Silvia Ribeiro
En este mes se cumplen tres años del anuncio oficial de la contaminación transgénica del maíz campesino en México, centro de origen del cultivo. Un crimen impune, pero de ninguna manera olvidado. Un crimen intencional también, ya que las empresas y científicos que manipularon genéticamente un cultivo de polinización abierta, como el maíz, sabían que en algún momento éste se cruzaría con los cultivos campesinos.
Las autoridades del sector agrícola en México salieron entonces al rescate de las empresas multinacionales contaminantes, negando primero la contaminación y luego afirmando que "aumentaría la diversidad genética" del maíz y que sería una "transferencia gratuita de tecnología". Posteriormente, promoviendo un proyecto de ley de "bioseguridad" para legalizarla. Proyecto que nada tiene que ver con la seguridad de los cultivos campesinos ni con el tesoro histórico y cultural único que entrañan, pero sí con garantizar la seguridad de las inversiones de las cinco transnacionales que controlan el negocio mundial de los transgénicos. Redactado por funcionarios y científicos ligados estrechamente a esa industria, fue aprobado sin discusión por el Senado y al parecer la mayoría de la Cámara de Diputados amenaza consolidar el crimen.
Este es un blog bilingüe fundado en mayo de 2004, dedicado a proveer perspectivas críticas sobre biotecnología y bioseguridad … This is a bilingual blog, founded in May 2004, dedicated to providing critical perspectives on biotechnology and biosafety. Contact: ruiz@tutanota.com.
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