lunes, mayo 18, 2015

Los GMO, el glifosato y la marcha contra Monsanto, por Vilma Calderón

"En febrero del 2014, publiqué una columna en 80grados sobre los alimentos modificados genéticamente1. En ese artículo expliqué qué son los alimentos obtenidos a través de organismos modificados genéticamente (conocidos también por sus siglas en inglés como los GMO), el proceso de aprobación a través de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA), los vínculos de la empresa Monsanto con el gobierno y sus agencias a través del “Revolving Door”, las dos técnicas principales de la biotecnología en la producción de las semillas alteradas y los efectos a la salud y a la agricultura sustentado por diversos estudios científicos. En esta columna quiero retomar el tema para añadir otros aspectos a la discusión y ampliar algunos de los ya presentados. Debido a que este tema es uno controvertible, me gustaría, en esta ocasión, centrarme en los puntos que, en mi opinión, tienen que ser aceptados y reconocidos por la mayoría de las personas, aún por aquellas que favorecen los alimentos transgénicos. Quiero discutir con profundidad el proceso a través del cual la Administración de Drogas y Alimentos aprobó los GMO, quién es Monsanto y cuál es su historial, si existe o no existe consenso científico sobre la seguridad de estos alimentos, qué dice y cuáles son las implicaciones del reciente informe de la Organización Mundial de la Salud sobre el glifosato (ingrediente principal del herbicida Round Up) y cuál es la situación de las compañías de biotecnología en Puerto Rico. Entiendo que de esta forma, podemos aunar esfuerzos para detener los productos, acciones e intereses que van a favor del beneficio económico, pero en detrimento de la salud. A continuación presento importantes aspectos sobre este sensitivo tema con dimensiones y consecuencias políticas, económicas y de salud pública."

- See more at: http://www.80grados.net/los-gmo-el-glifosato-y-la-marcha-contra-monsanto/#sthash.tiUrCh3K.dpuf

Etiquetas: , , ,

martes, junio 10, 2014

Decimos NO a los Transgénicos, por Gustavo García



PARA LEER EL ARTICULO ENTERO:
http://www.80grados.net/decimos-no-a-los-transgenicos/

La semana pasada, distintas organizaciones de la sociedad civil convocaron a la Marcha Contra Monsanto como parte del día internacional contra dicha empresa. Mucha gente quizás se preguntó por qué hay esta oposición. El gerente de la empresa en la isla respondió que sus productos son igual de seguros y nutritivos que los productos no-transgénicos y que son beneficiosos para los agricultores. Yo por mi parte no pensaba escribir una segunda columna sobre los transgénicos. Quisiera compartir con los lectores de esta revista mis ideas sobre otros asuntos ambientales, además que ya contamos con grandes investigadores del tema agrícola como Carmelo Ruiz Marrero, Ian Pagán Roig y Nelson Álvarez Febles que han publicado numerosos escritos al respecto.1 No obstante, algunos comentarios de lectores a mi columna anterior me mostraron que aún falta mucho camino por recorrer en clarificar puntos esenciales del debate. En lo que sigue, presento algunas de las críticas principales a mi columna, y mis respuestas a las mismas. 

“El consenso científico es a favor de los transgénicos, y (por tanto) ustedes son anti-ciencia” 


Luego de leer mi columna algunas personas continuaron repitiendo como papagayos el mantra de Monsanto et al. de que los transgénicos y agro-tóxicos son seguros a la salud y al ambiente. Me aconsejaron que me informase mejor y que leyera revistas científicas reconocidas, “para que vea datos serios”. Además, cuestionaron la evidencia contra los transgénicos como proveniente de una minoría de activistas y de científicos prejuiciados con publicaciones en “fuentes con poco o nada de prestigio en los campos relacionados a la investigación de GMOs”. Este tipo de comentario manifiesta, por un lado la falta de lectura sobre el tema y los estragos de desinformación de la estrategia publicitaria de Monsanto et al., y quizás el sesgo ideológico (de creer en algo profundamente) que dificulta o incluso impide reconocer evidencia que contraríe sus creencias. 


