lunes, enero 22, 2007

Bioseguridad bilateral

El acoso de la bioseguridad bilateral. Cómo las corporaciones utilizan los canales de comercio bilateral para debilitar las regulaciones sobre biotecnología

GRAIN y African Centre for Biosafety

El sector de los agronegocios ha estado batallando para dar una respuesta a la oposición mundial a los alimentos modificados genéticamente (transgénicos) desde que a mediados de la década de 1990 los agricultores comenzaron a sembrar las semillas manipuladas en los laboratorios. Las empresas transnacionales aspiran a que haya normas internacionales débiles y predecibles que no restrinjan el comercio de sus productos

Pero la resistencia social a los alimentos transgénicos les está complicando de distintas formas. Desde la proliferación de “zonas libres de transgénicos” locales y boicots de los consumidores a los alimentos transgénicos hasta la aprobación de leyes nacionales e incluso locales sobre el etiquetado de trasngénicos, el escenario regulatorio para la biotecnología agrícola está en constante movimiento, lo cual tiene consecuencias directas para las bases de referencia empresariales. La situación es especialmente problemática para el pequeño cartel que controla el comercio mundial de granos. Pero en lugar de abandonar los cultivos transgénicos frente a la referida resistencia, el grupo está saboteando agresivamente todos los procesos por los cuales los gobiernos podrían regular autónomamente el comercio de alimentos transgénicos para humanos o animales. Hacen esto conjuntamente con las compañías de semillas transgénicas y de plaguicidas, poniendo presión toda vez que pueden –en foros multilaterales y, cada vez más, a través de las vías bilaterales.

La utilización creciente de los espacios bilaterales como una forma de ejercer presión política no es exclusiva de la biotecnología agrícola. Ocurre en todos los sectores, especialmente a través del aumento explosivo de los tratados de libre comercio (TLC), que llenan el vacío dejado por la ruptura de las conversaciones comerciales mundiales en la Organización Mundial de Comercio (OMC). A través de los tratados bilaterales y de las estructuras de supervisión que crean las empresas, éstas logran tener acceso directo – por detrás de bambalinas – a los gobiernos, contando con el respaldo del poder político de la bandera de su país de origen. Los acuerdos resultantes sirven inevitablemente a dos necesidades básicas de las empresas: fortalecer la propiedad sobre sus bienes (a través de la propiedad intelectual y los derechos de los inversionistas) y lograr normas regulatorias que se adapten a sus intereses (a través de normas de salud y de seguridad). Este informe analiza cómo y por qué las empresas se apoyan cada vez más en el ámbito del comercio bilateral para dar forma a las políticas regulatorias en todo el mundo sobre la alimentación transgénica para seres humanos y animales.

LEA EL RESTO

Etiquetas: