados (95,9%) y su preferencia a no consumirlos (58,5%). El estudio cuantitativo, a cargo de la reconocida empresa Ipsos, fue segmentado por sexo y por estrato socioeconómico, y se ejecutó entre el 24 de noviembre y el 8 de diciembre de 2004.

Ante la pregunta, ''A su juicio, ¿prefiere para usted y su familia consumir alimentos que contengan transgénicos, alimentos que no contengan transgénicos o le da lo mismo?", el 58,5% dijo preferir ''que no contengan'', el 30,7% ''le da igual, le es indiferente'', el 8,9% ''que contengan'', y el 1,9% ''no sabe, no contesta''.

Ante una segunda interrogante, "Debido a que no se conocen sus efectos sobre el medio ambiente y eventualmente sobre la salud ¿cree usted que los alimentos transgénicos deberían ser etiquetados en Chile, tal como se hace en Europa, Brasil y otros países?", el 95,9% dijo ''sí'', ''no'' el 3% y ''no sabe, no contesta'' el 0,8%. (Fuente: El Mostrador, 14 de julio del 2005).

Bioseguridad en Centroamérica


Alianza de Protección a la Biodiversidad: "Las propuestas de ley para establecer marcos de Bioseguridad en la región están sesgados en favor de la introducción de los organismos transgénicos y en contra de la participación ciudadana. De igual manera en todos los países se ha incumplido en la elaboración, consulta y entrega de las herramientas básicas de bioseguridad tales como las normativas de evaluación de riesgo y a su vez la política de participación ciudadana en bioseguridad"

Elaborado por:

Asociación de Ecología Social – Costa Rica
CEIBA – Amigos de la tierra Guatemala
Centro Humboldt – amigos de la Tierra Costa Rica
CESTA – Amigos de la tierra El Salvador
COECOCEIBA – Amigos de la Tierra Costa Rica
Madre Tierra – Amigos de la Tierra Honduras

domingo, julio 17, 2005

La semilla







La guerra por el poder económico del mundo toma cada vez formas más sutiles. Cuando la multinacional Monsanto comenzó a adquirir patentes sobre semillas modificadas genéticamente, pocos previeron hasta dónde podría llegar con sus planes.

Una guerra solapada a cargo de multinacionales está exterminando la vida, medio ambiente y cultura de la población campesina e indígena del Paraguay: la soja transgénica

La guerra por el poder económico del mundo toma cada vez formas más sutiles.

Cuando la multinacional Monsanto comenzó a adquirir patentes sobre semillas modificadas genéticamente, pocos previeron hasta dónde podría llegar con sus planes. Paraguay es un ejemplo de las consecuencias que produjo este modelo, al igual que Argentina, y Uruguay no se está quedando atrás (ya tenemos 300 mil hectáreas de soja RR) (USDA 2005). El fin es controlar la industria alimentaria, o sea que no alcanza con poseer patentes sobre algunas semillas modificadas sino que hay que exterminar el resto. En México, cuna del maíz con miles de variedades, es difícil encontrar maíz no transgénico, pues la contaminación genética es enorme. Varias compañías agroalimentarias occidentales están comprando empresas semilleras en países subdesarrollados para vender semillas transgénicas y así controlar el mercado mundial de alimentos, eliminando las semillas tradicionales.


El cultivo de soja transgénica en Paraguay comenzó en año 1999. Entró en forma ilegal, traída de contrabando, con la complicidad de las autoridades. La superficie de cultivo fue aumentando hasta alcanzar las 1.600.000 hectáreas en el ciclo 2003/04, prácticamente dos millones de hectáreas al año siguiente. Los cultivos se extienden a lo largo de cientos de kilómetros y afectan zonas muy cercanas a comunidades, colonias y otros asentamientos campesinos e indígenas, incluyendo escuelas, hogares, chacras familiares y comunitarias.

Los cultivos y semillas tradicionales van desapareciendo gradualmente. Es una agricultura que utiliza semillas propiedad de multinacionales, maquinarias, implementos y agrotóxicos importados, casi no contrata mano de obra y cuando lo hace es extranjera, y las ganancias se depositan en bancos del extranjero. Lo único que le deja al país es el suelo erosionado y el agua envenenada.

La soja RR (Roundup Ready), propiedad de la multinacional Monsanto, fue diseñada genéticamente para resistir al herbicida Roundup, el cual se vende junto con la semilla por ser también creación de esta empresa. El objetivo que pretende cumplir este "invento" es que a la aplicación de este herbicida sólo sobreviva el cultivo modificado. Además de la soja existen otros cultivos RR, como maíz y eucalipto.