Si bien es cierto que hay muchos estudios con resultados favorables a los transgénicos, igualmente hay cientos más con resultados contrarios a estos productos, publicados en revistas científicas prestigiosas (algunos de los cuales fueron citados en mi columna anterior, y otros en la columna anterior de Ian Pagán Roig en 80grados); realizadas en muchos casos por investigadores de renombre.2 De hecho, nos enfrentamos a todo lo contrario a un consenso: evidencia científica contradictoria, encontrada. - 

See more at: http://www.80grados.net/decimos-no-a-los-transgenicos/#sthash.UjNRtbhr.dpuf

Etiquetas: , , ,

martes, enero 07, 2014

¡Bien dicho! Respuesta de Nelson Alvarez Febles


Excelente respuesta del amigo Nelson Alvarez Febles a un artículo malísimo sobre transgénicos publicado recientemente en 80 Grados: http://www.80grados.net/desmitificando-los-gmos/

---------- Mensaje reenviado ----------
De: nelson alvarez <alvareznelson@hotmail.com>
Fecha: 18 de diciembre de 2013, 9:31
Asunto: Crítica a artículo sobre transgénicos
Para:


Acabo de publicar esto como comentario en 80grados.net:

"Con una gran pereza, pero llevado por el sentido de responsabilidad y la necesidad de la coherencia, aporto los siguientes comentarios al artículo “Desmitificando los transgénicos” del Prof. Rafael Irizarry Quintero (80grados.net, 13 dic 2013). 

Lo primero que me impresiona es la facilidad con que se despachan los argumentos en contra de la introducción masiva al medioambiente de organismos genéticamente modificados (OGM, o transgénicos), a través de la agricultura y la alimentación. Podemos reconocer diferencias en cuanto a la manera de entender las cosas, aún desde la mirada reduccionista de la ciencia dominante, pero la burla no es ni debe ser un argumento: por ejemplo, despachar de un plumazo a los científicos que se oponen a los transgénicos metiéndolos en el mismo bote que los creacionistas o los que niegan el cambio climático. Recomendamos un vistazo a la sección sobre OGM de la Union of Concerned Scientists (http://www.ucsusa.org/food_and_agriculture/our-failing-food-system/genetic-engineering/ ). 

También me preocupa que se repitan argumentos a favor de los OGM que han sido refutados desde hace años: que los transgénicos son una solución para el hambre; la equivalencia biológica de los OGM; o la promesa del arroz transgénico para solucionar la ceguera por deficiencia de vitamina A. Aunque no se esté de acuerdo, las críticas  y sus fundamentos están fácilmente disponibles, y no es científico despachar el cúmulo de ciencia disponible con un simple “teorías disparatadas que ponen en peligro los avances científicos”. 

Un comentario final: nos parece acertado el enfoque que el Prof. Irizarry Quintero utiliza al separar el tema de los transgénicos de la crítica a la compañía Monsanto. Sin embargo, los argumentos utilizados para defender a los transgénicos los venimos escuchando desde hace muchos años por parte de portavoces que defienden a las transnacionales que promueven a los OGM, entre otros países, en Brasil, España, Uruguay, Estados Unidos, India, Filipinas, Argentina y, por supuesto, en Puerto Rico."

