jueves, mayo 26, 2005

La unidad de la izquierda y los transgénicos


Pilar Galindo

Tanto el PP como el PSOE intentan legalizar la coexistencia entre cultivos transgénicos y no transgénicos. La coexistencia normalizada de los cultivos transgénicos con los no transgénicos significa aceptar la contaminación segura de los primeros sobre los segundos y también la transferencia de genes resistentes a antibióticos y plaguicidas, desde las semillas transgénicas a otras plantas y seres vivos

El Ministerio de Agricultura ha intentado, en marzo y noviembre de 2004, regular la coexistencia de cultivos Transgénicos y no transgénicos. En la primera ocasión, mediante Orden Ministerial y bajo la responsabilidad del PP. En la segunda, mediante Real Decreto y bajo el gobierno del PSOE. En ambos casos, tanto el PP como el PSOE, participaban de la misma intención: legalizar la coexistencia entre cultivos transgénicos y no transgénicos.

Uno de los problemas reconocidos de la ingeniería genética es la inestabilidad de los genes implantados. Es inevitable que los cultivos transgénicos, en el caso del maíz a través de la polinización cruzada, transfieran los nuevos genes de unas plantas a otras, de unos campos a otros y a lo largo de la cadena alimentaria. Por lo tanto, la coexistencia normalizada de los cultivos transgénicos con los no transgénicos, significa aceptar la contaminación segura de los primeros sobre los segundos y también la transferencia de genes resistentes a antibióticos y plaguicidas[2], desde las semillas transgénicas a otras plantas y seres vivos. Esta secuencia aumenta los riesgos sobre la salud de las personas y del propio ecosistema del que los campos de cultivo y el ganado forman parte.

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]

<< Página Principal