Los productos a base de glifosato también contienen otros compuestos que pueden ser tóxicos, aunque se los denomina engañosamente "inertes" y no se especifican en las etiquetas del producto. Por lo tanto las características toxicológicas de los productos de mercado son diferentes a las del glifosato solo. La formulación herbicida más utilizada (Roundup) contiene el surfactante polioxietileno-amina (POEA), ácidos orgánicos de glifosato relacionados, isopropilamina y agua. El POEA tiene una toxicidad aguda de tres a cinco veces mayor que la del herbicida solo.

Dentro de este paquete vienen otros herbicidas como el endosulfán o la cipermetrina. También se ha aplicado Tordon (2,4,5-T), herbicida que fue utilizado en combinación con el 2,4 D para constituir el famoso "agente naranja" utilizado en la guerra de Vietnam. El 2,4,5-T se encuentra dentro de la lista de la llamada "docena sucia", que agrupa a doce agrotóxicos extremadamente peligrosos. Otro agrotóxico que se suele utilizar es el dodecacloro (mirex), utilizado para combatir la hormiga cortadora. El mirex es uno de los Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs), sustancias químicas tóxicas, contaminantes, orgánicas, persistentes, bioacumulables, que pueden viajar a grandes distancias, y que por lo tanto tienen graves impactos sobre la salud humana y el ambiente. (Cárcamo, 2004)

En nuestra visita a Paraguay comprobamos que se estaba utilizando el 2,4 D en los campos de soja; los cultivos cada vez exigen agrotóxicos más poderosos debido a la adaptación de las malezas. Es decir que el cultivo de la soja RR ha aumentado sustancialmente el uso de agrotóxicos, que es exactamente lo opuesto al argumento utilizado por quienes promueven la tecnología de los cultivos transgénicos


Vivir en el campo para los paraguayos implica convivir con un veneno mortal que vuela con el aire, se deposita en la tierra, agua y alimentos. La extensión de los cultivos arrasó con la selva, los montes, las tierras de los campesinos e indígenas. Los campesinos son expulsados del campo, los que se quedan corren el riesgo constante de intoxicación a causa de los agrotóxicos que se utilizan. Ya han muerto muchas personas, incluidos niños, a consecuencia de las fumigaciones.


Los campesinos formaron coordinadoras por la defensa de las tierras. Han realizado acciones de bloqueo de siembras y fumigaciones y amenazado con ocupar tierras. La expulsión de la población del campo donde han vivido durante cientos de años provocó un crecimiento de la pobreza en las ciudades y un aumento de la emigración. Los cultivos de autoconsumo, mantenidos desde tiempos ancestrales, son destruidos o contaminados por el Roundup y otros agrotóxicos que se le van agregando a éste, al mismo tiempo que se destruye la vida de la fauna terrestre e ictícola. Los indígenas que tradicionalmente vivían del monte ya no tienen monte; los ríos y la tierra acumulan el veneno que no se degrada en pocos días como asegura la multinacional que los produce, el campo es un interminable "desierto verde" donde solo se planta soja transgénica y donde los agrotóxicos casi no dejan vida vegetal ni animal a su paso.


Desde que comenzó la producción de soja transgénica en Paraguay, se incrementó la dependencia de las exportaciones, así como la intervención de Monsanto en los monocultivos de soja. El precio de las tierras aumentó, hay una total falta de control del gobierno sobre los problemas que acarrea su producción y consumo. Continúan las transgresiones a la legislación ambiental y la inoperancia de la Comisión Nacional de Bioseguridad. El aparato de justicia se alía con los grandes propietarios para acallar las denuncias de los damnificados, como en el caso del niño Silvino Talavera, muerto a causa de las fumigaciones, o reprimir las acciones de protesta de campesinos e indígenas.


Ante la falta de soluciones, los afectados venden sus tierras y emigran hacia los cinturones de pobreza de los pueblos o grandes ciudades (se estima que unas 100 mil personas abandonaron sus tierras) o se organizan en coordinadoras departamentales por la defensa de la vida y el medio ambiente (aunque por el momento esto no ha dado resultado, debido a la corrupción e ineficacia del gobierno), o bien se organizan para ocupar tierras, quemar sojales, bloquear el ingreso de maquinarias y personal para fumigación. En estos casos, la brutal represión ha cobrado muchas vidas.

La organización y la movilización son muy complicadas para los campesinos debido a que las distancias son enormes y no hay dinero para el transporte, la alimentación y otras necesidades que se plantean en los viajes, sin mencionar que cuando los enfrentamientos dejan heridos, también deben procurarse los medicamentos, porque en los hospitales no hay prácticamente nada.

viernes, julio 15, 2005

Farmacultivos



Cultivos farmacéuticos en Chile


La población podría estar consumiendo maíz contaminado con anticonceptivos, lipasa gástrica de perro y químicos industriales por proliferación de cultivos farmacéuticos

Cultivos alimenticios de maíz, canola y cartamo (falso azafrán), son usados para la producción de proteínas, enzimas, y químicos industriales, en predios no identificados de la RM, VI y IX regiones. Pese a que las autoridades han autorizado éste tipo de producción transgénica desde 1996, es imposible evitar la contaminación hacia otros cultivos alimenticios cercanos, por lo que la población y animales podrían estar inadvertidamente consumiendo maíz contaminado con anticonceptivos, lipasa gástrica de perro, vacunas u otros fármacos altamente peligrosos para la salud.