Etiquetas: , , , ,

lunes, abril 15, 2013

Más transgénicos en Puerto Rico

Articulo entero: http://www.80grados.net/2011/08/mas-transgenicos-en-puerto-rico-%C2%BFdebemos-preocuparnos/

Artículo de Carmelo Ruiz Marrero
De más está decir que los alimentos derivados de cultivos Roundup Ready deben tener trazas sustanciales de Roundup. ¿Cuán seguro es ese herbicida para consumo humano?
El pasado mes de junio un grupo internacional de científicos e investigadores agrupados bajo la organización Earth Open Source publicaron un informe titulado “Roundup and Birth Defects: Is the Public Being Kept In The Dark?“. El informe dice que tan temprano como la década de los 80 Monsanto sabía que el glifosato, ingrediente activo de Roundup, causaba defectos de nacimiento en animales de laboratorio; que el gobierno alemán tenía esta información al menos desde 1998; que para 1999 el panel de expertos científicos de la Unión Europea sabía que el glifosato causaba malformaciones; y que la Comisión Europea tenía toda esta información en 2002, y aun así aprobó el uso del agroquímico. Todas estas instituciones encubrieron la información.
En 2010 la revista científica Chemical Research in Toxicology publicó un estudio revisado por los pares, escrito por el embriólogo argentino Andrés Carrasco, investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y director del Laboratorio de Embriología Molecular de la Universidad de Buenos Aires, que determina que el glifosato es extremadamente tóxico a embriones de anfibios aún en dosis mucho menores (hasta 1,540 veces menores) que las utilizadas en las fumigaciones agrícolas. ¡Y en Argentina se siembran más de 20 millones de hectáreas (más de la mitad de las tierras agrícolas del país) con soya Roundup Ready y se le aplican sobre 200 millones de litros de glifosato al año!
En agosto del año pasado se celebró en Argentina el Primer Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados, en el cual los científicos, investigadores y académicos participantes emitieron una carta abierta a los gremios del agronegocio, de la cual citamos a continuación:
“Los cánceres y otras enfermedades severas son detectadas con más frecuencia ahora. Al igual que los abortos espontáneos, trastornos de fertilidad y nacimiento de hijos con malformaciones congénitas que encontramos con índices muy elevados. Y que los trastornos respiratorios, endocrinos, hematológicos, neurológicos y psíquicos son, también ahora, mucho más frecuentes en las poblaciones sistemáticamente fumigadas. Fumigadas porque comparten el mismo espacio geográfico que los cultivos agroindustriales y transgénicos que ustedes explotan.
…Nosotros, los médicos y demás miembros de los equipos de salud, los investigadores, científicos y académicos que analizamos este problema, no creemos es más, estamos seguros que los crecientes padecimientos en la salud de los habitantes de los pueblos fumigados son generados por las fumigaciones que ustedes realizan.”
Es necesario reconocer la labor del Grupo de Reflexión Rural de Argentina, el cual por años documentó estos horrores.
“Hace tiempo, el Grupo de Reflexión Rural se tomó el trabajo de recoger información sobre los impactos del glifosato en diversas poblaciones argentinas: entre otros lugares, del barrio Ituzaingó, en Córdoba, a Las Petacas, en Santa Fe, y de San Lorenzo, también en Santa Fe, a Los Toldos, en Buenos Aires. En cada una de esas poblaciones se detectaron situaciones dramáticas. Y precisamente en el barrio Ituzaingó… se produjeron doscientos casos de cáncer para una población de apenas cinco mil habitantes, además de malformaciones entre los recién nacidos. Ituzaingó es una población rodeada de campos de soja sistemáticamente fumigados. El rocío de esas fumigaciones llegaba hasta la puerta de las casas.
En 2008 Chemical Research in Toxicology publicó un estudio del francés Giles-Eric Seralini, especialista en biología molecular y docente de la Universidad de Caen, que indica que el Roundup es letal para células humanas. Según su investigación, dosis muy por debajo de las utilizadas en los cultivos de soya provocan la muerte celular en pocas horas.
“Aún en dosis diluidas mil veces, los herbicidas Roundup estimulan la muerte de las células de embriones humanos, lo que podría provocar malformaciones, abortos, problemas hormonales, genitales o de reproducción, además de distintos tipos de cánceres”, declaró Seralini al periódico argentino Página/12.
En 2005 Seralini ya había confirmado que el Roundup provoca efectos tóxicos en células de la placenta humana y embriones aún en dosis muy bajas, en un estudio que publicó Environmental Health Perspectives. El herbicida mata una gran proporción de esas células después de sólo 18 horas de exposición a concentraciones menores que las utilizadas en el uso agrícola.
“También resaltaba que en soluciones entre 10 mil y 100 mil veces más diluidas que las del producto comercial ya no mataba las células, pero bloqueaba su producción de hormonas sexuales, lo que podría provocar en fetos dificultades en el desarrollo de huesos y el sistema reproductivo. Alertaba sobre la posibilidad de que el herbicida sea perturbador endocrino y, por sobre todo, instaba a la realización de nuevos estudios.”
El estudio de Seralini en Chemical Research in Toxicology se enfocó en células humanas del cordón umbilical, embrionarias y de la placenta. Las células murieron en las 24 horas de exposición a las variedades de Roundup. “Se estudió el mecanismo de acción celular frente a cuatro formulaciones diferentes de Roundup (Express, Bioforce o Extra, Gran Travaux y Gran Travaux Plus). Los resultados muestran que los cuatro herbicidas Roundup, y el glifosato puro, causan muerte celular. Confirmado por la morfología de las células después del tratamiento se determina que, incluso a las más bajas concentraciones, causa importante muerte celular”, denuncia en la publicación.