Deficiencias inmunológicas, retardo del crecimiento, alergias, enfermedad al páncreas y alteraciones en la reproducción, son algunas de las patologías a las que la población está expuesta por la proliferación de cultivos farmacéuticos en nuestro país. Una técnica biotecnológica que mediante el traspaso de genes crea nuevos organismos transgénicos (semillas) para la producción de fármacos y químicos industriales a un bajo costo.

La voz de alerta la dieron la doctora Isabel Manzur de la Fundación Sociedades Sustentables y el Diputado Guido Girardi (PPD), quiénes en conferencia de prensa en el Palacio Ariztía, llamaron al gobierno a prohibir la liberación de este tipo de cultivo en nuestro país, ya que impone riesgos no evaluados a la salud humana y el medio ambiente. Además señalaron que es imposible evitar la contaminación hacia otros cultivos alimenticios cercanos y reconocieron que Chile no cuenta con capacidad técnica y de fiscalización que garantice a la comunidad consumir alimentos libres de contaminación farmacológica.Estos cultivos están cuestionados a nivel mundial por su peligrosidad, pues ya ocurrieron dos casos de contaminación de alimentos en EE.UU. Por esto exigieron que las empresas transnacionales involucradas y el Estado asuman su responsabilidad en caso de accidentes o daños a la salud humana por la ingesta de alimentos contaminados.

Pese a la controversia internacional para ésta técnica de la biotecnología en cultivos alimenticios, Chile ha autorizado su liberación desde el año 1996, de esa fecha en adelante éstas semillas se han sembrado en predios no identificados de la RM, VI y IX región, las compañías involucradas serían Agrosearch, Limagrain y Pioneer.

La doctora Isabel Manssur explicó que “el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) ha autorizado los cultivos sin evaluaciones de campo de sus posibles impactos al medio ambiente y la salud humana, autorizándolos en zonas donde crecen cultivos alimenticios similares, que consumimos todos, más grave aún es el hecho que los lugares de siembra son desconocidos, lo que impide a los agricultores cercanos de productos convencionales u orgánicos poder adoptar medidas para evitar la contaminación de sus cultivos y asegurar una producción libre de contaminantes” agrega.

A su juicio, los químicos pueden contaminar el suelo y el agua, afectando la futuras siembras y a toda persona o animal que entre en contacto con el agua o los jugos naturales provenientes de las plantas modificadas.

Ya se envío una carta al Ministro de Salud informándole de esta situación y donde se le solicita formalmente la prohibición de la producción de farmacultivos en nuestro territorio nacional, basándose en su alta peligrosidad y en las deficientes medidas de seguridad y fiscalización adoptadas por el SAG. Además informaron que la Fundación Sociedades Sustentables, en conjunto con organismos internacionales, se encuentran desarrollando una campaña internacional de denuncia para terminar con éstos tipos de cultivos en Chile, de propiedad de las industrias biotecnológicas semilleras.

Mayores informaciones

Dra. María Isabel Manzur
Fundación Sociedades Sustentables
Seminario 776 Piso 2
Fono: 2235459
sustenta@rdc.cl
Contacto: Pamela Suárez, periodista
Tel 09-9229693, p.suarez@chile.com



La ingeniería genética es una técnica biotecnológica que consiste en el traspaso de genes de distintas especies para crear nuevos organismos transgénicos o genéticamente modificados (OGMs) que nunca antes han existido en la naturaleza.

Chile siembra cultivos transgénicos desde 1992 en adelante, para multiplicación de semillas de exportación, especialmente maíz.

También produce cultivos transgénicos denominados farmacéuticos. Estos cultivos producen fármacos y químicos industriales en altas concentraciones y a menor costo, siendo los mas utilizados el maíz y el tabaco. Ya hay cultivos modificados para la producción de hormonas, enzimas, vacunas y químicos industriales. Sin embargo, han sido altamente cuestionados a nivel mundial, pues pueden contaminar los alimentos con medicinas o químicos peligrosos, lo cual representa un peligro para la población, que podría terminar comiendo maíz con anticonceptivos, vacunas u otros fármacos.

Chile ha autorizado la liberación de cultivos farmacéuticos que contienen productos químicos desde el año 1996 en adelante. Estos se han sembrado en 3 regiones, RM, VI y IX y las compañías involucradas son Agrosearch, Limagrain y Pioneer. Los cultivos utilizados son todos alimenticios: maíz, canola y cartamo (falso azafrán), lo que puede significar la contaminación de cultivos convencionales de consumo humano con fármacos peligrosos. La superficie acumulada de estos cultivos es de 64,32 ha entre 1996 al 2002.



Cultivo Farmacéutico: maíz
Modificación Genética:
- Alto Contenido proteína Avidina
- Alto Contenido de Aprotinina
- Alto Contenido de Lipasa Gástrica de Perro
- Alto Contenido de Lisina

Cultivo Farmacéutico: canola
Modificación Genética: Alto Contenido de Fitasa

Cultivo Farmacéutico: Cartamo (Falso Azafrán)
Modificación Genética: Enzima Bovina

Fuente: Manzur, 2005 y SAG.

El SAG ha autorizado estos cultivos sin evaluaciones de campo de sus posibles impactos al medio ambiente o la salud humana autorizándolos en zonas donde crecen cultivos alimenticios similares. Mas grave aun, los lugares de siembra son desconocidos lo que impide a los agricultores cercanos de productos convencionales u orgánicos poder adoptar medidas para evitar la contaminación de sus cultivos con drogas y químicos peligrosos para la salud. Los químicos pueden pasar al suelo y el agua y aquellas personas en contacto con agua contaminada o con jugos de la planta, podrían ser afectadas.Esto impone riesgos no evaluados a la salud humana y el medio ambiente.

Por ejemplo:

La ingestión inadvertida de maíz con alto contenido de avidina podría causar una grave deficiencia de biotina en humanos y animales, lo que lleva a deficiencias inmunológicas y retardo del crecimiento.

La aprotinina, por otra parte, inhibe las proteasas, causa alergia y enfermedad al páncreas y afecta la reproducción. Mas aun, la exposición breve de un campo de maíz transgénico con aprotinina podría resultar en una reacción alérgica o anafilaxis severa o fatal en personas anteriormente expuestas a esta proteína.

La lipasa gástrica de perro, es una enzima digestiva de lípidos y se utiliza para facilitar la digestión de enfermos de fibrosis quistica.

Cultivos Farmacéuticos Mundiales

A nivel mundial, existen cultivos farmacéuticos con hormonas, enzimas, agentes coagulantes, vacunas, productos abortivos, anticonceptivos, supresores del sistema inmunológico humano entre otros,utilizando principalmente maíz transgénico.

Ya han ocurrido dos casos de contaminación con cultivos farmacéuticos pertenecientes a la firma Prodigene en el año 2002 en EE.UU. El Departamento de Agricultura encontró soya destinada al consumo humano contaminada con maíz farmacéutico para producir vacunas para la diarrea de los cerdos en Nebraska. La contaminación ocurrió en un cultivo de soya convencional donde germinaron semillas de maíz farmacéutico sembradas el año anterior. La firma falló en implementar las medidas de bioseguridad. También en Iowa se debió destruir una plantación de maíz farmacéutico por el riesgo de contaminación por polen a las siembras cercanas de maíz convencional. La empresa fue severamente sancionada con multas.

Las organizaciones ambientales de EE.UU., han solicitado una moratoria a la siembra de estos cultivos farmacéuticos a nivel mundial. Las empresas alimenticias de ese país solicitan que se utilicen cultivos no alimenticios como el tabaco y que se prohiba su siembra en sectores de cultivos de alimentos. Estas empresas tienen temor que las vacunas, enzimas, anticuerpos y hormonas puedan incorporarse accidentalmente en los alimentos, lo que podría significarles inmensos costos para retirarlos del mercado.

Por esto, la Fundación Sociedades Sustentables exige al Gobierno:

- Que se prohiba la liberación de cultivos farmacéuticos en Chile, pues es casi imposible evitar la contaminación hacia otros cultivos alimenticios cercanos. El país posee además escasa capacidad técnica y de fiscalización que garantice cero contaminación.

- Las empresas transnacionales involucradas y el Estado deben asumir su responsabilidad en caso de accidentes o daños a la salud humana por la siembra de estos cultivos.

Evitemos que Chile sea utilizado como patio trasero de las empresas transnacionales de semillas, que liberan este tipo de cultivos cuestionados a nivel mundial con impactos desconocidos a la población, en lugares desconocidos y a espaldas de los agricultores y el público.

María Isabel Manzur, Ph.D
Fundación Sociedades Sustentables
Julio, 2005

Bibliografía:

Manzur, M.I. Boletín de Actualidad sobre Transgénicos Nº 12 de Agosto 2003 y Nº 11 de Abril 2003, www.chilesustentable.net.