Etiquetas: , , , ,

sábado, marzo 16, 2013

Agricultura ecológica y seguridad alimentaria: Hacia la creación de un movimiento serio


http://www.80grados.net/agricultura-ecologica-y-seguridad-alimentaria/


Este es el artículo por el cual he sido insultado, criticado y felicitado en estos últimos días.



goodsoillogoLa agricultura orgánica- o ecológica- se perfila como alternativa viable para alimentar la creciente población mundial ante retos apremiantes como las crisis alimentaria y energética, el cambio climático, el descalabro financiero global y peak everything. Esta modalidad de producción agrícola, que combina lo mejor de tradiciones antiguas y de la ciencia moderna, tiene tanta o más validación científica que la agricultura industrial convencional.
Pero desafortunadamente en Puerto Rico el movimiento orgánico-ecológico tiene pocas posibilidades de hacer mella en la agricultura del país si sigue por su actual ruta. El movimiento está actualmente plagado de falta de rigor científico e integridad intelectual, una fe ciega en la ideología de libre mercado, teorías de conspiración disparatadas, discursos anarco-libertarios que no son más que expresiones de hiper-individualismo, fundamentalismos vegetarianos, seudo-religiones de nueva era, y filosofías naturistas de corte seudocientífico y reaccionario.
En las tribunas de mercados orgánicos alrededor de Puerto Rico he visto talleres educativos muy útiles sobre aspectos prácticos de la producción agrícola ecológica, pero también he visto en esas tribunas muchas cosas preocupantes y hasta indignantes: gente hablando de astrología, piedras “mágicas” y “encuentra tu aura” como si se tratara de ciencias legítimas, gente vendiendo amuletos que supuestamente protegen contra las radiaciones de teléfonos celulares, supuestos gurús de la nutrición diciendo una sarta de disparates, y en una ocasión un señor diciendo que el gobierno de Estados Unidos está secretamente alterando el clima con máquinas misteriosas y “chemtrails”, sin presentar ninguna evidencia fehaciente o un solo argumento coherente.
¡Y que no se diga que se trata simplemente de diferencias de opinión que hay que tolerar! Estas tendencias anti-intelectuales y anti-humanistas son un verdadero obstáculo a la protección ambiental y la seguridad alimentaria del país, pues ponen en ridículo el movimiento orgánico-ecológico e impiden que los proponentes de la agroecología sean tomados en serio en los ámbitos académico y científico y en el debate político.
Hace unos años tuve una discusión fútil con un agricultor orgánico quien argumentaba como un energúmeno exaltado que no hay calentamiento global, que se trata de un gran engaño. Su argumento era básicamente que “la ciencia es una mentira”. ¿Cómo puede uno razonar con una persona así? Y no se trata de un caso aislado. Los discursos irracionalistas y ataques a mansalva contra la ciencia, la modernidad y la cultura occidental por ser supuestamente culpables de todos los males del mundo son la orden del día en el movimiento orgánico-ecológico-naturista.