Manzur, M.I. 2005. Biotecnología y Bioseguridad. La Situación de los Transgénicos en Chile. Fundación Sociedades Sustentables, Programa Chile Sustentable. LOM Ediciones. Santiago.

En Chile

211-3-1


Chile: solicitan prohibir cultivos agrícolas transgénicos en el país


Cultivos alimenticios de maíz, canola y cartamo (falso azafrán), son usados para la producción de proteínas, enzimas, y químicos industriales, en predios no identificados de la RM, VI y IX regiones

El diputado del PPD Guido Girardi, junto a la doctora María Isabel Manzur, de la Fundación Sociedades Sustentables, solicitaron al gobierno prohibir la producción en Chile de farmacultivos, que son cultivos transgénicos usados en la fabricación de fármacos.

Según informó el parlamentario, dado que la biotecnología se ha desarrollado mucho, hoy existe la posibilidad de producir fármacos en base a transgénicos, “usados para producir hormonas, enzimas, sustancias químicas, anticonceptivos. Estamos hablando de contaminación viva, nadie sabe cómo se van a contrastar sus efectos, son cultivos a campo abierto, tememos que puedan cultivar otros cultivos, que puedan dañar la salud de las personas, por ejemplo si hay cultivos transgénicos cercanos a una viña con vinos de exportación, puede ser contaminado y algún día Chile puede ser acusado de tener contaminado el vino y eso puede poner en riesgos las exportaciones y la salud” alertó.

En la oportunidad, los médicos informaron que pese a la controversia internacional para ésta técnica de la biotecnología en cultivos alimenticios, Chile ha autorizado su liberación desde el año 1996, de esa fecha en adelante éstas semillas se han sembrado en predios no identificados de la RM, VI y IX Región.

Por ello Girardi y la doctora Manzur llamaron al gobierno a prohibir la liberación de este tipo de cultivo en nuestro país, ya que impone riesgos no evaluados a la salud humana y el medio ambiente. Además señalaron que es imposible evitar la contaminación hacia otros cultivos alimenticios cercanos y reconocieron que Chile no cuenta con capacidad técnica y de fiscalización que garantice a la comunidad consumir alimentos libres de contaminación farmacológica.

“Hay gente que por principios no quiere consumir productos transgénicos y eso se debe respetar en una sociedad democrática, pero el problema es que no puede distinguir qué alimentos son transgénicos o no, pues no manejan esa información “ dijo Girardi.

La doctora Isabel Manzur en tanto explicó que “el Servicio Agrícola Ganadero (SAG) ha autorizado los cultivos sin evaluaciones de campo de sus posibles impactos al medio ambiente y la salud humana, autorizándolos en zonas donde crecen cultivos alimenticios similares, que consumimos todos, más grave aún es el hecho que los lugares de siembra son desconocidos, lo que impide a los agricultores cercanos de productos convencionales u orgánicos poder adoptar medidas para evitar la contaminación de sus cultivos y asegurar una producción libre de contaminantes” agregó.

A su juicio, los químicos pueden contaminar el suelo y el agua, afectando la futuras siembras y a toda persona o animal que entre en contacto con el agua o los jugos naturales provenientes de las plantas modificadas.

La doctora informó que ya se envío una carta al Ministro de Salud informándole de ésta situación y donde se le solicita formalmente la prohibición de la producción de farmacultivos en nuestro territorio nacional, basándose en su alta peligrosidad y en las deficientes medidas de seguridad y fiscalización adoptadas por el SAG. Además dio a conocer que la Fundación Sociedades Sustentables, en conjunto con organismos internacionales, se encuentran desarrollando una campaña internacional de denuncia para terminar con éstos tipos de cultivos en Chile, de propiedad de las industrias biotecnológicas semilleras.

Al concluir, el parlamentario sostuvo que algunas de las patologías a las cuales la población está expuesta por la proliferación de cultivos farmacéuticos son deficiencias inmunológicas, retardo del crecimiento, alergias, enfermedad al páncreas y alteraciones en la reproducción.

viernes, julio 08, 2005

El negocio de los transgénicos cae en el Norte

211-3-2


El negocio de los transgénicos cae en el Norte; empresas buscan mercados en el Sur


Acción Ecológica
Ecuador

Lo escandaloso es que las respuestas a los transgénicos en países del Norte explicarían el afán de las compañías biotecnológicas de introducir estos productos en países con marcos legales débiles, como una forma de recuperar sus inversiones

La industria biotecnológica, dedicada a la producción de transgénicos u organismos genéticamente modificados, atraviesa por un serio problema financiero desde 1997, que se refleja en el monto de sus deudas: en Estados Unidos, por ejemplo, la deuda de las empresas dedicadas a esta industria subió un 102% entre el 2001 y el 2002 (de $4.600 millones a $9.400 millones, según Chapela, 2004 ). ¿La causa? El rechazo de los consumidores hacia estos productos y las barreras económicas y políticas para los productos transgénicos en mercados poderosos como Europa, Japón y China.

Algunos ejemplos

Inglaterra: hasta hace un año sólo el 2% de los consumidores está de acuerdo con la comercialización de alimentos transgénicos. La masiva oposición a estos alimentos y las restricciones gubernamentales provocó que la empresa Bayer detenga sus planes de comercializar maíz transgénico.

Noruega: desde 1993 tiene una legislación que prohíbe la importación de alimentos transgénicos.

Japón: el 68% de los consumidores rechazan el maíz transgénico.

China: en las principales ciudades (Beijing, Shangai, Guangzhou) el 57% de los consumidores prefieren alimentos no transgénicos.

Una encuesta a las empresas aseguradoras de Gran Bretaña y Nueva Zelanda reveló que ellas no están dispuestas a dar cobertura a los agricultores que siembran transgénicos o a aquellos que deseen proteger sus cultivos de la contaminación genética.

Lo escandaloso de esto es que estas respuestas a los transgénicos en países del Norte explicaría el afán de las compañías biotecnológicas de introducir estos productos en países con marcos legales débiles, como una forma de recuperar sus inversiones.

(datos de Genet News )

¿Por qué son rechazados los transgénicos?

1. Por los riesgos a la salud. En la igeniería de transgénicos interviene material genético de micro-organismos causantes de enfermedades y resistentes a antibióticos; además, se trata de material genético que tiende a mutar y causar desórdenes fisiológicos severos. Los resultados de pruebas lo demuestran: - Ratones alimentados con trigo, cebada, maíz, alfalfa, leche, soya transgénica (RR) sufren modificaciones significativas en las células del hígado. - Ratas alimentadas con papa y soya transgénica sufren de profundos trastornos gastrointestinales y hepáticos, respectivamente (Meacher calls for enquiry into GM safety)

2.La tecnología transgénica es costosa. Los productores australianos de algodón transgénico ahora deben pagar 20% más por la semilla transgénica, por imposición de Monsanto (ABC rural, junio '05). Los agricultores brasileños de soya transgénica están obligados por Monsanto a un recargo entre 3 a 7 dólares en el precio de venta de la tonelada de soya para cubrir los costos de la patente de la semilla.

- La necesidad cada vez mayor de insumos agrícolas, principalmente herbicidas, hacen que el cultivo de transgénicos no sea más rentable y tenga más impactos ambientales. Los agricultores argentinos de soya transgénica están utilizando más del doble de herbicida que los productores convencionales (150 millones de litros de el 2003; 13.9 millones de litros en 1997) y aplican glifosato con más frecuencia (2.3 aplicaciones por año). La soya transgénica se ha convertido en maleza, así que deben usar otros herbicidas peligrosos como el 2,4 D, Atrazina y Paraquat ( New Scientist, 2003 )

Acción Ecológica
Boletín Consumo Cuidado N° 13 - Junio de 2005
Campaña contra el Libre Comercio
noalibrecomercio@accionecologica.org

jueves, julio 07, 2005

Comentarios al documento biotecnología moderna de los alimentos

Alimentos, salud y desarrollo humano

Acción Ecológica
Ecuador

La Organización Mundial de la Salud acaba de producir un estudio para evaluar la aplicación de la biotecnología moderna a la producción de alimentos y sus impactos en la salud.

El estudio es del 23 de junio del 2005, y ha sido elaborado por el Departamento de Inocuidad Alimentaria de la OMS

El estudio fue hecho a través de evidencias recogidas por un grupo de apoyo externo. En este grupo de expertos hay una sola persona del Sur y pertenece a una empresa biotecnológica de Kenya. Todos los demás participantes provienen de países como el Reino Unido, Estados Unidos y Australia, por lo que difícilmente pueden conocer las necesidades y realidades de los países del Tercer Mundo, aunque teóricamente el estudio ha sido hecho para esta región del mundo.

Lejos de ser un documento que alerte sobre los riesgos que los alimentos procedentes de organismos genéticamente modificados podrían tener en la salud humana, como le correspondería a la OMS, parece un panfleto publicitario mas de la industria biotecnológica.

Aunque el estudio identifica algunos de los posibles impactos de los alimentos transgénicos en la salud y el desarrollo humano, mantiene que los OGM ofrecen el potencial de aumentar la productividad agrícola o de incrementar los valores nutricionales que queden contribuir en forma directa a mejorar la salud y el desarrollo humano.