No todos los integrantes del movimiento se suscriben a esas charlatanerías, pero optan por callar ante ellas. Desgraciadamente esa es la naturaleza humana: tendemos a perdonarle todo a nuestros correligionarios y no perdonarle nada a nuestros adversarios. Cuando se aparecen los vendedores de pesticidas y semillas transgénicas con sus embustes de mercadeo y ciencia fatula les caemos encima con todo lo que tenemos, señalando muy justamente todas sus inconsistencias, omisiones y falsedades. Pero cuando en nuestras filas aparece gente promoviendo teorías conspiranoicas que no son más que evidencia de deterioro intelectual colectivo, entonces tendemos a callar o tratar de cambiar el tema. Nos mordemos la lengua porque queremos ser simpáticos. Creemos que el concurso de popularidad es más importante que la búsqueda de la verdad.
Pues no más. No puedo seguir callado ante tanta absurdidad y discurso reaccionario que estorban las luchas por la ecología y en pro de las causas progresistas. Gente, los Iluminati no existen. No hay ninguna cofradía secreta de individuos controlando el mundo y hasta modificando el clima como si fueran dioses del Olimpo. El mundo es mucho más complejo que eso y la realidad política no se presta a teorías ultra-simplistas. El capitalismo y el imperialismo son fenómenos de una complejidad abrumadora y requieren de una vida entera de estudio intelectualmente riguroso y consecuente. Los panfletitos de conspiranoia, que incluyen desde libros hasta seudo-documentales fatulos como “Zeitgeist”, son para gente que no quiere pensar mucho y que quiere respuestas fáciles y simples para la complejísima realidad en que vivimos.
Los “chemtrails” NO EXISTEN y no hay ningún HAARP modificando el clima. Ninguna evidencia sostiene esas teorías*. Si el clima se está saliendo de lo normal eso es debido al calentamiento global, un fenómeno aceptado como realidad por la gran mayoría de la comunidad científica internacional desde hace más de veinte años. Hace años y años que no hay un solo científico serio que ponga en duda que el planeta se está calentando de manera anormal y que la única explicación factible es la acumulación de gases de invernadero en la atmósfera causada por el hombre, principalmente por vía del uso de combustibles fósiles. A estas alturas es un bochorno total tener que discutir esto como si se tratara de opinión y no de hecho científico ampliamente constatado.
Pero para la gente que vive de la conspiración y la paranoia los científicos son gente malvada que son parte de un complot para controlar el mundo, y la ciencia no es más que una actividad siniestra y sospechosa que oculta agendas esotéricas. No son pocas las veces que he escuchado ese tipo de discurso. Y lo más deliciosamente irónico es que ese discurso se originó de la iglesia católica y la Inquisición en la edad media para meterle miedo a la gente y hacer que le saque el cuerpo a las ideas apóstatas de la ilustración y la modernidad.
Así que la próxima vez que se encuentren con ideas disparatadas y absurdas en el seno de movimientos ecológicos y progresistas, no se queden callados. El que calla otorga. Armen un diálogo, una discusión, digan algo, pero por favor no callen.
Un movimiento de avanzada que se autorrespete debe optar por la complejidad y no por las teorías e interpretaciones simplistas, debe apostar a las explicaciones científicas y no a las teorías de conspiración, y debe preferir a la modernidad y el progreso sobre discursos reaccionarios que celebran un pasado glorioso que nunca ocurrió, debe fundamentarse sobre las bases del humanismo secular y el método científico.
En otra ocasión retomaremos el tema de las cosas que andan mal con el movimiento ecológico-orgánico. Créanme que la lista no es corta.

Etiquetas: , ,