Estas dos afirmaciones forma parte de las promesas incumplidas de la industria biotecnológica, pues hasta el momento los únicos productos que están en el mercado son aquellos que poseen resistencia a herbicidas, a insectos y lejos que ofrecer productos de mejor calidad, ha puesto en el mercado alimentos que no han sido evaluados adecuadamente y que entrañan un riesgo para la salud humana.

Por otro lado, no se ha desarrollado ningún organismo genéticamente modificado que incremente la productividad de un cultivo, al contrario, se ha encontrado que la productividad, en promedio disminuye en un 6%.

Reducción en el uso de plaguicidas

El estudio de la OMS añade además que desde la perspectiva de la salud también pueden haber beneficios indirectos como la reducción del uso de químicos para la agricultura y ayuda a alcanzar la seguridad alimentaria, particularmente en los países en desarrollo.

Estudios hechos tanto en Argentina como en Estados Unidos demuestran que desde que se adoptó de manera masiva la soya RR, se ha registrado un aumento en el uso de plaguicidas.

En Argentina como promedio, se hace 2,3 aplicaciones de glifosato (herbicida al que la soya es resistente) por zafra. Se incrementa además el uso de insecticidas y funguicidas, de otros herbicidas como el 2,4 D y 2,4 DB Dicamba en un 157% y el Imazethapyr el un 50%, por el desarrollo de supermalezas.

Seguridad Alimentaria

Por otro lado, la biotecnología adaptada al agro está diseñada para una agricultura a gran escala y para la exportación, que nada tiene que ver con la seguridad alimentaria de la gente. Volviendo al caso argentino, un país en desarrollo que al momento es el segundo productor de transgénicos en el mundo, mientras la soya transgénica se expande a un ritmo sorprendente (entre 1995 y 2004 creció en un 137%) y sirve fundamentalmente para alimentar al ganado europeo, otros cultivos como el sorgo, el maíz, el trigo blanco, la avena y el fréjol han disminuido.

Homologación de Normas

Para resolver el problema de los posibles riesgos, la OMS dice que existen ya dos instrumentos internacionales que evalúan la ³inocuidad ambiental y alimentaria³: el Protocolo de Cartagena y los principios del Códex Alimentario.

Sin embargo en otra sección, el informe ve al Protocolo de Cartagena como una traba no arancelaria al comercio de OGM, el mismo que puede constituir un problema especialmente para países en desarrollo, para los que va a ser difícil implementar el Protocolo, y cumplir con los requerimientos de ciertos mercados de países opulentes.

Sobre los riesgos de los alimentos transgénicos

Sostiene que existe un nivel tan alto en cuanto a evaluación de riesgos, que los alimentos GM disponibles en el mercado internacional han superado las evaluaciones de riesgos y es posible que no presenten riesgos para la salud humana, ni se ha demostrado que lo hagan.

Es irónico que la OMS haga estas afirmaciones poco después de que Greenpeace dio a conocer una investigación hecha por la propia empresa Monsanto en la que se encontró que un maíz GM produjo lesiones en órganos internos de ratas de laboratorio, y cuando el Gobierno de Japón ha rechazado hasta el momento tres cargas de maíz procedente de EE UU por estar contaminado con el maíz Bt 10, el mismo que se ha demostrado que no es apto para el consumo humano.

Son por lo tanto afirmaciones irresponsables de la OMS, decir que los alimentos GM no son riesgosos para la salud humana, siendo el cuerpo de las Naciones Unidas encargado de precautelar la salud de la humanidad.

El informe añade además que el sistema de evaluación de riesgos experimenta mejoras continuas, y que la preocupación de los consumidores en relación a los alimentos GM se debe a que estos desconocen estas evaluaciones. La OMS hace esta afirmación a pesar de que por ejemplo en los EE UU, el primer productor y exportador de OGM en el mundo, cada vez son más flexibles las normas para aprobar nuevos OGM, y muchos han sido ya desregulados.

Concluye este aspecto diciendo que para un desarrollo prudente, seguro y sostenido del potencial de la biotecnología para producir alimentos, es necesario trabajar en la armonización internacional en el tema. De hecho una armonización normativa en el tema de bioseguridad, facilitará el trabajo de las empresas transnacionales de ingresar sus productos en nuevos mercados, pues todos los países se regirán por normas homólogas.

Derechos de propiedad intelectual

En relación al tema de los derechos de propiedad intelectual, la OMS lejos de cuestionar los impactos negativos que tienen en la soberanía alimentaria, pues los agricultores no pierden el control sobre el inicio del eslabón agrícola como es la semilla, sostiene que las semillas transgénicas deben ser ³protegidas³ mediante el sistema de patentes, porque el desarrollo de este tipo de semillas significan gastos enormes. La OMS se lamenta que no todos los países hayan desarrollado aun una normativa sobre propiedad intelectual, pues esto puede desincentivar a los empresarios a invertir en esos países y que las multinacionales dediquen mucha atención a los desafíos de esos países, a menos que sea en un contexto de ayuda para el desarrollo o a través de asociaciones entre públicos y privados.

Las asociaciones público privadas son una nueva forma de subsidiar a las empresas transnacionales y de abrirles mercados entre los países pobres.

Acceso a recursos genéticos

El estudio dedica atención al tema del acceso a los recursos genéticos, y alienta a los países ricos en biodiversidad a colocar germoplasma en el sistema multilateral de facilitación de acceso y distribución de beneficios, para que este pueda ser usado por ³fito mejoradores³. A cambio los dueños de los recursos genéticos recibirán información, transferencia tecnológica y creación de capacidad. La importancia de la biodiversidad para el desarrollo de cultivos transgénicos es vital, porque las empresas biotecnológicas poseen solo los genes, pero no las variedades adaptadas a las condiciones de cada región. Con un germoplasma adaptado, la empresa inserta sus genes, patenta la semilla y empieza a cobrar regalías a los mismos agricultores que desarrollaron las variedades originales. Y la OMS se presta a ese juego de las empresas.

El informe sostiene que la agricultura sostenible y la biodiversidad se beneficiarán mas de la biotecnología agrícola, cuando se siembren una gran variedad de cultivos transgénicos, que no sean dependientes a agentes químicos, producidos por las empresas químicas que tienen cada vez mayor incidencia en el sector semillero.

Acceso a mercados

Sobre el tema de accesos a mercados el estudio señala que los prejuicios existentes en los países más prósperos (que exigen altos estándares en términos de inocuidad de los alimentos) puede dificulta la adopción y la producción de todos los productos de biotecnología moderna en todas las regiones, a menos que se mantengan debates mas informados para discutir las posibles oportunidades para los países en desarrollo.

Si bien el desarrollo de estándares altos puede ser difícil de conseguir en países del tercer mundo que deseen optar por una agricultura basada en transgénicos, la respuesta no puede ser que esos estándares disminuyan como un acto de solidaridad con los países pobres, sino que esos países opten por un tipo de agricultura sana.

Para cubrir la brecha alimentaria entre los países ricos y pobres, el informe de la OMS exhorta a los países a invertir en investigación científica pública para desarrollar una gran variedad de cultivos transgénicos con alto rendimiento y alto valor nutricional (algo que la tecnología de los países más industrializados no ha conseguido), pues la industria privada va a tener muy poco incentivo de invertir en cultivos con tan poco valor comercial, a pesar de que se jactan de haber desarrollado los transgénicos para alimentar a los pobres del mundo.

Etiquetado

El informe de la OMS señala que aunque los alimentos transgénicos han sido tan bien evaluados que no necesitan etiquetado, hay un fuerte reclamo de los consumidores para que estos alimentos sean adecuadamente etiquetados (esto es, que el producto diga que es transgénico) y de hecho varios países han adoptado ya algún sistema de etiquetado ya sea voluntario u obligatorio. Dos tipos de etiquetados han sido adoptados aquellos que describen el proceso a través del cual se obtuvo el producto (en este caso a través de ingeniería genética), o que simplemente diga que el producto puede tener principios alergénicos o de composición alterada). La OMS lamenta que debido al entorno cultural existente en distintos países, no se pueda establecer una homologación en las normas de etiquetado. De hecho, el comité códex sobre etiquetado de alimentos no ha conseguido alcanzar un consenso sobre el tema de etiquetados de alimentos transgénicos debido a estas diferencias.

Aspectos socio económicos

En cuanto a los costos económicos el informe señala es indudable que la adopción de los cultivos transgénicos tiene consecuencias económicas positivas en la economía de los agricultores, y señala el caso del algodón BT, el mismo que ha traído beneficios a pequeños agricultores en varias regiones del mundo. Las evidencias muestran lo contrario. Por ejemplo en Indonesia los agricultores que sembraron algodón Bt entraron en una cadena de endeudamiento tan grande, que varios terminaron quemando sus cultivos. En la India se registraron casos similares y los productores de algodón comprobaron que las promesas de que el algodón Bt iba a significar ventajas frente a otras variedades, fue eso. Sólo falsas promesas.

Finalmente el informe de la OMS considera que es necesario integrar las nuevas tecnologías a la sociedad, especialmente en el campo de la biotecnología, para lo que se ha propuesto modos innovadores de interacción entre tecnología, ciencia y sociedad. La OMS desea jugar un papel relevante en este cometido.

Concluye diciendo que es necesario investigar las oportunidades para modelar las condiciones sociales y de marcado donde la biotecnología puede contribuir a asegurar la generación de alimentos nutritivos de acuerdo con las necesidades regionales.

http://alainet.org/active/8613〈=es